Tres personas que realizaban labores de extracción de arena quedaron atrapadas por la creciente del río de Oro, en la vereda Bocas, en Girón, Santander.
La emergencia obligó al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Floridablanca a desplegar un operativo especializado para sacarlas de la zona de riesgo sin exponerlas a la fuerza de la corriente.
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La situación requería especial cuidado, pues una de las personas tenía implantado un marcapasos cardíaco. Ante esta condición, los bomberos optaron por instalar una tirolesa, un sistema de cuerdas que permitió realizar el rescate sin que los afectados tuvieran que atravesar el afluente.
Hasta el lugar se desplazaron una máquina y tres unidades bomberiles, que evaluaron las condiciones de la emergencia y ejecutaron la maniobra para poner a salvo a las tres personas.
Una vez fuera de peligro, los rescatados fueron valorados por los socorristas. Ninguno necesitó ser trasladado a un centro asistencial.
El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Floridablanca cuenta con personal especializado en rescate con cuerdas, una capacidad que permitió atender esta emergencia en una zona donde la fuerza del agua representaba un riesgo para quienes habían quedado atrapados.
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La situación también pone de relieve los peligros de realizar actividades cerca de los ríos cuando se presentan crecientes, pues el aumento del caudal puede dejar a las personas sin una salida segura.