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Así es como niños generan ideas tecnológicas desde la comuna Doce de Octubre en Medellín

La ciudad de la eterna primavera, fortalece su ecosistema de ciencia, tecnología e innovación con Generación Tech de Ruta N.

Medellín lleva ciencia y tecnología a más miles de estudiantes a través de Generación Tech
Medellín lleva ciencia y tecnología a miles de estudiantes a través de Generación Tech

En una mesa hay hojas por todas partes. Dibujos, personajes, escenarios y trazos que todavía no tienen una forma definitiva pero que pretenden ser videojuegos. Los estudiantes de la Institución Educativa y Cultural Jesús Amigo, en la comuna Doce de Octubre de Medellín, conversan alrededor de las ideas que han llevado hasta allí. Unos dibujan. Otros explican. Algunos escuchan y luego vuelven a tomar el lápiz. Existe la posibilidad latente de construirlos.

Desde 2024, la institución hace parte de Generación Tech, una iniciativa liderada por Ruta N, que acompaña a los estudiantes en el desarrollo de habilidades relacionadas con la tecnología, la creatividad y la innovación. Pero la historia comenzó mucho antes, en 2016, cuando nació el Laboratorio Vivo Pixel.

De acuerdo con la Alcaldía, los estudiantes desarrollan soluciones aplicadas a problemáticas de sus territorios desde etapas tempranas.
De acuerdo con la Alcaldía, los estudiantes desarrollan soluciones aplicadas a problemáticas de sus territorios desde etapas tempranas.
Corporación Centro de Ciencia y Tecnología de Antioquia

Hugo Taborda, quien es docente de Tecnología e Informática, recuerda que aquel primer paso surgió al identificar capacidades que ya estaban presentes en los jóvenes, “Descubrimos en los chicos grandes habilidades para estas tecnologías y vimos la posibilidad de encontrar en esas mismas habilidades una objetividad”, dice con un aire de orgullo.

Y es que la idea era encontrar un lugar donde esas habilidades pudieran crecer. Diseño, animación y dibujo digital comenzaron a ocupar un espacio dentro de la institución. Con el tiempo, la tecnología dejó de ser solamente una herramienta para convertirse también en un lenguaje.

El dibujo empieza a moverse

Llega el momento de encender los computadores. Los dibujos empiezan a transformarse. En las pantallas aparecen objetos tridimensionales, personajes y escenarios. Los estudiantes mueven formas, ensayan posibilidades y corrigen lo que no funciona. Lo que estaba contenido en una hoja comienza a adquirir profundidad.

Estudiantes Medellín
El propósito es acercar las competencias digitales y las metodologías de innovación a instituciones educativas ubicadas en diferentes sectores de la ciudad y orientar el aprendizaje hacia desafíos concretos de las comunidades.

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El cambio parece sencillo, pero detrás hay un proceso de aprendizaje: modelado, programación, diseño, exploración y, sobre todo, colaboración.

Ana Sofía Valencia González ha participado en ese proceso. Junto con sus compañeros, ha trabajado en prototipos de videojuegos que buscan abordar asuntos de su entorno. Uno de ellos plantea situaciones relacionadas con las dificultades que pueden enfrentar las personas con discapacidad. Otro utiliza la educación ambiental como eje y explora temas como la contaminación, los residuos y los cambios del clima.

“Gracias a ese proceso nosotros vemos un gran potencial de empezar a crear proyectos que mezclen la tecnología, el arte y la conciencia social”, afirma la alumna.

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En sus proyectos, los estudiantes no quieren limitarse a construir una experiencia para jugar. También buscan provocar preguntas. ¿Qué ocurre cuando los residuos llegan a los ríos? ¿Cómo las acciones cotidianas afectan el ambiente? ¿Qué consecuencias pueden tener los cambios del clima?

Pero construir juntos tampoco es sencillo.

