Desarrollarán avión comercial sin ventanas, que buscará cambiar la aviación y que volará en 2027
Ante la ausencia de ventanas, Otto Aerospace desarrolló en el Phantom 3500 un sistema denominado Super Natural Vision.
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La industria aeronáutica se prepara para un proyecto que rompe con uno de los elementos más tradicionales del transporte aéreo: las ventanas. La empresa estadounidense Otto Aerospace confirmó el desarrollo del Phantom 3500, un avión comercial sin ventanas laterales en la cabina de pasajeros, cuyo primer vuelo está previsto para 2027 y que apunta a operar en el segmento de jets super-midsize.
El programa se encuentra en fase de desarrollo y pruebas, con el objetivo de lograr la certificación de la Administración Federal de Aviación (FAA) hacia el final de la década, de acuerdo con información divulgada por la propia compañía.
A diferencia de los aviones convencionales, el Phantom 3500 elimina por completo las ventanas en la cabina de pasajeros. La única sección con ventanillas será el cockpit. Esta decisión responde a criterios aerodinámicos y no estéticos, según explicó Otto Aerospace.
La compañía basa el diseño del avión en el aprovechamiento del llamado flujo laminar, un fenómeno en el que el aire se desplaza de manera suave y ordenada sobre la superficie del fuselaje. Al reducir la interrupción del flujo de aire, se disminuye la resistencia aerodinámica y, con ello, el consumo de energía durante el vuelo.
El fuselaje adopta una forma de lágrima, con alas largas y estrechas, una configuración pensada para mantener el flujo laminar a lo largo de gran parte del cuerpo de la aeronave.
Scott Drennan, presidente y director de operaciones de Otto Aerospace, aseguró que el Phantom 3500 consumirá hasta un 61 % menos de combustible frente a otros jets del mismo segmento. En términos de emisiones, la compañía sostiene que la reducción puede llegar al 90 % si se utiliza combustible sostenible de aviación (SAF).
El avión tendrá un peso aproximado de 19.000 libras, casi la mitad del peso de otros jets super-midsize, que suelen ubicarse entre las 35.000 y 40.000 libras. Además, transportará cerca de 7.500 libras de combustible, una cifra inferior a la de sus competidores directos.
El Phantom 3500 estará impulsado por dos motores Williams International FJ44, más pequeños que los utilizados habitualmente en este segmento.
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Según Otto Aerospace, la combinación entre motores compactos, menor peso y aerodinámica optimizada permite mejorar el rendimiento general del avión.
La aeronave tendrá un alcance de casi 6.500 kilómetros, una cifra comparable con modelos como el Bombardier Challenger 3500, que alcanza casi la misma cifra.
También podrá operar a una altitud máxima de 51.000 pies, superior a la de muchos de sus competidores, un nivel considerado óptimo para mantener el flujo laminar.
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En cuanto a velocidad, el Phantom 3500 superará los 0,8 Mach, equivalente a cerca de 965 km por hora.
Ante la ausencia de ventanas, Otto Aerospace desarrolló un sistema denominado Super Natural Vision, que utiliza cámaras exteriores que capturan imágenes en tiempo real y las proyectan en pantallas de alta definición dentro de la cabina, ofreciendo a los pasajeros una vista virtual del exterior.
El sistema también funcionará como plataforma de entretenimiento e información, permitiendo el acceso a aplicaciones de trabajo y contenido audiovisual. La compañía evalúa integrar controles táctiles y una aplicación móvil propia para gestionar estas funciones.
El Phantom 3500 contará con espacio para hasta nueve pasajeros, con una cabina de 1,96 metros de altura, 2,28 metros de ancho y siete metros de longitud. El diseño interior será configurable, con hasta cuatro disposiciones distintas o la posibilidad de personalización por parte de operadores y clientes.
Otto Aerospace prevé iniciar las pruebas de vuelo en 2027 y alcanzar la certificación hacia 2030, momento en el que comenzaría la operación comercial. La empresa no ha revelado el precio del avión, pero indicó que su estrategia se centra en reducir los costos operativos.
Como muestra del interés del mercado, la compañía de propiedad fraccionada Flexjet acordó la compra de 300 unidades del Phantom 3500, convirtiéndose en el primer cliente de flota del programa.