Bucaramanga volvió a ubicarse como la ciudad con mayor inflación anual en Colombia, al registrar un Índice de Precios al Consumidor (IPC) de 5,78 % durante 2025, según cifras oficiales del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). El resultado supera el promedio nacional, que se situó en 5,10 %, y confirma una tendencia que la capital santandereana mantiene por segundo año consecutivo.
Aunque el indicador refleja un aumento más acelerado de los precios frente a otras ciudades, las autoridades estadísticas aclaran que esta cifra no significa que Bucaramanga sea la ciudad más costosa del país, ya que el IPC mide la variación de los precios a lo largo del tiempo y no los niveles absolutos de costo de vida.
De acuerdo con el Dane, Bucaramanga ha mostrado durante los últimos 20 meses una inflación sistemáticamente por encima del promedio nacional, impulsada principalmente por el comportamiento de algunos bienes y servicios de alto impacto en el gasto de los hogares.
Los servicios de arriendos imputados (costo estimado de habitar) contribuyeron a un 0,75 punto porcentual, seguidos por los arriendos efectivos (costo real del arriendo), que sumaron 0,65 puntos al IPC de la ciudad. En conjunto, el componente de arriendos aportó cerca de 1,4 puntos porcentuales, convirtiéndose en el de mayor peso dentro de la inflación local.
Otros factores relevantes fueron el transporte urbano, con una contribución de 0,48 puntos, y la carne de res, que aportó 0,35 puntos porcentuales al índice. El Banco de la República confirmó que la inflación reduce el poder adquisitivo del dinero con el paso del tiempo, lo que implica que los colombianos con los mismos ingresos pueden comprar menos, afectando especialmente a los hogares de menores recursos.
Respecto a los hogares bumangueses, el comportamiento de la inflación afecta directamente la alimentación, vivienda y transporte, obligando a muchas familias a reducir gastos en otros bienes y servicios.