Cada vez más empresas en Colombia están adoptando la nube híbrida como alternativa para almacenar y gestionar información. Este modelo combina la flexibilidad de la nube pública y el control que ofrecen los entornos privados.
Ante el crecimiento del volumen de datos y las exigencias de seguridad, muchas organizaciones están optando por esta estrategia para equilibrar costos, agilidad tecnológica y protección de información sensible.
Según estimaciones de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, cerca del 80 % de las empresas del país ya utilizaban herramientas de computación en la nube el año pasado. Sin embargo, aún existe debate entre los líderes empresariales sobre cuál modelo conviene más: el público o el privado. Para expertos del sector, la respuesta no está en elegir uno u otro, sino en combinarlos de manera estratégica.
Juan Ramón Jaramillo, gerente de Desarrollo y Preventa de Gtd Colombia, explica que la decisión depende de factores como el riesgo del negocio, la variabilidad de la demanda y las exigencias regulatorias. Las nubes públicas, operadas por gigantes tecnológicos como Amazon Web Services, Microsoft Azure o Google Cloud Platform, suelen ser ideales para startups, pymes y empresas digitales que necesitan escalar rápidamente sus operaciones.
Mientras las nubes privadas son preferidas por instituciones financieras, hospitales y entidades gubernamentales que manejan datos críticos y requieren mayor control sobre la seguridad y la latencia, como ocurre con JPMorgan Chase.
En este escenario, la nube híbrida se posiciona como la opción más equilibrada. Permite que las plataformas más sensibles funcionen en entornos privados, mientras que aplicaciones menos críticas aprovechan la capacidad de las nubes públicas.