Según las autoridades, estos pequeños eran utilizados por encapuchados para llevar piedras y otros objetos para cometer desmanes en la capital de Nariño.
Se perdieron más de 200 cabezas de ganado por culpa del agua. Habitantes del sector piden ayuda al Gobierno Nacional para suplir las necesidades de las familias que lo perdieron todo tras el desbordamiento del afluente.
Los enfrentamientos ya cumplen dos meses en esa zona rural del Pacífico colombiano. Ya van más de 4.000 personas que han tenido que salir de sus casas por los combates.
Según el mandatario, desde comienzos de su administración comenzó a recibir varios panfletos donde lo amenazaban de muerte sin que, hasta el momento, ningún grupo se haya atribuido dichas intimidaciones.
La fiscal 14 especializada aseguró que no ha podido iniciar investigaciones porque no le han asignado un agente de la policía judicial que se encargue de averiguar qué paso.
Hermes Pete, consejero mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca, afirmó que lo harán de manera pacífica, pero buscando ser escuchados por el Gobierno Nacional.
Este plan piloto también servirá para una reapertura de la frontera colombo ecuatoriana de forma segura con miras a una reactivación económica total en esta zona.