La Procuraduría General de la Nación formuló pliego de cargos contra Fabricio López Barón, quien se desempeñaba como secretario general de Metrolínea S.A. y fue supervisor de dos contratos de vigilancia y seguridad privada suscritos durante 2023, por un valor conjunto de $1.359 millones.La investigación es adelantada por la Procuraduría Provincial de Instrucción de Bucaramanga y busca establecer si el funcionario habría incumplido sus deberes de vigilancia y control sobre los contratos celebrados con la Cooperativa de Vigilancia de Santander, Coopvigsan CTA.De acuerdo con el organismo de control, López Barón presuntamente no habría exigido al contratista la calidad de los servicios contratados para garantizar la seguridad de la infraestructura de Metrolínea y prevenir hechos como hurtos y actos de vandalismo.Los dos contratos fueron suscritos en 2023. El primero tuvo un valor de aproximadamente $1.011 millones, mientras que el segundo alcanzó los $347 millones. En ambos documentos, López Barón figuraba como supervisor.La Procuraduría busca determinar si estas presuntas omisiones pudieron vulnerar los principios de responsabilidad y moralidad de la función pública. De manera provisional, calificó la conducta investigada como una falta gravísima cometida a título de culpa gravísima.El proceso disciplinario se conoce en medio del deterioro que presenta buena parte de la infraestructura del sistema. Un informe de la Dirección de Operaciones de Metrolínea, con fecha del 9 de enero de 2026 y citado dentro del expediente, señala que 26 de las 33 estaciones del sistema aparecían vandalizadas y 24 estaban fuera de servicio.Además, documentos oficiales de Metrolínea muestran el deterioro de varias estaciones, algunas de las cuales requieren recuperación de sus sistemas eléctricos, obras civiles, puntos de datos y otros componentes.La situación también ha afectado a los portales. En septiembre, Metrolínea reconoció públicamente el deterioro y vandalismo de infraestructura que permanece fuera de operación desde hace varios años. En el caso del portal de Piedecuesta, incluso, se ha reportado el robo de elementos como el ascensor.En el portal de Girón, que permanece fuera de servicio, también se han registrado incendios de vehículos que permanecían estacionados en el lugar, según la información aportada para esta investigación.El pliego de cargos no constituye una sanción ni determina la responsabilidad disciplinaria del funcionario. Se trata de una etapa del proceso en la que López Barón podrá presentar sus descargos y controvertir las pruebas que hacen parte del expediente.
Una nueva polémica se abrió en Bucaramanga por la adjudicación de un contrato cercano a los 12 mil millones de pesos para recuperar cinco estaciones de Metrolínea, que permanecen deterioradas desde los actos de vandalismo registrados en 2021.Aunque la Administración municipal sostiene que las estaciones son bienes públicos que deben ser recuperados, veedores han cuestionado la destinación de estos recursos, teniendo en cuenta que Metrolínea atraviesa un proceso de liquidación y actualmente no cuenta con los buses que originalmente utilizaban esta infraestructura.El alcalde de Bucaramanga, Cristian Portilla, defendió la decisión y aseguró que la recuperación de las estaciones responde, entre otras razones, a requerimientos realizados por la Superintendencia de Transporte y el Ministerio de Transporte.“Tenemos unas estaciones de Metrolínea o de transporte masivo que hace cerca de seis años las vandalizaron, las acabaron. Esas estaciones son bienes inmuebles de uso público y de propiedad del municipio y están totalmente deterioradas”, explicó el mandatario.Portilla señaló que el contrato de obra ya fue adjudicado y que actualmente avanza el proceso para contratar la interventoría, antes de iniciar las obras de recuperación de la infraestructura.Sin embargo, el alcalde reconoció que la restauración de las estaciones debe estar acompañada de una alternativa para garantizar su utilización.Por eso, según explicó, la Administración municipal adelanta mesas de trabajo con las empresas de transporte público colectivo del área metropolitana para buscar su integración al sistema.La propuesta consiste en que, una vez recuperadas las estaciones, estas puedan ser utilizadas bajo un modelo mixto de transporte metropolitano, en el que participarían empresas locales y se mantendría el uso del carril exclusivo.“Eventualmente, una vez recuperadas las estaciones, que esperamos recuperar desde aquí a diciembre, en enero, ese carril exclusivo pueda volver en funcionamiento con un sistema mixto de transporte metropolitano”, indicó Portilla.El mandatario agregó que el propósito es que las estaciones vuelvan a contar con vigilancia, taquilla, sistemas de recaudo y tecnología, además de buses de las empresas transportadoras locales.Mientras la Alcaldía plantea esta alternativa para darle nuevamente utilidad a la infraestructura, los cuestionamientos de los veedores se concentran en la viabilidad de invertir cerca de 12.000 millones de pesos en estaciones que permanecen sin el servicio de transporte masivo para el que fueron construidas.La discusión, por ahora, está ligada al futuro de Metrolínea y a si la recuperación de estas estaciones estará acompañada de un modelo de transporte que permita garantizar su funcionamiento y evitar que vuelvan a quedar abandonadas.
