Ojo a esta señal tras las fiestas: médicos advierten riesgo oculto para su corazón
Tras los excesos de fin de año, médicos alertan sobre una amenaza silenciosa que eleva el riesgo de infartos y ACV, e insisten en retomar controles y hábitos saludables.
Con el cierre de las celebraciones de fin de año, médicos y servicios de urgencias en Colombia han empezado a notar un aumento en las consultas relacionadas con problemas cardiovasculares.
Detrás de muchos de estos casos está la hipertensión arterial, una condición que avanza sin causar síntomas evidentes y que, por esa razón, suele detectarse cuando ya ha generado consecuencias graves como infartos o accidentes cerebrovasculares.
El doctor Ramiro Cubillos, gerente médico de Laboratorios La Santé, explica que esta patología es considerada una de las más peligrosas precisamente porque “no duele, no avisa y no se siente”. Según el especialista, muchos pacientes llegan tarde al diagnóstico porque confunden la ausencia de molestias con buena salud.
Las fiestas y sus efectos en la presión arterial
Durante las vacaciones, es común relajar hábitos: se incrementa el consumo de sal, alcohol y comidas ultraprocesadas, mientras disminuye la actividad física. Estas conductas, aunque parezcan inofensivas por unos días, pueden disparar las cifras de tensión arterial y provocar descompensaciones que aparecen justo al iniciar el año.
Hipertensión.
Foto: Pexels
Algunos de los síntomas tempranos que pueden alertar sobre un problema son dolores de cabeza frecuentes, mareos, sangrados nasales, zumbidos en los oídos o palpitaciones. Sin embargo, los médicos insisten en que muchas personas no presentan ninguna señal clara antes de sufrir complicaciones mayores.
De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en la región, y la hipertensión está presente en más del 50 % de esos casos. En Colombia, más de cinco millones de personas fueron diagnosticadas en 2024, pero se estima que una cifra similar desconoce que padece esta condición.
Los adultos mayores de 65 años, pacientes con diabetes, enfermedad renal o múltiples tratamientos farmacológicos están entre los grupos más vulnerables. Además, factores como el calor extremo, la deshidratación y el alcohol pueden desencadenar caídas abruptas de presión o mareos severos.
Recomendaciones clave para proteger el corazón en 2026
Especialistas en salud recomiendan retomar rutinas saludables cuanto antes y no bajar la guardia frente a esta enfermedad silenciosa. Entre las principales medidas están:
Programar un control médico temprano para evaluar presión arterial y ajustar hábitos.
No suspender medicamentos aunque el paciente se sienta bien, sin indicación médica.
Medirse la presión a diario y llevar un registro para el seguimiento clínico.
Reducir el consumo de sal, alcohol y alimentos ultraprocesados.
Mantener actividad física regular e hidratación adecuada.
“La hipertensión no se cura, se controla”, enfatiza Cubillos. Por eso, una medición sencilla y oportuna puede marcar la diferencia entre una vida saludable y una complicación irreversible. En este inicio de año, los expertos insisten: escuchar al cuerpo y acudir a chequeos preventivos puede salvar vidas.