La Procuraduría sancionó en primera instancia a Gabriel Ayala Pedraza con siete meses de suspensión e inhabilidad especial, tras establecer conductas contra siete estudiantes durante 2022.
El fallo describe expresiones denigrantes, insinuaciones de doble sentido, contacto físico no consentido y actuaciones para condicionar evaluaciones académicas.
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Expresiones que denigraban a los estudiantes, insinuaciones de doble sentido y contacto físico no consentido hacen parte de las conductas por las que la Procuraduría General de la Nación sancionó al docente Gabriel Ayala Pedraza, en un caso que involucra a siete alumnos que estaban bajo su responsabilidad en 2022.
La decisión disciplinaria señala que el profesor incurrió en comportamientos contrarios a los deberes de respeto e integridad que debía mantener en el ejercicio de sus funciones.
El organismo de control también encontró actuaciones relacionadas con las evaluaciones académicas que habrían buscado condicionar las calificaciones a comportamientos ajenos al ámbito escolar.
De acuerdo con el fallo, el docente utilizó expresiones desobligantes y denigrantes hacia los estudiantes, además de lenguaje e insinuaciones de doble sentido.
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La Procuraduría también estableció que hubo contacto físico no consentido ni justificado.
A estos comportamientos se sumaron actitudes intimidatorias después de que se reportaran los hechos, según la decisión disciplinaria.
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La entidad consideró que las conductas vulneraron los deberes que tenía el educador frente a los menores bajo su responsabilidad y calificó la falta como grave, a título de dolo.
Por estos hechos, la Procuraduría impuso a Gabriel Ayala Pedraza una sanción de siete meses de suspensión e inhabilidad especial.