Advierten crisis en colegios privados: uno de cada cinco no llega al 50 % de ocupación
Un estudio afirma que el 98 % de los colegios privados en Colombia no logra funcionar con toda su capacidad estructural.
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La situación en los colegios privados de Colombia no pinta nada bien y es que enfrentan uno de sus momentos más difíciles en los últimos años. Según un informe, uno de cada cinco colegios privados no llega al 50 % de ocupación, una cifra que enciende las alarmas de cara a la sostenibilidad financiera del sector, lo que explicaría por qué cada vez son más frecuentes los cierres.
Según lo que señala el informe llamado “Educación en Cifras”, elaborado por la plataforma Mattilda, el problema no es menor. El estudio indica que el 98 % de los colegios privados del país opera por debajo de su capacidad instalada y que un 20 % se encuentra en niveles críticos de ocupación, insuficientes para cubrir los gastos básicos de su funcionamiento.
Esta realidad no solo afecta a instituciones pequeñas o recientes. Incluso colegios con trayectoria están sintiendo el impacto de la caída en matrículas, un fenómeno que se ha acentuado desde 2020. Además, más de 800 colegios privados han cerrado en los últimos años, una tendencia que podría seguir profundizándose.
El informe también pone sobre la mesa un factor clave: el 53 % de los estudiantes que salen de colegios privados lo hacen por falta de capacidad de pago, una señal clara del impacto que tiene la situación económica de las familias en las decisiones educativas.
A esto se suma una debilidad estructural en los ingresos de las instituciones. Los datos muestran que:
Para José David Tena Gascón, Country Manager de Mattilda, el problema va más allá de la matrícula. “El reto es estructural. Muchos colegios han priorizado lo pedagógico y han dejado de lado la gestión financiera, cuando ambas son igual de necesarias para sostener la operación”, explica.
El informe advierte que, sin decisiones financieras oportunas, el riesgo de nuevos cierres seguirá en aumento. La baja natalidad, el incremento de costos y el cambio en la forma en que las familias eligen colegio han transformado el mercado educativo.
Hoy, la matrícula ya no es automática. Las familias evalúan año a año si el costo del colegio realmente corresponde a la propuesta educativa. En ese contexto, la reputación ya no basta.
“La trayectoria no garantiza la sostenibilidad. Los colegios que no se adapten a esta nueva realidad financiera corren un riesgo creciente de quedarse sin estudiantes y salir del sistema”, concluye Tena.