“Hoy en día se ve cómo la gente va caminando y chateando, va manejando y chateando. Todo es en pro del celular, que se convierte en una especie de refugio. Me preocupa el día que ya ni siquiera nos miremos a los ojos para hablar y no haya ningún tipo de interacción”, explicó, el joven, que se desempeña como ingeniero electrónico.
En ese sentido agregó que lo que hace en sus conferencias es “tratar de hacer caer en cuenta a los adolescentes en que se están perdiendo espacios valiosos”.
“Este fenómeno afecta relaciones interpersonales, laborales, familiares y hace que se pierdan los focos de atención”, dijo al agregar que la idea no es que las personas dejen de usar el celular, sino que lo haga en espacios propicios.