Las autoridades avanzan en la investigación del doble homicidio ocurrido en el sector El Mirador, en inmediaciones del embalse de Tona, en Bucaramanga, donde dos jóvenes fueron encontrados sin vida con heridas provocadas por arma de fuego.
Una de las víctimas fue identificada inicialmente por la Policía como Miguel Ángel Henao Rueda, de 18 años, natural de Girón. Según el reporte policial, presentaba dos heridas de bala, una en la región parietal y otra en la región occipital izquierda. La información conocida públicamente sobre el caso también lo identifica como uno de los fallecidos.
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La segunda víctima corresponde a un menor de edad, estudiante de grado noveno de la Institución Educativa Juan Cristóbal Martínez de Girón, según confirmó la comunidad educativa mediante un comunicado en el que lamentó su muerte y expresó solidaridad con su familia.
El hallazgo de los cuerpos se produjo durante la madrugada del miércoles 7 de octubre, después de que la red de apoyo alertara a la Policía sobre la presencia de dos personas aparentemente sin vida en este punto. Al lugar acudieron unidades del GOES, la Sijín y el CTI de la Fiscalía para adelantar la inspección judicial.
De acuerdo con el reporte preliminar, la segunda víctima presentaba una herida de arma de fuego en la región del ojo izquierdo. Los investigadores buscan establecer quiénes fueron los responsables del ataque y cuál fue el móvil del doble homicidio.
En el caso de Henao Rueda, la Policía reportó varias anotaciones judiciales, entre ellas registros por intimidación con arma de fuego, lesiones personales, hurto y una anotación relacionada con homicidio agravado. Estas anotaciones corresponden a registros de actuaciones judiciales y no permiten, por sí solas, establecer responsabilidad penal ni determinar que estén relacionadas con su asesinato.
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Uno de los principales elementos que ahora revisan los investigadores son las cámaras de seguridad. En el punto exacto donde fueron encontrados los cuerpos no hay dispositivos de videovigilancia; sin embargo, fue ubicada una cámara en inmediaciones de la oficina del Acueducto, con vista hacia la vía, cuyo material podría aportar información sobre los movimientos de las víctimas o de los responsables.
La Fiscalía y la Policía mantienen abierta la investigación para reconstruir las circunstancias en las que fueron asesinados los dos jóvenes y determinar quiénes estuvieron detrás del crimen.