Luego de ser procesada por conducir con un nivel de alcohol cuatro veces mayor al límite legal de la gran manzana, se descubrió que la conductora sufre de una afección llamada “síndrome de la cervecería interna”. (Lea además: Los beneficios de tomar vino tinto sin alcohol).
Según su abogado, se trata de una enfermedad en la que el sistema digestivo convierte la comida en alcohol.
La defensa de la mujer presentó una investigación médica en la que pudo demostrar que sufría de esta enfermedad sin saberlo, por lo que el juez determinó dejarla en libertad.
Esta enfermedad también es conocida como síndrome de fermentación intestinal y su historial científico se remonta a la década del 60 en Japón.