El deterioro de la infraestructura de Metrolínea continúa generando preocupación entre los usuarios del sistema de transporte público en Bucaramanga, debido a que varios portales y estaciones llevan más de seis años afectados por el abandono y el vandalismo.En medio de los cuestionamientos por el estado de estos espacios, usuarios han denunciado el robo y deterioro de elementos de la infraestructura. “Se robaron hasta un ascensor”, es una de las expresiones que se han escuchado frente a la situación, mientras crece el llamado a recuperar y poner nuevamente en funcionamiento estos espacios.Ante los señalamientos, Metrolínea S.A. aclaró que los vehículos que permanecen ubicados en los portales de Girón y Piedecuesta no son de propiedad de la empresa.Según la entidad, estos automotores pertenecieron al concesionario Metro Cinco Plus S.A., sociedad que actualmente se encuentra en liquidación judicial por orden de la Superintendencia de Sociedades.La entidad de vigilancia realizó los días 30 y 31 de marzo de 2026 una diligencia de secuestro de bienes dentro del proceso de liquidación. Por esta razón, los vehículos se encuentran sujetos a las decisiones que adopte el liquidador designado.Metrolínea explicó que, al no tener derechos de propiedad sobre estos automotores, tampoco cuenta con facultades para retirarlos, disponer de ellos o enajenarlos, debido a que hacerlo podría constituir una interferencia en el proceso judicial que actualmente está en curso.La empresa aseguró que esta situación jurídica no significa que exista inacción. Metrolínea indicó que ha solicitado formal y reiteradamente a la Superintendencia de Sociedades y al liquidador el retiro de los vehículos de los portales.La compañía manifestó que continuará insistiendo en esta solicitud con el propósito de recuperar la disponibilidad de la infraestructura y avanzar en las acciones necesarias para mejorar las condiciones de estos espacios.De manera paralela, Metrolínea informó que ha reforzado la protección de sus portales mediante cerramientos perimetrales, coordinación con las autoridades y la presentación de denuncias penales relacionadas con los hechos de vandalismo registrados.La empresa señaló que respeta las competencias de las autoridades judiciales, fiscales y administrativas y pidió que se esclarezcan integralmente los hechos que han afectado la infraestructura del sistema.La situación de los portales y estaciones hace parte de la compleja crisis que ha enfrentado Metrolínea y el sistema de transporte masivo del área metropolitana de Bucaramanga durante los últimos años. El deterioro de infraestructura, los actos de vandalismo, los vehículos abandonados y los problemas asociados a los antiguos concesionarios han generado cuestionamientos de usuarios y autoridades.Mientras avanzan los procesos judiciales relacionados con los bienes de los concesionarios, Metrolínea sostiene que continuará realizando las gestiones administrativas y legales que estén dentro de sus competencias para recuperar sus espacios y mejorar las condiciones de seguridad de la infraestructura.
El Tribunal Administrativo de Santander confirmó la sanción por desacato contra el gerente de Metrolínea, Emiro José Castro Meza, por el incumplimiento de las medidas cautelares que buscaban garantizar la seguridad y el cerramiento del abandonado Portal de Floridablanca, conocido como Papi Quiero Piña. Al mismo tiempo, revocó las sanciones que habían sido impuestas al alcalde de Floridablanca y al subcomandante de la Policía de ese municipio.La decisión resolvió la consulta sobre la sanción impuesta inicialmente por el Juzgado Once Administrativo Oral de Bucaramanga, que había multado con tres salarios mínimos legales mensuales vigentes a cada uno de los tres funcionarios por el presunto incumplimiento de las órdenes judiciales.El origen del proceso está en las condiciones de abandono del Portal de Floridablanca. En diciembre de 2025, el juzgado ordenó a Metrolínea podar la maleza, garantizar el cierre total del inmueble, implementar vigilancia permanente las 24 horas y presentar informes que acreditaran el cumplimiento de estas medidas.Posteriormente, en enero de 2026, las medidas fueron ampliadas y se ordenó al alcalde de Floridablanca, en su condición de primera autoridad de policía, coordinar con la Policía Nacional la vigilancia y presencia institucional permanente en los alrededores y zonas externas del portal. La responsabilidad