“Ser exitoso desde joven distorsiona en ocasiones la realidad, porque no necesita consejos de otros”, comentó Lara.
También define que este éxito a veces hace que se pierde la humildad, porque se concluye que todo ha sido por cuenta propia.
Otra de las desventajas que comenta el economista, es que este tipo de personas tienden a ser muy solitarios y terminan en grandes depresiones porque no confían en nadie.
Estas son algunas recomendaciones que hace el experto para saber manejar el éxito antes de los treinta:
- Manejar la agresividad pasiva de los demás
- Tener claridad quienes son los amigos
- Tener mentores, alguien que lo oriente
- Tener en cuenta los síndromes de superioridad ilusoria y el síndrome del impostor, que consiste en la persona que siente que ha sido exitosa pero no lo merece.