Familiares, amigos y habitantes de Santander despidieron en medio del dolor a Paula Carley Coca Murcia, la joven de 23 años que fue asesinada mientras trabajaba en un establecimiento comercial de Pinchote. Su muerte, presuntamente a manos de un hombre de 63 años que habría desarrollado una obsesión por ella, ha generado rechazo e indignación en el departamento.
La despedida de Paula estuvo marcada por las muestras de solidaridad hacia sus familiares y los mensajes que reclaman justicia por un crimen que apagó los sueños de una joven que tenía toda una vida por delante.
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El feminicidio ocurrió hacia las 12:40 del mediodía del domingo 1 de noviembre, en un café ubicado en el kilómetro 2 de la vía que comunica a San Gil con Socorro, en jurisdicción de Pinchote. De acuerdo con la información conocida, Paula se encontraba cumpliendo su jornada laboral cuando el hombre llegó al establecimiento y, en medio de una discusión, la atacó en repetidas oportunidades con un arma cortopunzante.
La joven sufrió heridas de gravedad y fue trasladada de urgencia a la Clínica Santa Cruz de la Loma, en San Gil, donde falleció minutos después, pese a los esfuerzos del personal médico.
Un mujer fue asesinada en Pinchote, Santander. Las autoridades confirman que fue capturado el responsable del feminicidio de Paula Carley Coca Murcia, de 23 años, cuando pretendía huir por la vía a San Gil #VocesySonidos pic.twitter.com/ngZgrMs5eJ
— Blu Santanderes (@BLUSantanderes) November 1, 2026
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención de este caso es que, según información conocida por Blu Radio, Paula se había graduado recientemente como tecnóloga en Investigación Policial y tenía el sueño de ingresar a la institución.
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Personas cercanas a la joven denunciaron que presuntamente venía siendo acosada por el hombre de 63 años, quien, según las primeras versiones, no aceptaba que ella tuviera una relación sentimental con otra persona.
Incluso, versiones preliminares señalan que durante la discusión el hombre habría pronunciado una frase amenazante: «Si no era para mí, no es para nadie más». Este señalamiento deberá ser contrastado dentro de la investigación judicial y no ha sido establecido oficialmente como parte de los hechos probados.
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Después de atacar a Paula, el hombre habría escapado por la vía nacional en dirección a San Gil. La Policía activó un plan candado que permitió ubicarlo y capturarlo en el sector de la plaza de ferias de ese municipio.
De acuerdo con el teniente coronel Duván Francisco Gélvez Ferreira, comandante del Distrito de Policía de San Gil, el hombre presentaba lesiones que presuntamente se había ocasionado a sí mismo al momento de ser interceptado, por lo que fue trasladado a un centro médico bajo custodia policial. Posteriormente, quedó a disposición de la Fiscalía General de la Nación.
Este martes 3 de noviembre, durante la mañana, está prevista la audiencia de imputación de cargos y solicitud de medida de aseguramiento contra el capturado, diligencia en la que la Fiscalía expondrá los elementos de la investigación ante un juez de control de garantías.
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Por su parte, la secretaria de la Mujer y Equidad de Género de Santander, Waleska Quintero Jaimes, rechazó el crimen y pidió celeridad en las investigaciones para esclarecer lo ocurrido y determinar las responsabilidades penales.
Con velatón y manifestaciones de rechazo a la violencia contra las mujeres, habitantes de San Gil rindieron homenaje a Paula Carley Coca, de 23 años, asesinada mientras trabajaba en un café en Pinchote. La Policía capturó al responsable del feminicidio #MañanasBlu pic.twitter.com/qVbCxSBXCZ
— Blu Santanderes (@BLUSantanderes) November 3, 2026
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Mientras avanza el proceso judicial, familiares y amigos de Paula le dieron el último adiós en el municipio de Valle de San José, en una despedida atravesada por el dolor y el reclamo de justicia. Su asesinato vuelve a poner en evidencia la gravedad de la violencia contra las mujeres y las consecuencias de las conductas de acoso, persecución y control que pueden anteceder a un feminicidio.