por la custodia y el control del interior del inmueble continuó en cabeza de Metrolínea.Aunque Metrolínea presentó evidencias de trabajos de poda, limpieza, reparación del cerramiento y traslado de materiales, el Tribunal concluyó que estas acciones fueron insuficientes para demostrar el cumplimiento integral de las órdenes.Una inspección realizada el pasado 5 de agosto encontró que el predio permanecía abierto y accesible al público, con amplios sectores del cerramiento destruidos, colapsados o inexistentes. También se evidenció la presencia de habitantes de calle y consumidores de sustancias psicoactivas, ausencia de vigilancia privada permanente, falta de mecanismos efectivos de control de acceso, maleza, residuos y condiciones de insalubridad.Para el Tribunal, “las actuaciones realizadas por Metrolínea fueron esfuerzos parciales o temporales que no permitieron cumplir una orden que exigía medidas permanentes y efectivas de cerramiento, control de acceso y vigilancia”.Además, la Sala encontró que el gerente conocía las órdenes judiciales y que la propia empresa reconoció que no había podido mantener la vigilancia permanente debido a restricciones financieras. Sin embargo, consideró que esa circunstancia no constituía una imposibilidad absoluta que justificara el incumplimiento.Incluso, el 17 de junio, durante una audiencia de pacto de cumplimiento, el juzgado había advertido sobre el incumplimiento y la posibilidad de imponer sanciones. Pese a ello, en la inspección de agosto persistían las mismas condiciones de abandono, acceso irrestricto y falta de vigilancia.La situación fue diferente para el alcalde de Floridablanca, José Fernando Sánchez Carvajal, y el subcomandante de la Estación de Policía, Andrés Ernesto Puentes Parra.Aunque el alcalde no presentó una respuesta formal al requerimiento, el expediente contenía múltiples informes de la Policía, elaborados entre febrero y julio de 2026, que daban cuenta de visitas de vigilancia, control y seguimiento en los alrededores y zonas externas del portal.El Tribunal consideró que estas actuaciones demostraban que la orden sí había sido ejecutada dentro del ámbito de competencia de estas autoridades. Además, precisó que la obligación de la Alcaldía y de la Policía era de medio y no de resultado.
Un incendio registrado en la noche del lunes en las instalaciones de Metrolínea, en el municipio de Girón, dejó al menos siete buses afectados y únicamente daños materiales, según el reporte entregado por el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Floridablanca.El sargento Carlos Portilla, supervisor de Operaciones del organismo de socorro, explicó que hacia las 8:12 de la noche recibieron el reporte sobre una columna de humo grande y espesa que provenía del sector del Anillo Vial, donde están ubicadas las instalaciones de Metrolínea.De inmediato, una máquina de la estación de Girón se desplazó al lugar y confirmó que se trataba de un incendio que comprometía varios buses. Ante la magnitud de la emergencia fueron movilizadas unidades de las estaciones Central, Zona Franca y Girón.En total, cuatro máquinas extintoras, una ambulancia y diez unidades bomberiles participaron en las labores para controlar y liquidar las llamas.Los bomberos también realizaron una búsqueda para establecer si había personas dentro de las instalaciones. Sin embargo, no encontraron víctimas ni personas que requirieran atención durante la emergencia.“Al momento, lo que se logró encontrar son daños materiales”, señaló el sargento Portilla, quien indicó que aproximadamente siete buses resultaron afectados por la conflagración.Una vez controlado el incendio, los organismos de socorro solicitaron la presencia de la Policía para realizar la entrega del lugar y permitir el inicio de las investigaciones correspondientes. Las autoridades deberán establecer las causas que originaron el fuego.El Cuerpo de Bomberos hizo además un llamado a la comunidad para reportar de manera inmediata cualquier incendio o la presencia de personas dentro de estas instalaciones, teniendo en cuenta que, según el organismo, en días anteriores se han presentado situaciones en las que personas han quedado atrapadas en el lugar.Los reportes de emergencia pueden realizarse a través de las líneas 119, 675 0665 y 675 0666, con el propósito de facilitar una respuesta oportuna y evitar que las llamas se propaguen a otros vehículos o generen una emergencia de mayor magnitud.
