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El reciente incremento del 16,6 % en las tarifas del transporte público en el área metropolitana de Bucaramanga desató una fuerte inconformidad entre los taxistas, quienes aseguran que la medida está generando una caída en la demanda del servicio formal y un crecimiento acelerado de las plataformas digitales, que estarían captando usuarios mediante descuentos en las carreras.
Conductores y líderes del gremio afirman que el alza, aplicada desde inicios de 2026, elevó de manera significativa la carrera mínima, las unidades del taxímetro, la administración y los seguros contractuales, trasladando el impacto económico tanto a usuarios como a trabajadores del volante.
Daniel Méndez Santos, presidente del Sindicato Nacional de Conductores de la Industria del Transporte Automotor (Sintax), advirtió que la nueva estructura tarifaria está “desfasada” frente a la realidad económica de la ciudad.
“Hoy un servicio de Bucaramanga a Floridablanca que antes costaba cerca de $16.000, ahora se aproxima a los $25.000. Eso ha generado molestia en los usuarios y pérdida de pasajeros para nosotros, mientras las plataformas digitales ofrecen descuentos y atraen más personas”, señaló.
Según el gremio, el aumento ha provocado una competencia desigual, pues las aplicaciones de transporte estarían utilizando promociones y tarifas flexibles para captar clientes, debilitando aún más la sostenibilidad del servicio de taxi tradicional.
Ante este panorama, un grupo de taxistas decidió organizarse para presentar una demanda de nulidad contra el acto administrativo que fijó las nuevas tarifas del transporte público para 2026, con el objetivo de revertir los incrementos y abrir una revisión integral del sistema tarifario.
Los conductores advierten que, de mantenerse la situación, el sector podría enfrentar una crisis más profunda, afectando el empleo de miles de familias que dependen de esta actividad.
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Las quejas del gremio y de los usuarios llevaron al Concejo de Bucaramanga a abrir espacios de diálogo institucional, con el acompañamiento de concejales como Diego Lozada, quien realiza veeduría permanente al servicio de transporte público y a las condiciones de operación del gremio.
Mientras tanto, los taxistas insisten en que el aumento, lejos de ordenar el sistema, está acelerando la migración de usuarios hacia las plataformas digitales y profundizando la problemática del transporte en el área metropolitana.