Mujer fue al médico por un dolor de garganta y terminó 10 días en coma
Una mujer de 32 años pensó que se había contagiado de gripa luego de que todos los compañeros de su oficina se encontraran enfermos, pero el diagnóstico fue diferente.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Jennifer Gavin, una mujer de 32 años, estuvo al borde de la muerte luego de que un dolor de garganta evolucionara rápidamente a un diagnóstico que la mantuvo seis días en coma inducido y 10 en una Unidad de Cuidados Intensivos.
La emergencia médica se desató en septiembre de 2024, aunque los primeros síntomas no despertaron mayor preocupación. Jennifer, originaria de Greenock, Escocia, residía en Londres, donde llevaba una rutina activa entre su trabajo como gestora de cambios, el deporte y los viajes frecuentes por Europa.
“Llevaba una vida muy normal y promedio de una mujer de 30 años en Londres, pasando mi semana trabajando a tiempo completo como gestora de cambios y los fines de semana socializando con amigos, viajando por Europa y viviendo un estilo de vida activo”, comentó en diálogo con The Mirror.
El malestar comenzó como el de muchos de sus compañeros. “Mis compañeros de trabajo y amigos tuvieron dolor de garganta y resfriados casi al mismo tiempo que yo empecé a sentirme mal”, explicó en diálogo con The Mirror. Con un viaje programado a Oporto para celebrar su cumpleaños, asumió que se trataba de una gripa y decidió continuar con sus planes.
No obstante, durante el trayecto hacia Portugal la situación dio un giro. El cansancio extremo y el dolor corporal se hicieron evidentes. “Para cuando aterricé en Oporto, me dolía todo el cuerpo y pensé que tenía gripa”, comentó. Con el paso de los días, aparecieron fiebre, escalofríos, sudoración excesiva y un dolor de garganta cada vez más intenso.
Al recordar que su madre había padecido sepsis, comenzó a sospechar que algo no estaba bien. De regreso en Londres, acudió al médico, pero el diagnóstico fue tranquilizador: un cuadro gripal. “Me mandaron a casa a guardar reposo”, dijo. Sin embargo, el reposo no fue suficiente.
Publicidad
Cuando la fiebre persistió y los síntomas empeoraron, buscó atención de urgencias por recomendación de un trabajador sanitario. Allí recibió una advertencia que marcaría el inicio de días críticos. “Me ingresaron a reanimación, el médico me miró y me dijo que tuve mucha suerte de haber entrado, ya que probablemente no habría sobrevivido a la noche”, explicó.
Los exámenes confirmaron una sepsis avanzada. La causa fue identificada como la bacteria Fusobacterium necrophorum, un microorganismo que puede iniciar con un fuerte dolor de garganta y que, en casos poco frecuentes, desencadena infecciones graves.
Jennifer permaneció seis días en coma con ventilación asistida y completó 10 días en cuidados intensivos mientras los especialistas estabilizaban su estado. Despertar fue, según sus propias palabras, una experiencia “traumática” que la llevó a replantear la manera en que escucha las señales de su cuerpo.
Publicidad
Su historia se hizo viral como una advertencia sobre los riesgos de subestimar ciertos síntomas. De hecho, en 2025 volvió a enfrentar un episodio de sepsis, pero esta vez reaccionó con mayor rapidez, lo que permitió un tratamiento más oportuno.
“Ojalá la gente supiera lo rápido que pueden cambiar las cosas y que cuanto antes se reciba ayuda para los síntomas, mayor será la probabilidad de recuperación”, finalizó.