El Juzgado Once Administrativo Oral del Circuito de Bucaramanga sancionó por desacato a tres funcionarios por el incumplimiento de las medidas cautelares ordenadas para proteger el inmueble donde permanece inconcluso el Portal de Metrolínea de Floridablanca, conocido como Papi Quiero Piña.La decisión establece una multa equivalente a tres salarios mínimos legales mensuales vigentes para cada uno de los sancionados: Emiro José Castro Meza, representante legal de Metrolínea S.A.; José Fernando Sánchez Carvajal, alcalde de Floridablanca, y Andrés Ernesto Puentes Parra, subcomandante de la Estación de Policía de Floridablanca.El proceso se originó en una acción de defensa de derechos e intereses colectivos presentada por Marco Antonio Velásquez, quien solicitó la protección de derechos relacionados con el ambiente sano, la moralidad administrativa, la seguridad y salubridad pública y la defensa del patrimonio público, ante el abandono del proyecto del Portal de Floridablanca, inconcluso desde 2012.El juzgado había ordenado desde diciembre de 2025 y enero de 2026 la adopción de medidas para proteger el inmueble. A Metrolínea le correspondía realizar la poda de la maleza, garantizar el cierre total del acceso y disponer de vigilancia permanente las 24 horas.Por su parte, al alcalde de Floridablanca y a la Policía Nacional se les ordenó coordinar acciones para garantizar vigilancia y presencia permanente en los alrededores y zonas externas del portal, además de presentar informes semanales con registro fotográfico.Sin embargo, una inspección realizada el pasado 5 de agosto por la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres de la Gobernación de Santander evidenció que las medidas no se estaban cumpliendo.Según el informe citado por el juzgado, el predio permanecía abierto, sin portones de seguridad, cerrojos ni vigilancia privada, lo que permitía el ingreso de peatones y vehículos. Además, buena parte del cerramiento perimetral estaba destruido, colapsado o había desaparecido.Durante la inspección también se encontró presencia de personas en condición de habitabilidad de calle y consumidores de sustancias psicoactivas dentro de la estructura. El despacho judicial además evidenció la sustracción progresiva de elementos metálicos y de madera de la obra, así como una proliferación extrema de maleza, acumulación de escombros y condiciones de insalubridad.Frente a los argumentos presentados por los funcionarios, el juzgado concluyó que existió un incumplimiento de las órdenes judiciales, al considerar que los involucrados conocían las medidas y no demostraron una imposibilidad absoluta para ejecutarlas.En el caso de Metrolínea, el representante legal argumentó limitaciones financieras para mantener el servicio de vigilancia privada. Sin embargo, el despacho señaló que la falta de presupuesto no justificaba suspender unilateralmente una orden judicial vigente. Las acciones de poda y reparaciones parciales realizadas fueron consideradas insuficientes.Respecto al alcalde de Floridablanca, el juzgado determinó que, como máxima autoridad de Policía del municipio, no garantizó materialmente la vigilancia y presencia permanente en las zonas externas del predio.En cuanto al subcomandante de la Estación de Policía de Floridablanca, el despacho concluyó que los informes periódicos enviados por la institución no reemplazaban la obligación de desplegar acciones reales y permanentes para impedir el ingreso de terceros y el consumo de sustancias dentro del inmueble.El juzgado también recordó que, durante una audiencia realizada el 17 de junio, los funcionarios habían sido advertidos directamente sobre el saqueo del predio y la falta de respuesta efectiva. Pese a esa advertencia, la situación persistió hasta la inspección de agosto.Para Marco Antonio Velásquez, demandante dentro del proceso, la decisión evidencia el deterioro que ha sufrido el inmueble y el presunto detrimento de los recursos públicos invertidos en una obra que permanece inconclusa.“Lo único que se encontró fue un detrimento, un daño patrimonial a los dineros del pueblo del Área Metropolitana”, señaló Velásquez, quien insistió en que las autoridades deberán cumplir las órdenes de cerramiento, sellamiento y vigilancia.El Portal de Floridablanca, conocido como Papi Quiero Piña, permanece como uno de los proyectos inconclusos del sistema de transporte metropolitano, con una estructura que, según las autoridades judiciales, continúa expuesta al deterioro, el vandalismo y el ingreso no autorizado.
Con el inicio de las vacaciones de mitad de año en colegios, instituciones técnicas y universidades, Metrolínea anunció ajustes temporales en la operación del Sistema Integrado de Transporte Masivo del Área Metropolitana de Bucaramanga.La medida comenzó a regir este 16 de junio y se mantendrá hasta el próximo 4 de agosto, periodo en el que históricamente se registra una reducción significativa en la cantidad de pasajeros que utilizan el sistema para desplazarse hacia centros educativos.Según informó la entidad, durante estas semanas se implementarán cambios en los horarios de cierre de operación en días hábiles con el propósito de ajustar la oferta de transporte a la demanda real de usuarios que se presenta durante el receso académico.La decisión busca optimizar los recursos operativos del sistema sin afectar la prestación del servicio para los ciudadanos que continúan utilizando el transporte masivo para desplazarse a sus lugares de trabajo, diligencias personales o actividades comerciales.Metrolínea hizo un llamado a los usuarios para que programen con anticipación sus viajes y consulten los horarios de funcionamiento durante esta temporada, especialmente quienes utilizan el servicio en las últimas horas de la noche.La empresa explicó que el personal operativo trabajará de manera articulada con los coordinadores del Transporte Público Convencional (TPC) para garantizar una adecuada finalización de las jornadas y mantener la conectividad en los diferentes municipios del área metropolitana.El anuncio se produce en momentos en que el sistema busca mantener la estabilidad de la operación y responder a las variaciones en la demanda de pasajeros, una situación que suele presentarse cada año durante los periodos de vacaciones estudiantiles.Las autoridades de transporte reiteraron que estos ajustes son temporales y que, una vez finalice el receso académico y se retomen las actividades en colegios y universidades, la operación regresará a sus condiciones habituales.Metrolínea agradeció la comprensión de los ciudadanos y reiteró su compromiso de seguir prestando un servicio seguro, eficiente y oportuno para los habitantes de Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta.
