Un fuerte vendaval en zona rural del municipio de Roberto Payan dejó más de 200 viviendas sin techo y decenas de familias afectadas en 24 veredas que conforman el consejo comunitario de Unión de cuenca en la subregión del Telembí, en Nariño, sin que la emergencia dejara heridos o víctimas humanas que lamentar.
Blu Radio llegó hasta esa zona abandonada por el Estado y, según Bertha, en menos de una hora los fuertes vientos arrancaron techos y dejaron a más de 100 de familias afectadas en 24 veredas.
Otros habitantes que permanecen es sus casas destechadas recuerdan que el vendaval los tomo por sorpresa en horas de la tarde del pasado 14 de junio y ha registrado graves afectaciones en más de 200 viviendas.
Las ráfagas de viento acompañadas de lluvias destruyeron los techos de zinc y otras cubiertas, permitiendo el ingreso de agua y afectando enseres, ropa y electrodomésticos dentro de las viviendas.
Varias mujeres trataban de salvar algunas de las pertenencias y ropa especialmente de los menores de edad que quedaron totalmente llenas de barro tras las fuertes lluvias que acompañaron los vientos.
Hermen Ocampo, presidente del consejo comunitario Unión de cuenca, dijo que, tras la emergencia, los damnificados permanecen en las casetas comunales que no cuentan con dormitorios y asegura que nadie los quiere ayudar.
Un fuerte vendaval en zona rural del municipio de Roberto Payan dejó más de 200 viviendas sin techo y decenas de familias afectadas en 24 veredas que conforman el consejo comunitario de Unión de cuenca en la subregión del Telembí, Nariño. pic.twitter.com/xI9Rmi716n
— BLU Pacífico (@BLUPacifico) June 16, 2026
Según el líder comunitario, hubo caída de árboles y daños en estructuras en los postes de la energía eléctrica, aunque no se registran personas heridas ni víctimas mortales.
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Segundo Segura, presidente de la junta de acción comunal de la vereda La Conquista, aseguró que el balance preliminar deja unas 200 viviendas afectadas, de las cuales al menos 130 quedaron sin techo.
Videos y fotografías evidencian la fuerza del fenómeno, mostrando cómo las láminas de zinc y tablas de madera fueron levantadas en cuestión de segundos dejando sin nada a los habitantes que observaron impotentes lo que ocurrió esa tarde del 14 de junio justamente cuando se celebraba el Día del Padre.
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