Hombre revela cómo acabó con la vida de su amigo por un "error": "En el lugar equivocado"
Gómez contó que buscó y atacó a un hombre mientras se movilizaba en motocicleta, sin saber que una de las personas que lo acompañaban era uno de sus amigos cercanos. Solo después se enteró de lo ocurrido.
Hombre revela cómo acabó con la vida de su amigo por un "error": "En el lugar equivocado"
Juan Camilo Gómez Álvarez, conocido con el alias de La Perra, delinquió durante varios años en el Eje Cafetero y llegó a ser reconocido como uno de los sicarios más temidos de la región. En entrevista con el programa Más Allá del Silencio, dirigido por Rafael Poveda, relató varios episodios de su vida y de su paso por el mundo criminal.
Según contó, su aprendizaje en el crimen se dio en la calle, desde muy joven. Aseguró que existen estructuras que funcionan como “escuelas”, donde entrenan a menores de edad. En ese contexto, afirmó que, pese a la violencia, dentro de ese mundo se inculca una especie de código en el que, según él, se respeta a los niños, los adultos mayores y las mujeres.
Gómez explicó que dentro de los atentados hay roles diferenciados. Indicó que los conductores de las motocicletas reciben un entrenamiento distinto al de quienes disparan, pues de ellos depende la huida. Señaló que suelen ubicarlos en zonas con obstáculos y no en espacios abiertos, para facilitar el escape.
Escena del crimen
Foto: AFP
También relató que el parrillero tiene la función de proteger al conductor y reaccionar ante cualquier amenaza durante el ataque. Contó que inició en el mundo del crimen a los 13 años, luego de un episodio de violencia en el que un adulto agredió a su hermano menor. A partir de ese momento, empezó a cambiar de entorno, abandonó el colegio y se vinculó de lleno a actividades delictivas, atraído por la posibilidad de obtener dinero de forma rápida.
En su testimonio mencionó la existencia de figuras conocidas como “los ojos”, personas encargadas de vigilar e informar cómo van vestidas las víctimas y dónde se encuentran. También señaló que hay intermediarios que se encargan de suministrar las armas. Afirmó que los motivos de los asesinatos no siempre están relacionados con el narcotráfico o el microtráfico, sino también con conflictos personales, venganzas o disputas sentimentales.
Relató que, en una ocasión, un conocido le pidió ayuda para transportar un arma. Tras ofrecerse, fue interceptado por agentes de la Sijín, quienes lo capturaron y lo vincularon a una banda criminal. Días después recuperó la libertad, pero perdió el arma, lo que, según dijo, le generó una grave amenaza: debía “pagarla” con la vida de otra persona. Aseguró que logró escapar porque pretendían asesinarlo.
Tiempo después, cuando el hombre al que le debía el arma salió de prisión, Gómez afirmó que lo buscó y lo atacó mientras se movilizaba en motocicleta, sin saber que una de las personas que lo acompañaban era uno de sus amigos cercano. Solo después se enteró de lo ocurrido.
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Según relató, la esposa de ese amigo se comunicó con él para reclamarle. Gómez aseguró que le respondió reconociendo el daño causado, pero afirmando que ya estaba pagando por sus actos al estar privado de la libertad. "Estaba en el lugar equivocado, era mi parcero", finalizó.