La crisis que atraviesa Metrolínea sumó un nuevo capítulo. Los veedores ciudadanos Ramiro Vásquez Giraldo e Ismael Orozco Sánchez interpusieron una acción de tutela contra los alcaldes de Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta, así como contra la gerencia de Metrolínea, al considerar que no han recibido respuestas oportunas y de fondo sobre la situación que enfrenta el Sistema Integrado de Transporte Masivo.Los accionantes aseguran que el pasado 14 de mayo radicaron una solicitud de información relacionada con la operación, funcionamiento, sostenibilidad y diversos hechos asociados al sistema de transporte, sin que hasta la fecha hayan obtenido respuestas completas por parte de los integrantes de la junta directiva y la administración de Metrolínea.Según la tutela, los veedores consideran vulnerado su derecho fundamental de petición y el acceso a información pública, al señalar que los alcaldes metropolitanos, en su calidad de miembros de la junta directiva de Metrolínea, también deben responder por las decisiones y la situación actual del sistema."Por la serie de sucesos que han acaecido últimamente en Metroruina, porque los incendios, nadie responde por los incendios, se han perdido un poco de buzos que que debieron haber sido chatarrizados en un debido proceso y eso nunca lo hicieron, no se sabe quién responde por ellos. En la carta que nosotros le mandamos a los alcaldes solicitándole, ahí están las preguntas que le estamos haciendo, ninguno ha querido responder", dijo el veedor, Ramiro Vásquez. Dentro de los documentos allegados al proceso, la Alcaldía de Floridablanca informó que gran parte de la información requerida corresponde directamente a Metrolínea S.A., argumentando que la empresa es la responsable de la operación, los contratos de concesión, la sostenibilidad financiera y los procesos administrativos relacionados con el servicio de transporte masivo. Por esta razón, trasladó la solicitud a la entidad para que emitiera una respuesta de fondo.Sin embargo, los veedores consideran insuficiente esa respuesta y sostienen que tanto los alcaldes como la gerencia del sistema deben rendir cuentas a la ciudadanía sobre el manejo de Metrolínea, especialmente en momentos en que el modelo enfrenta dificultades financieras, reducción de rutas, problemas operativos y cuestionamientos sobre su viabilidad futura."El único que respondió y de mala manera, fue el alcalde de Floridablanca que le dio traslado para que no responda al Tránsito de Bucaramanga. Pero es que resulta que Metrolínea, la junta directiva, son los cuatro alcaldes, Florida, Piedecuesta, Girón y Bucaramanga y ellos son los jefes del gerente de Metrolínea. Entonces, el director del tránsito de Florida no tiene nada que ver con Metrolínea. Él es un agente de tránsito, no tiene nada que ver", señaló Vasquez. La acción judicial fue radicada este 9 de junio en el Palacio de Justicia de Bucaramanga y busca que se ordene a los mandatarios locales y a la gerencia del sistema responder de manera clara, completa y oportuna las inquietudes formuladas por los ciudadanos.La situación se presenta en medio de la incertidumbre que rodea a Metrolínea desde hace varios años. El sistema, que fue concebido para transformar la movilidad del área metropolitana de Bucaramanga, enfrenta una compleja crisis financiera y operativa que ha derivado en la salida de operadores, disminución de frecuencias y reiterados llamados de distintos sectores para definir un plan de salvamento o una alternativa de transporte para miles de usuarios.
En un operativo entre la Policía y la Alcaldía de Floridablanca fue capturado un hombre señalado de presuntamente integrar una red delincuencial dedicada al hurto y comercialización ilegal de elementos pertenecientes a la infraestructura del Sistema Integrado de Transporte Masivo, Metrolínea.La captura se produjo en flagrancia en un taller de ornamentación ubicado en Floridablanca, donde las autoridades adelantaban labores de inteligencia y seguimiento relacionadas con el robo de materiales de las estaciones del sistema de transporte.Según informó el gerente de Metrolínea, Emiro Castro, el detenido sería el administrador del establecimiento comercial donde fueron halladas varias piezas pertenecientes a la infraestructura del SITM.“En un trabajo articulado entre la Alcaldía de Floridablanca y la Policía Nacional dieron captura a un sujeto presuntamente perteneciente a una banda criminal dedicada al desmantelamiento y comercialización de los elementos de las estaciones del sistema de transporte masivo del área metropolitana de Bucaramanga”, señaló Castro.El gerente agregó que durante el operativo se logró recuperar una importante cantidad de elementos hurtados de las estaciones de Metrolínea.“Fueron muchísimas piezas de las estaciones las que se recuperaron en ese taller y la captura que hoy en este momento está siendo judicializada ante un juez de control de garantías. Esperamos y seguimos trabajando de la mano de la Policía Nacional del municipio de Floridablanca para recuperar los elementos que pertenecen al sistema”, añadió.De acuerdo con el comunicado emitido por Metrolínea, las investigaciones permitieron identificar que los materiales hurtados estaban siendo trasladados y almacenados en el taller de ornamentación intervenido por las autoridades.Durante el procedimiento fueron recuperadas 95 tejas tipo sándwich de lámina galvanizada pertenecientes a las cubiertas de estaciones, nueve rieles de construcción en hierro, dos andamios y 32 varillas de hierro de una pulgada.Las autoridades indicaron que este resultado representa un avance importante frente a las acciones criminales que durante los últimos años han afectado gravemente la infraestructura del sistema de transporte masivo.Metrolínea recordó que el sistema ha sido víctima constante de hechos de vandalismo, quema de buses, daños a estaciones y desmantelamiento de estructuras por parte de redes organizadas dedicadas al hurto de estos elementos.El capturado deberá responder ante las autoridades judiciales por el delito de receptación, mientras avanzan las investigaciones para determinar si existen más personas vinculadas a esta estructura delincuencial.
