Una nueva polémica se abrió en Bucaramanga por la adjudicación de un contrato cercano a los 12 mil millones de pesos para recuperar cinco estaciones de Metrolínea, que permanecen deterioradas desde los actos de vandalismo registrados en 2021.
Aunque la Administración municipal sostiene que las estaciones son bienes públicos que deben ser recuperados, veedores han cuestionado la destinación de estos recursos, teniendo en cuenta que Metrolínea atraviesa un proceso de liquidación y actualmente no cuenta con los buses que originalmente utilizaban esta infraestructura.
El alcalde de Bucaramanga, Cristian Portilla, defendió la decisión y aseguró que la recuperación de las estaciones responde, entre otras razones, a requerimientos realizados por la Superintendencia de Transporte y el Ministerio de Transporte.
“Tenemos unas estaciones de Metrolínea o de transporte masivo que hace cerca de seis años las vandalizaron, las acabaron. Esas estaciones son bienes inmuebles de uso público y de propiedad del municipio y están totalmente deterioradas”, explicó el mandatario.
Portilla señaló que el contrato de obra ya fue adjudicado y que actualmente avanza el proceso para contratar la interventoría, antes de iniciar las obras de recuperación de la infraestructura.
Sin embargo, el alcalde reconoció que la restauración de las estaciones debe estar acompañada de una alternativa para garantizar su utilización.
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Por eso, según explicó, la Administración municipal adelanta mesas de trabajo con las empresas de transporte público colectivo del área metropolitana para buscar su integración al sistema.
La propuesta consiste en que, una vez recuperadas las estaciones, estas puedan ser utilizadas bajo un modelo mixto de transporte metropolitano, en el que participarían empresas locales y se mantendría el uso del carril exclusivo.
“Eventualmente, una vez recuperadas las estaciones, que esperamos recuperar desde aquí a diciembre, en enero, ese carril exclusivo pueda volver en funcionamiento con un sistema mixto de transporte metropolitano”, indicó Portilla.
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El mandatario agregó que el propósito es que las estaciones vuelvan a contar con vigilancia, taquilla, sistemas de recaudo y tecnología, además de buses de las empresas transportadoras locales.
Mientras la Alcaldía plantea esta alternativa para darle nuevamente utilidad a la infraestructura, los cuestionamientos de los veedores se concentran en la viabilidad de invertir cerca de 12.000 millones de pesos en estaciones que permanecen sin el servicio de transporte masivo para el que fueron construidas.
La discusión, por ahora, está ligada al futuro de Metrolínea y a si la recuperación de estas estaciones estará acompañada de un modelo de transporte que permita garantizar su funcionamiento y evitar que vuelvan a quedar abandonadas.