“La gente podría pensar que más vale ser un gran delincuente para obtener beneficios de la justicia, que uno ocasional. Sin embargo, esto no puede ser entendido de esta manera ya que el bien social y el común debe primar por encima del bien individual”, explicó.
“Estas penas lo que hacen es enviar un mensaje a la comunidad para que entienda que estos delitos son de peligro común, ya que lo que se evalúa es el posible daño que le puede causar a muchas personas”, agregó el abogado.
El analista también anunció que aunque la ley prevé que se ejecuten conductas en estados de ira e intenso dolor como un atenuante, en este caso no podría serlo por tratarse de un daño a un sistema público y que afecta a una gran cantidad de personas.
En este sentido aseveró que el código penal en este tipo de situaciones no establece elementos de ocasionalidad, simplemente dice que la persona que por cualquier medio ilícito imposibilite la circulación de cualquier medio de transporte público tendrá esa pena. “Si el joven implicado no tiene antecedentes es posible que la condena parta de la pena mínima que son 4 años”, añadió.
Finalmente Navarrete anunció que cuando la pena principal es de prisión y viene acompañada de una suplementaria de tipo económico, como en el caso de Mulato, y la persona no la puede cancelar se vuelve una condena nominal y el Estado no puede obligar a pagar la deuda.