Un nuevo episodio de vandalismo volvió a golpear la debilitada infraestructura de Metrolínea en Bucaramanga. La estación de Provenza amaneció prácticamente destruida luego de un violento ataque registrado durante la noche, en el que desconocidos destrozaron vidrios, estructuras metálicas y diferentes zonas del lugar.Las imágenes del hecho evidencian la magnitud de los daños en la estación ubicada sobre la autopista a Floridablanca, ventanales reducidos a escombros, piezas metálicas averiadas y múltiples afectaciones que dejaron fuera de servicio parte de este concurrido punto del sistema de transporte masivo.El gerente de Metrolínea, Emiro Castro, rechazó lo ocurrido y aseguró que este tipo de hechos se han vuelto recurrentes: “Este domingo sufrimos este daño en la estación, este tipo de actos, que venimos sufriendo, afecta la operación del sistema, afecta a nuestros trabajadores y, sobre todo, a los usuarios”, señaló el directivo.De acuerdo con información preliminar, dentro de la estación fue encontrado un martillo que, al parecer, habría sido utilizado para causar los daños contra la infraestructura pública.El nuevo ataque generó indignación y preocupación entre usuarios y habitantes del área metropolitana, quienes denuncian el abandono del sistema, la falta de vigilancia y los constantes actos vandálicos que han venido deteriorando varias estaciones de Metrolínea.No es la primera vez que el sistema resulta blanco de este tipo de hechos. En los últimos meses se han reportado hurtos, incendios y daños estructurales en diferentes portales y estaciones, una situación que profundiza aún más la crisis que enfrenta el transporte masivo en Bucaramanga.Hasta el momento, las autoridades no han entregado un balance oficial sobre las pérdidas económicas ni se reportan personas capturadas por este nuevo ataque.Mientras avanzan las investigaciones, ciudadanos y usuarios exigen mayores medidas de seguridad y presencia de las autoridades para frenar los ataques contra la infraestructura pública y evitar que Metrolínea siga quedando a merced del vandalismo.
La Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES) anunció que no usará $79.183 millones de los recursos asignados al funcionamiento administrativo de la entidad para este año, como parte de una medida de austeridad en la gestión de los recursos públicos.Según la entidad, la iniciativa permitirá que los recursos vuelvan al sistema de salud de los colombianos para que sean destinados a otras necesidades del sector.Dentro de las medidas tomadas por la ADRES está la reducción de la planta de personal por un valor de $65.675 millones, saldos no comprometidos (cargos no provistos de enero a septiembre) por $5.827 millones, así como saldos no comprometidos relacionados con contratos en curso por un valor de $7.681 millones.“Considero que, en este momento, esta reestructuración no es importante para la ADRES. Lo importante en este momento es nosotros asegurar el sistema de salud y, por lo tanto, entonces, no hubo lugar a esta reestructuración, y por eso es que liberamos este recurso”, señaló el director de la ADRES, Iván SánchezEl director agregó además que esta decisión se tomó teniendo en cuenta el plan de choque anunciado por el Gobierno nacional en los últimos días, con el objetivo de garantizar los recursos necesarios para la atención de los pacientes priorizados en esta primera fase del plan.Según la ADRES, la austeridad por parte de la entidad corresponde a la priorización de facturación asociada a los servicios y tecnologías en salud pendientes.“Con este dinero la ADRES muestra su compromiso con las nuevas medidas que impulsa el Gobierno nacional, como parte del plan de choque para el sector salud, que incluye la compra de cartera dirigida, que garantizará los recursos necesarios para la atención de los pacientes priorizados en la primera fase del plan. Esto es, la priorización de facturación asociada a los servicios y tecnologías en salud pendientes”, concluyó.
