El cierre de colegios privados en Colombia se ha convertido en una preocupación creciente en el sector educativo. Según expertos, esta situación responde a una combinación de factores estructurales que han reducido la demanda y han puesto en aprietos la sostenibilidad de muchas instituciones.
Santiago José Castro, rector del British International School de Barranquilla, explicó que uno de los principales elementos es el cambio demográfico. “Es evidente que las familias hoy no tienen tantos hijos como tenían antes”, señaló, al referirse a la disminución en la tasa de natalidad, que impacta directamente el número de estudiantes disponibles.
A esto se suma, según el rector, un entorno regulatorio que dificulta la operación de los colegios privados. Indicó que en algunos casos los incrementos autorizados en matrículas no corresponden al aumento de otros costos, como el salario mínimo, lo que genera presión financiera en instituciones con ingresos limitados.
Otro factor clave tiene que ver con la capacidad de adaptación de los colegios. Castro aseguró que algunas instituciones no han logrado innovar ni ajustarse a las nuevas dinámicas educativas.
"Muchas instituciones adolecen de un equipo suficientemente audaz, por decirlo de alguna manera, para innovar y ponerse al día con todo lo que está pasando hoy por hoy en el sector en términos de marcos pedagógicos y otros asuntos", afirmó.
Las cifras también reflejan la magnitud del fenómeno. De acuerdo con el rector, en ciudades como Bogotá se estima que en los últimos años han cerrado más de 100 colegios, e incluso algunas versiones hablan de más de 200. Además, destacó que aunque cerca del 80% de los estudiantes están en el sistema público, la oferta privada representa casi la mitad de las instituciones educativas del país.
El aumento de la infraestructura pública, como la construcción de megacolegios, también ha incidido en la reducción de la demanda para el sector privado, especialmente en segmentos de ingresos medios. Esto ha generado un escenario en el que hay más cupos disponibles que estudiantes.
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Frente a este panorama, Castro planteó la necesidad de promover la libertad educativa, permitiendo que las familias puedan elegir entre educación pública y privada con apoyo estatal. "La libertad educativa es que las familias tengan la opción de elegir libremente el tipo de educación que quieren para sus hijos", explicó.
Asimismo, insistió en que los colegios deben replantear sus modelos de gestión para garantizar su sostenibilidad. "Los recursos son finitos y tenemos que entender que los colegios tienen que hacer uso óptimo de sus recursos, pensar en otros modelos de gestión y garantizar su sostenibilidad", puntualizó.
Escuche la entrevista completa aquí:
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