El niño Lucas Murillo avanza favorablemente en su recuperación luego de ser sometido a una compleja cirugía cardíaca en la Fundación Cardiovascular de Colombia, en Floridablanca. El procedimiento se conoce como Fontan extracardíaco fenestrado y corresponde al último paso de una estrategia quirúrgica para pacientes con determinadas cardiopatías congénitas que funcionan con una circulación univentricular.
El doctor Albert Guerrero, líder del servicio de Cirugía Cardiovascular Pediátrica del HIC Instituto Cardiovascular, explicó que durante la intervención se utilizó un conducto sintético.
“El objetivo de este procedimiento es conectar el drenaje de las venas sistémicas del tronco inferior del cuerpo con un conducto de Gore-Tex para conectarlo a la rama pulmonar derecha y de esa manera que la sangre no entre al corazón, sino vaya directamente a las arterias pulmonares. Le conectamos con un tubo sintético las venas que vienen del cuerpo inferior y la conectamos a la rama pulmonar derecha”, explicó el médico.
El Fontan es el tercer paso de un proceso que generalmente comienza con otros procedimientos para garantizar el flujo de sangre hacia los pulmones. Posteriormente se realiza la cirugía de Glenn, en la que la vena cava superior se conecta con la arteria pulmonar.
Si las presiones y la función cardíaca son adecuadas, el paciente puede avanzar hacia el Fontan, que fue el procedimiento realizado a Lucas.
“Lucas realmente su evolución ha sido muy buena (...) la evolución es favorable”, señaló Guerrero, aunque advirtió que los primeros tres días son especialmente importantes y requieren vigilancia permanente.
Publicidad
El especialista explicó que el Fontan representa el último paso de la vía univentricular, pero no significa que sea una solución definitiva para toda la vida. Algunos pacientes pueden presentar complicaciones años después y, si la circulación Fontan falla, una de las alternativas que se contempla es el trasplante cardíaco.
En el caso de Lucas, esto corresponde a una posibilidad a largo plazo y no significa que actualmente necesite un trasplante.
La intervención fue realizada por un equipo multidisciplinario de cirugía cardiovascular pediátrica, anestesia, enfermería, cardiología, hemodinamia y cuidados intensivos.
Publicidad
La Fundación Cardiovascular cuenta con experiencia en este tipo de procedimientos. Según el doctor Guerrero, desde 2005 se han realizado allí aproximadamente entre 150 y 200 cirugías de Fontan, con un promedio de 15 a 30 procedimientos cada año.
Por ahora, el equipo médico mantiene bajo vigilancia la evolución de Lucas durante los primeros días posteriores a la intervención, considerados los más complejos del proceso de recuperación.