Bajo el lema "Medellín, el amor de mis amores" y rindiendo homenaje a la maestra Débora Arango, arranca la temporada cultural más grande y extensa de la región, que este año se amplía a un mes completo de programación e incluye por primera vez a la subregión de Urabá.La iniciativa, impulsada por una alianza entre organizaciones culturales y el sector público y privado, busca dinamizar el ecosistema artístico local. La oferta reúne a 150 organizaciones, 32 museos, 10 teatros, 24 librerías independientes, cuatro orquestas sinfónicas, 42 agrupaciones musicales y nueve compañías de danza.Medellín consolida así su posición como referente cultural al destacar atributos como la Plaza Botero, el Museo de Arte Moderno, el Museo Pedro Nel Gómez, el histórico barrio Prado y sus más de 500 esculturas en espacio público un legado impulsado desde los años 80, además de ser reconocida como ciudad creativa de la música y la capital nacional de lectura, con un consumo promedio de 6,8 libros por habitante al año.La programación central irá del 25 de septiembre al 25 de octubre, extendiéndose el doble de tiempo en comparación con la edición anterior. Como gran novedad, la temporada llegará también al Urabá antioqueño del 2 al 18 de octubre, movilizando a 2.500 artistas en 14 municipios, 30 escenarios simultáneos y 170 actividades orientadas a públicos diversos."Porque cuando uno ya empieza a conocer a profundidad de Urabá, hay unos municipios que tienen influencia de Córdoba, suena a costeño, bailan bullerengue, Urabá en todo recorrido hemos identificado los procesos que ya existían y entramos a fortalecer precisamente eso para que la promotora pueda dejar capacidad instalada con esta temporada", expresó Lina Botero, promotora cultural MAMM.El eje central de esta edición girará en torno al legado de Débora Arango, considerada una de las artistas plásticas más importantes del siglo XX. La programación incluirá el bloque "Tras las huellas de Débora", una reivindicación histórica de su obra que se robustece con la integración de 108 nuevas piezas entregadas en comodato por su familia al Museo de Antioquia."Medellín y Envigado tienen quizá la deuda histórica de reivindicar y de volver a contar su historia y su obra, porque además la obra de Débora desde el punto de vista artístico, es una obra que merece años y años de reconocimiento y así podemos seguir reconstruyendo toda esa historia y visibilizarla y reconocer la artista que fue y que sigue siendo", agregó Botero.Los organizadores recordaron que la cultura ha jugado un papel fundamental como motor de transformación en los momentos más complejos de la ciudad, por lo que esta vitrina busca fortalecer la sostenibilidad, autonomía y participación de los artistas locales frente a propios y visitantes.
Barrancabermeja espera que el Ministerio de Ambiente cumpla el compromiso de conseguir los recursos necesarios para poner en marcha un plan de manejo y control de los hipopótamos que se han venido expandiendo por el corregimiento El Centro.La preocupación ya no está únicamente en las zonas rurales. En Barrancabermeja se han reportado avistamientos de estos animales cerca de viviendas y de instituciones educativas, una situación que mantiene la alerta por el riesgo que representa para la comunidad, especialmente para niños, niñas y adolescentes.El secretario de Ambiente y Transición Energética de Barrancabermeja, Leonardo Granados, señaló que el Distrito fue priorizado dentro de la estrategia nacional para atender la presencia de esta especie invasora, pero advirtió que ahora se necesita que el Gobierno nacional concrete la financiación.“Nos sentimos muy contentos de que fuimos escuchados como Gobierno distrital en una voluntad política del ministro Arjona en conseguir los recursos para iniciar la implementación de un plan de manejo”, señaló el funcionario.El corregimiento El Centro se ha convertido en uno de los puntos de atención para las autoridades por el desplazamiento de los hipopótamos hacia sectores donde hay presencia permanente de comunidades.Según la Alcaldía, los avistamientos cerca de instituciones educativas han incrementado la preocupación por la seguridad de los estudiantes y llevaron a priorizar a Barrancabermeja dentro de las acciones que se adelantarán para el manejo de la especie.El Distrito busca que el plan permita fortalecer principalmente el monitoreo y seguimiento de los hipopótamos, conocer sus desplazamientos y establecer acciones para reducir el riesgo de nuevos encuentros con la población.Granados destacó que esta intervención también responde a las medidas de protección ordenadas por un juez frente a la presencia de los animales en zonas donde permanecen menores de edad.La Alcaldía considera que la inclusión de Barrancabermeja dentro del plan nacional es un avance, pero insiste en que el siguiente paso debe ser la consecución de los recursos anunciados por el Ministerio de Ambiente.La administración distrital espera que con esa financiación puedan comenzar las acciones previstas en territorio y fortalecer la capacidad de las autoridades ambientales para hacer seguimiento a una especie cuya presencia continúa extendiéndose por el Magdalena Medio.Mientras se concreta ese respaldo económico, las autoridades mantienen la vigilancia sobre los sectores donde han sido reportados los animales, especialmente en El Centro, donde la preocupación aumenta cada vez que los hipopótamos se acercan a viviendas, calles o espacios frecuentados por la comunidad.
