Duro relato de joven de 23 años que pidió la eutanasia en Bogotá tras presunta negligencia médica
"Le dije a mi familia que no quería seguir viviendo y que quería solicitar la eutanasia", aseguró Alejandro.
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Un joven trabajador del sector salud y del área de servicios denunció presunta negligencia médica, fallas en la atención de su EPS y vulneración de sus derechos laborales, hechos que hoy lo mantienen con una discapacidad severa y bajo cuidados paliativos. Se trata de Alejandro, quien se desempeñaba como auxiliar de enfermería, agente de un call center bilingüe y deportista de porrismo profesional.
Según su testimonio en Vamos Pa Eso Podcast, su estado de salud comenzó a deteriorarse tras el uso prolongado de diademas a alto volumen en su jornada laboral, lo que le provocó episodios recurrentes de otitis. Pese a las molestias constantes y la supuración en los oídos, aseguró que no recibió el acompañamiento adecuado por parte de su EPS ni comprensión de su entorno laboral.
Alejandro afirma que, incluso en medio de citas médicas, debía reponer el tiempo laboral perdido. “Yo quería ser ese doctor que sea humilde, que entienda lo que siente la otra persona”, expresó al recordar su vocación antes de que su condición se agravara.
El joven señaló que su situación empeoró tras un procedimiento médico que califica como negligente. De acuerdo con su relato, durante un lavado de oídos, una enfermera utilizó una jeringa con presión excesiva, lo que le generó un vértigo inmediato. “Sentí el primer vértigo de mi vida”, indicó. Posteriormente, fue diagnosticado con un síndrome vertiginoso acompañado de nistagmus, condición que afectó su estabilidad y visión.
En septiembre de 2023, Alejandro sufrió un accidente doméstico como consecuencia de estos síntomas. Durante una crisis de vértigo en el baño de su vivienda, perdió el equilibrio y se golpeó fuertemente en la cabeza. “Mi cabeza dio contra la división del baño… me desmayé”, relató. A raíz del impacto y de complicaciones posteriores, desarrolló una monoplejía que le impide mover el brazo y la pierna izquierdos, dejándolo en condición de dependencia y con cuidados paliativos.
A la situación médica se sumó un conflicto legal con la EPS, que lo denunció por un presunto fraude por “abuso del derecho” a la incapacidad, luego de identificar publicaciones suyas en redes sociales. Alejandro asegura que esta decisión profundizó su crisis emocional. “Yo ya no quiero vivir más… esto no es vida para alguien por tantas dificultades que hemos pasado”, manifestó. La denuncia fue retirada únicamente después de que su familia acudiera a la Defensoría del Pueblo y el caso se hiciera público.
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Pese a ello, el joven denuncia que aún no recibe una atención integral ni los insumos básicos para su rehabilitación. Asegura que no cuenta con una silla de ruedas propia ni con acompañamiento domiciliario. “Ni siquiera tengo el derecho a estar en una silla de ruedas… lo único que están pensando la ARL, la EPS y todos ellos es lavarse las manos conmigo”, afirmó.
“Cuando ya estaba pasando por toda esta situación, le dije a mi familia que no quería seguir viviendo y que quería solicitar la eutanasia, porque sentía que esa ya no era una vida digna para nadie", narró.
Actualmente, Alejandro exige que se reconozca la responsabilidad de la ARL y la EPS en su caso, así como el acceso a una enfermera domiciliaria, suplementos nutricionales, ayudas técnicas y una pensión por incapacidad que le permita garantizar su subsistencia y la de su madre.