Un mes después del sismo que sacudió la región el pasado 10 de agosto, el municipio de Sevilla, Valle del Cauca, afronta una crítica situación de emergencia habitacional y económica. Ubicado en el nororiente del departamento y considerado por ley la capital cafetera del país, esta localidad de sexta categoría registra graves afectaciones que comprometen a cerca del 35% de su infraestructura urbana y rural.
Magnitud de la tragedia: miles de viviendas impactadas
De acuerdo con los censos oficiales de la alcaldía, los daños ocasionados por el movimiento telúrico son alarmantes. En entrevista radial, el alcalde municipal, Manuel Felipe Quintero, detalló la gravedad de la catástrofe: "Hoy en el reporte nosotros tenemos en datos oficiales lastimosamente 5.492 viviendas afectadas. De esas, tristemente 416 presentan colapso total".
Adicionalmente, la administración local ha identificado 921 edificaciones que representan un peligro muy alto, en las cuales se concentran las labores prioritarias para evitar pérdidas humanas o daños mayores. El mandatario precisó que la destrucción no se limitó al casco urbano, sino que se dispersó por la amplia zona rural del sexto municipio más extenso del Valle del Cauca, afectando a viviendas situadas a tres y cuatro horas de distancia.
Gestión de recursos y reorientación presupuestal
Ante las limitaciones presupuestales propias de un municipio de sexta categoría, la Alcaldía de Sevilla ha activado gestiones con el gobierno departamental y nacional. Con la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, se concretó el compromiso para entregar kits de mejoramiento de vivienda y evaluar la asignación de soluciones habitacionales nuevas para quienes lo perdieron todo.
Asimismo, el alcalde Quintero busca aprovechar los decretos de emergencia nacional para reorientar partidas del Sistema General de Participaciones (SGP).
"Estamos buscando que ahora pues los decretos proferidos por el gobierno nacional donde se hablan de una serie de márgenes de maniobra (...) nos permitan orientarlos a la adquisición de materiales para nosotros llegar hoy a las viviendas".
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Esta medida permitiría adquirir cubiertas, hojas de Eternit y cerchas metálicas para reparar estructuras recuperables. Paralelamente, se plantean alivios tributarios para comerciantes y familias golpeadas por la crisis.
El crítico desafío de las demoliciones y los escombros
Uno de los puntos más complejos de la atención posterior al terremoto es el manejo de residuos de construcción y la demolición de estructuras inestables. A la fecha, el municipio ha retirado más de 1.700 toneladas de escombros, contando con un punto de acopio transitorio avalado por la CVC. Sin embargo, existen edificaciones de tres y cuatro niveles que requieren ser demolidas por dictamen de ingeniería estructural.
La normativa jurídica vigente establece que el costo de demolición recae sobre los propietarios, lo que representa una barrera insuperable para familias que perdieron su vivienda y su sustento. Ante esto, el alcalde hizo un llamado vehemente al gobierno nacional: "Hay que entrar a ayudar a familias que dicen: 'Y si mi casa hay que demolerla, yo no tengo ni para construirla, ni siquiera para tumbarla'".
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La intención de la administración municipal es lograr que el Estado asuma dichos costos para evitar un perjuicio adicional a los damnificados.
Escuche aquí la entrevista: