El dengue mantiene en alerta a Santander en medio de condiciones climáticas atípicas, con zonas afectadas por lluvias y otras por intensas sequías. Hasta el 14 de julio de 2026, el departamento acumulaba 3.830 casos, de los cuales 1.382 pacientes fueron hospitalizados, equivalente al 36,1 %.
La situación también preocupa por la gravedad de algunos casos, 1.420 pacientes han presentado signos de alarma, 28 fueron clasificados como graves y se han notificado tres muertes, una confirmada y dos que permanecen en estudio.
El pediatra Orlando Villamizar de la Fundación Cardiovascular y expresidente de la Sociedad Colombiana de Pediatría y de la Asociación Latinoamericana de Pediatría, explicó que el comportamiento del dengue está relacionado, entre otros factores, con los cambios climáticos que modifican las condiciones de reproducción del mosquito Aedes aegypti.
“En temporada de lluvias quedan aguas empozadas, pero en temporada de sequía las personas tienen la costumbre de almacenar agua en baldes”, explicó el especialista, quien advirtió que estos recipientes pueden convertirse en criaderos si permanecen destapados.
Uno de los datos que más preocupa es que cerca del 63 % de los casos en Santander corresponde a personas entre cero y 19 años, Bucaramanga concentra la mayor cantidad de contagios, con 1.323 casos, seguida de Floridablanca, con 495, y Girón, con 321.
Por ello, hizo un llamado a los padres a no confiarse cuando la fiebre desaparece, pues esta etapa puede ser crítica en la evolución del dengue. Decaimiento, debilidad, irritabilidad, falta de apetito, rechazo de alimentos, vómitos persistentes, dolor abdominal o sangrados son señales de alarma que requieren valoración médica.
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El panorama es similar en Norte de Santander. Hasta el 11 de julio se habían registrado 3.595 casos de dengue, con 1.398 hospitalizaciones, equivalentes al 38,9 %. Además, 1.368 pacientes presentaron signos de alarma y 65 fueron clasificados como graves. En este departamento se han confirmado dos muertes.
El pediatra insistió en mantener tapados los recipientes utilizados para almacenar agua, limpiar los platos de las materas y eliminar cualquier depósito donde pueda acumularse agua.
También recomendó utilizar ropa que cubra buena parte del cuerpo y repelente para reducir el riesgo de picaduras.
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Colombia también avanza en la vacunación contra el dengue. La estrategia nacional contempla la aplicación de la vacuna a niños y niñas escolarizados de cuarto grado o de nueve años cumplidos, en municipios priorizados.
El mensaje de los especialistas es claro, el dengue no termina cuando baja la fiebre. La hidratación, la vigilancia de los síntomas y la consulta oportuna pueden marcar la diferencia frente a una evolución grave de la enfermedad.