La fortuna que alguna vez parecía garantizarle tranquilidad terminó convirtiéndose en una fuente de dificultades para una familia. Sus padres pasaron de recibir un premio de 37 millones de dólares, más de $120.000 millones, a declararse en bancarrota apenas 14 años después.La historia fue revelada por uno de los hijos de la pareja australiana, quien decidió no hacer pública su identidad y contó al medio británico Daily Mail cómo el millonario premio modificó la vida de su familia. Con el paso de los años, el dinero que inicialmente permitió acceder a viajes, educación y diferentes comodidades terminó acompañado de decisiones financieras fallidas, problemas personales y afectaciones en la salud de sus padres.Según el relato, antes de convertirse en millonarios, sus padres llevaban una vida laboral convencional. Ella trabajaba como enfermera y él era jardinero. Después de recibir el premio, ambos abandonaron sus empleos y comenzaron a buscar nuevas oportunidades para administrar e incrementar la fortuna.El resultado no fue el esperado. La madre puso en marcha varios negocios, pero ninguno consiguió consolidarse y las inversiones tampoco produjeron los resultados que esperaban. A esto se sumaron los préstamos de dinero que sus padres comenzaron a hacer a familiares y amigos que atravesaban dificultades económicas.Mientras la fortuna disminuía, la situación personal de la pareja también se complicaba.El hijo recuerda que durante su infancia la nueva realidad económica tuvo aspectos positivos. Él y sus hermanas pudieron acceder a mejores oportunidades, viajar junto a sus padres y crecer rodeados de comodidades que antes no formaban parte de su vida.Sin embargo, esa etapa terminó contrastando con lo que ocurrió posteriormente. La madre comenzó a enfrentar problemas de salud relacionados con un aumento considerable de peso y tuvo que someterse a una cirugía de bypass gástrico. Más adelante, también desarrolló un grave problema de alcoholismo y atravesó una depresión.Para el joven, una de las cargas más fuertes que tuvo que afrontar su madre fue la culpa. Ella se sentía responsable por el deterioro de las condiciones económicas de la familia y por las decisiones que habían tomado después de recibir el premio.Finalmente, la mujer murió debido a una enfermedad hepática crónica relacionada con el abuso del alcohol. Para entonces, la familia ya había perdido buena parte de la estabilidad económica que había conseguido de manera repentina.El hijo asegura que su experiencia le permitió conocer dos realidades completamente opuestas. Durante su infancia pasó de no tener las mismas posibilidades económicas que después de ganar el premio a vivir con prácticamente todo lo que quería. Años más tarde, presenció cómo esa seguridad desaparecía.Por eso, considera que tener una gran cantidad de dinero no necesariamente significa contar con estabilidad financiera para toda la vida. También sostiene que una fortuna puede cambiar las condiciones materiales de una persona, pero no necesariamente resuelve los problemas que ya existían dentro de una familia.El joven reconoce que nunca podrá saber qué habría ocurrido si sus padres no hubieran ganado la lotería. Aun así, asegura que esa pregunta lo ha acompañado durante años, especialmente después de la muerte de su madre.“Ganar trajo más problemas a mi familia de los que solucionó”, fue una de las conclusiones que dejó en su testimonio.La experiencia también modificó su propia percepción sobre el dinero. Haber vivido los dos extremos, desde disfrutar una fortuna inesperada hasta perder la seguridad económica, le permitió entender que recibir millones puede cambiar una vida, pero conservar el bienestar depende de mucho más que de la cantidad de dinero disponible.
Un torrencial aguacero cayó esta tarde sobre Barranquilla y varios municipios del Atlántico como Puerto Colombia, Soledad y Malambo.Las lluvias estarían presentes este fin de semana en diferentes partes del Caribe colombiano por el paso de una nueva onda tropical, la número 52 de la temporada.Así las cosas, se presentarán precipitaciones en ciudades como Barranquilla, como en efecto ya ocurre, las inmediaciones de la Sierra Nevada y el sur de la región.El meteorólogo del Ideam, Rodney Poveda, explica que para Barranquilla, varios modelos están generando señales de precipitaciones para la tarde y la noche del viernes y la madrugada del sábado.“El sábado también puede estar pasado por lluvia. El domingo se espera que las condiciones sean de nubosidad y precipitaciones, particularmente para las horas de la tarde y la noche”.Agregó el Ideam, que se podrán presentar lluvias entre moderadas y fuertes con probables tormentas eléctricas sectorizadas en amplias áreas marítimas, como también en amplios sectores del centro y sur de La Guajira, Cesar, Magdalena, Bolívar, Sucre y Córdoba, especialmente en regiones de los Montes de María y La Mojana.Las autoridades recomiendan máxima precaución a las personas, sobre todo si las lluvias vienen acompañadas de fuertes vientos y actividad eléctrica.