En las salas de espera de la Terminal de Transportes de Bucaramanga solo permanecen quienes, por obligación, deben viajar hacia distintos municipios, enfrentando incertidumbre, alza en los pasajes y escasas opciones de transporte.
Alejandra Restrepo González es una de las afectadas. Debía llegar a trabajar a Cimitarra, pero no ha conseguido ruta. “Estamos aquí, espere y espere a que abran, aguantando hambre. Los pasajes subieron y es muy poca la gente viajando, entonces no sale un bus con una o dos personas. No nos dan solución y uno debe presentarse. No tenemos la culpa de todo esto, pero sí nos afecta porque no hay vía”, relató.
El panorama es más complejo para destinos como Cimitarra, donde persisten bloqueos intermitentes en el sector de Patio Bonito, sobre la Ruta del Carare, lo que impide una operación normal del transporte.
A esta situación se suma María Londoño, quien viajó por motivos de salud. “Vine por una cita médica, me tocó salir desde el día anterior para poder llegar, un viaje de 18 horas. Uno viaja por necesidad. Solo les pido a quienes están en paro que dejen pasar. El pasaje subió hasta 50.000 pesos y solo despachan uno o dos buses al día”, explicó. La mujer, además, aseguró que no ha podido regresar a su casa y que cada día aumentan sus gastos.
El impacto también se siente en los transportadores. Más de 600 taxistas que operan en la terminal reportan pérdidas ante la baja afluencia de usuarios. “La gente tiene pánico de venir. Solo llegan si no tienen dónde quedarse. Muchos vienen por citas médicas y deberían dejar pasar los buses. La situación es caótica, perdemos todos”, afirmó William Cortés, taxista.
Mientras persisten los bloqueos en las principales vías del departamento, la terminal continúa operando a mínima capacidad, con viajeros atrapados entre la necesidad de movilizarse y la falta de garantías para hacerlo.
El gerente de la Terminal de Transportes de Bucaramanga, Jaime Pérez, aseguró que la situación es crítica y sin precedentes.
“El panorama es desalentador: normalmente movilizamos más de 600 vehículos en temporada baja, pero en este momento solo han salido 10. Las empresas de transporte están en una situación caótica y la operación del terminal está totalmente disminuida”, afirmó.