Santander vive un contraste en medio de las condiciones climáticas que atraviesa el departamento: mientras 11 municipios mantienen racionamientos de agua por la escasez del recurso, en otras zonas se registran fuertes lluvias y vendavales atípicos.
Uno de los casos más recientes ocurrió en Oiba, donde una fuerte tormenta acompañada de intensos vientos afectó a habitantes de la vereda Santa Rita, cerca de la escuela.
Varias viviendas y fincas resultaron afectadas por la fuerza del vendaval y, de acuerdo con la comunidad, algunas familias permanecen sin servicio de energía eléctrica.
Los habitantes solicitaron la presencia de las autoridades y de los organismos de Gestión del Riesgo para verificar los daños, atender a las familias afectadas y avanzar en el restablecimiento del servicio eléctrico.
En video quedó registrado el impacto del fuerte vendaval. Varios techos de viviendas fueron desprendidos por la fuerza de los vientos, mientras algunos árboles fueron arrancados de raíz y terminaron cayendo sobre viviendas y tanques de almacenamiento de agua, aumentando las afectaciones en esta zona rural de Oiba.
De acuerdo con Eduard Sánchez, director de la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander, actualmente son 11 los municipios que tienen algún tipo de racionamiento de agua, entre ellos Vélez, Aratoca y Los Santos.
Publicidad
El escenario resulta particular para el departamento: mientras estas poblaciones enfrentan restricciones por la disponibilidad de agua, municipios como Oiba han registrado episodios de lluvias y fuertes vientos que generan emergencias puntuales.
Las autoridades mantienen el monitoreo de las condiciones climáticas y hacen un llamado a las comunidades a permanecer atentas ante posibles nuevas lluvias, vendavales o afectaciones.