Antes de que una idea llegue a la pantalla, los estudiantes tienen que decidir qué quieren contar, cómo hacerlo y qué papel tendrá cada uno. Las discusiones forman parte del proceso tanto como los códigos y los modelos tridimensionales.

Generación Tech también cuenta con la Comunidad GENTECH, una red que conecta estudiantes, docentes, universidades, empresas y expertos.
Generación Tech también cuenta con la Comunidad GENTECH, una red que conecta estudiantes, docentes, universidades, empresas y expertos.

“A veces es muy difícil comunicarnos entre todos, poder llegar a un mismo acuerdo de qué queremos hacer y de qué queremos trabajar, pero creo que al fin y al cabo se logra”, para Ana Sofía, ese es uno de los aprendizajes que deja el proceso. No basta con saber utilizar una herramienta: también hay que escuchar, explicar una idea, aceptar cambios y encontrar acuerdos.

En ese punto aparece uno de los aportes de Generación Tech que Taborda considera más importantes: ayudar a los estudiantes a encontrar un camino entre lo que imaginan y lo que pueden construir. Los jóvenes ya tenían curiosidad y conocimientos previos, pero el acompañamiento les permitió identificar aquello que todavía necesitaban aprender.

Amalia, formadora de Generación Tech, ha acompañado parte de ese recorrido. Su trabajo consiste en ayudar a organizar las ideas, explorar herramientas y avanzar paso a paso en la construcción de los proyectos.

Para los estudiantes, esa presencia externa también cambia la manera en que observan su propio trabajo. Taborda lo explica desde su experiencia como docente: “Cuando llegan personas externas, ellos encuentran una motivación extra, justamente porque sienten que los están mirando, sienten que ese trabajo que están haciendo va por buen camino”.

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Un laboratorio donde cambian los roles

En el Laboratorio Vivo Pixel, cada proyecto requiere diferentes responsabilidades. Los estudiantes pueden asumir roles relacionados con el diseño, la construcción de las misiones, la creación de personajes o la organización del trabajo. Allí, además, algunos estudiantes neurodivergentes han encontrado espacios para ejercer liderazgo dentro de los equipos.

Durante el último año, Ruta N reportó oportunidades educativas mediante programas, alianzas y plataformas de formación.
Durante el último año, Ruta N reportó oportunidades educativas mediante programas, alianzas y plataformas de formación.
Corporación centro de Ciencia y Tecnología de Antioquia

Para Taborda, ese cambio también tiene una dimensión relacionada con el futuro. Cuando los jóvenes descubren que una habilidad que tenían puede convertirse en una responsabilidad dentro de un proyecto, empiezan a imaginar otras posibilidades.

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“Cuando hacen trabajo de liderazgo dentro del laboratorio y ven que se ve potenciado por Generación Tech, ellos ven que su vida se va proyectando a una carrera que tenga que ver con su habilidad”.

Mientras tanto, sobre las mesas siguen apareciendo dibujos. En los computadores, los escenarios adquieren forma. Lo que comenzó en las aulas de Jesús Amigo, hoy forma parte de una iniciativa que busca ampliar el alcance de la innovación entre los estudiantes de Medellín.

En su tercera edición, Generación Tech llega a más de 6.000 estudiantes y 600 docentes de 208 instituciones educativas, con presencia en las 16 comunas y los cinco corregimientos de la ciudad. Para Ruta N, el desafío va más allá de acercar a los jóvenes a herramientas como la inteligencia artificial, la robótica y la impresión 3D: busca despertar vocaciones en ciencia, tecnología e innovación y conseguir que ese conocimiento se traduzca en soluciones frente a las necesidades de sus propios territorios.

Con el respaldo de universidades, empresas y expertos del ecosistema, los estudiantes continuarán desarrollando sus propuestas hasta octubre, cuando serán presentadas en un evento que permitirá ver de cerca un fenómeno que ya toma forma en las aulas: en los colegios de Medellín también se está construyendo una nueva generación de talento capaz de innovar.

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