Una desgarradora carta de 12 páginas, escrita por la víctima a Turner, leída en el tribunal y luego publicada en Internet, fue la que conmovió al país.
En la carta la joven describe explicitamente las laseraciones que sufrió su cuerpo cuando fue encontrada, el dolor que vivió y cómo ha cambiado su vida desde entonces.
Gran parte de la carta increpa las declaraciones de su violador, ya que este afirma que fue con consentimiento que se dieron los hechos.
La joven sin tapujos le habla a las mujeres, a los jovenes, a su familia y a otras víctimas. Estos son algunos fragmentos de la carta:
Sus recuerdos:
-El 17 de enero del 2015, era una noche de sábado tranquila en mi hogar. Mi papá preparó algo de cenar y me senté a la mesa con mi hermana menor que estaba visitándonos el fin de semana. Yo estaba trabajando tiempo completo y se acercaba mi hora de dormir.
-Lo siguiente que recuerdo es que estaba en una camilla en un pasillo. Tenía sangre seca y vendas en el dorso de las manos y en el codo. Pensé que tal vez me había caído y que estaba en una oficina dentro del campus. (...)
-Un agente me explicó que había sido atacada. Aún así mantuve la calma, estaba segura que le hablaba a la persona incorrecta. No conocía a nadie en esta fiesta. Cuando finalmente me dejaron usar el baño, me bajé los pantalones de hospital que me habían dado, me iba a bajar la ropa interior, y no sentí nada.
-Después de algunas horas, me dejaron bañarme. Me quedé ahí examinando mi cuerpo debajo del chorro de agua y decidí que ya no quería mi cuerpo. Estaba aterrorizada de él, no sabía qué había estado en él, si había sido contaminado, qué lo había tocado.Quería quitarme mi cuerpo cual chaqueta y dejarlo en el hospital con todo lo demás.
Enfrentando su realidad:
- Traté de sacarlo de mi cabeza, pero era algo tan pesado que no hablaba, no comía, no dormía, no interactuaba con nadie. Después del trabajo, manejaba a un lugar apartado para gritar.
-Yo era el antílope herido de la manada, completamente sola y vulnerable, físicamente incapaz de valerme por mí misma, y él me eligió.
- La noche después de que ocurriera, él dijo que pensaba que me gustó porque le froté la espalda
-No solo me dijeron que fui abusada. Me dijeron que como no podía recordarlo, técnicamente no podía probar que fue indeseado. Y eso me distorsionó, me dañó, casi me rompió.
Buscando justicia:
-No tenía poder, no tenía voz, estaba indefensa. Mi pérdida de memoria sería usada en mi contra. Mi testimonio era débil, estaba incompleto y me hicieron creer que tal vez, no era suficiente para ganar esto. Su abogado constantemente le recordaba al jurado, que al único que podían creerle era a Brock, porque ella no recuerda. Esa impotencia fue traumática.
-Él afirma que tuve un orgasmo (...) La enfermera dijo que había abrasiones, laceraciones y tierra en mis genitales.
- Mi familia tuvo que ver fotografías de mi cabeza amarrada a una camilla llena de agujas de pino, de mi cuerpo en el suelo con mis ojos cerrados, el cabello revuelto, las extremidades dobladas y el vestido subido. Y aún después de eso, mi familia tuvo que escuchar a tu abogado diciendo que las fotos fueron después del hecho, que podían desecharlas.
Palabras a su violador:
- Si piensas que me salvé, que salí ilesa, que hoy cabalgo hacia el ocaso, mientras tu sufres el peor golpe, estás equivocado. Nadie gana. Todos hemos sido devastados, todos hemos intentado encontrar algún sentido en todo este sufrimiento. Tu daño fue concreto; despojado de títulos, grados, tu matrícula. Mi daño fue interno, invisible, lo cargo conmigo. Te llevaste mi valor, mi privacidad, mi energía, mi tiempo, mi seguridad, mi intimidad, mi confianza, mi propia voz, hasta hoy.
- No puedo dormir sola de noche sin encender una luz, como si tuviera cinco años, porque tengo pesadillas sobre ser tocada donde no puedo despertar, hice esto de esperar hasta que el sol saliera y me sintiera lo suficientemente segura para dormir. Por tres meses, me fui a la cama a las 6 de la mañana.
- Me tomó 8 meses siquiera hablar de lo sucedido. No podía conectar con mis amigos, con quienes me rodeaban. Le gritaba a mi novio, a mi propia familia cuando traían el tema a colación. Nunca me dejaste olvidar lo que pasó. Al final de la audiencia, del juicio, estaba muy cansada para hablar. Me quedaba consumida, en silencio. Me iba a casa, apagaba el celular y no hablaba por días. Me compraste un boleto a un planeta donde viví por mi cuenta.
Su mensaje a todas las mujeres:
- Y finalmente, a las chicas en todos lados. Estoy con ustedes. En noches que se sientan solas, estoy con ustedes. Cuando la gente dude de ustedes o las rechace, estoy con ustedes. Lucho por ustedes todos los días. Así que nunca dejen de luchar, yo les creo. Como la autora Anne Lamott escribió: “Los faros no van corriendo por toda una isla en busca de barcos que salvar; ellos se quedan ahí brillando”.
La carta completa: AQUÍ