Viuda de congresista muerto en accidente de avión Satena revela última conversación "premonitoria"
La aeronave HK4709 de Satena, que debía aterrizar tras un corto trayecto de apenas 17 minutos, se estrelló en las montañas de Norte de Santander acabando con la vida de 16 personas.
Viuda de senador que murió en accidente de avión Satena revela última conversación "premonitoria"
El miércoles 28 de enero de 2025 quedó marcado como una fecha de luto nacional tras el siniestro del avión HK4709 de Satena que cubría la ruta Cúcuta-Ocaña. La aeronave, que debía aterrizar tras un corto trayecto de apenas 17 minutos, se estrelló en las montañas de Norte de Santander acabando con la vida de 16 personas, entre ellas el congresista Diógenes Quintero.
En medio del dolor, su esposa Diana Riveros recordó en entrevista con Relatos al Límite de Blu Radio, dirigida por Felipe García, cómo la tragedia cambió su vida: "En 10 minutos cambió nuestra vida, para nosotros era una rutina esos viajes, inclusive los hacíamos juntos".
Accidente del avión de Satena
Foto: AFP
La mujer reveló la última conversación con el congresista. La última mañana que compartieron transcurrió en medio de la rutina familiar. Según relató su esposa, la noche anterior habían asistido a una cena con una familia que lo acogió durante sus años de estudio en Cúcuta, y regresó a casa hacia la medianoche.
Antes de dormir, le pidió: “Tenle mucha paciencia a Salma, trátala con mucho amor”, un mensaje que ella hoy recuerda como significativo. Al amanecer, alrededor de las 5:00 de la madrugada, inició la jornada habitual: preparó el café, una costumbre que mantenía cuando estaba en casa, dio indicaciones sobre el cuidado del perro que recientemente habían adquirido y se despidió de su hija con palabras amorosas: “Estás hermosa, reina… te amo”, además de darle la bendición.
A su esposa le dijo: “Yo te amo”, tras escuchar de ella un “ámame mucho”. Posteriormente salió en taxi hacia el aeropuerto. De acuerdo con la información conocida por la familia, a las 11:50 de la mañana ya abordo del avión, envió un último mensaje a una amiga cercana: “Comadre, guárdeme almuerzo”. Ese fue el último contacto del que se tiene registro antes de los hechos posteriores.
El proceso de búsqueda fue una "odisea", según contó la mujer, liderada por amigos y familiares que se internaron en la zona boscosa de la vereda Curacica, en La Playa de Belén. Tras horas de caminata por terrenos empinados y resbaladizos, un hermano del congresista logró identificarlo gracias a un detalle simbólico: un tatuaje de la cara de su padre, quien curiosamente había fallecido un 28 de enero 12 años atrás. Según Riveros, "el tatuaje estaba destapado y era lo único que no tenía huellas del accidente. Su piel intacta, su tatuaje intacto", lo que permitió confirmar que se trataba de él.
La viuda denunció la falta de claridad en las horas posteriores a la desaparición del radar y la pérdida de objetos personales clave, como el celular y un bolso del congresista. Riveros cuestiona por qué la información oficial tardó tanto en llegar si el GPS de uno de los pasajeros daba señales. Además, exigió una investigación seria que haga justicia a la memoria de las víctimas: "Mi mayor deseo... es que la investigación que se realice debe ser una investigación seria, una investigación que de verdad nos pueda dar paz".