El infierno de Kenede Susana Vega: columna de Óscar Montes
El panelista Óscar Montes habló sobre la agresión a una joven por parte de su expareja quien le arrancó el cuero cabelludo.
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El CTI de la Fiscalía capturó ayer a Armando José Castro, quien el pasado fin de semana agredió a su ex pareja, Kenede Susana Vega, causándole múltiples heridas en el cráneo, luego de cortarle el cuero cabelludo a la fuerza con un cuchillo de cocina.
La joven se recupera en una clínica de Barranquilla, a donde fue trasladada por un familiar en delicado estado de salud.
Un juez penal municipal emitió la orden de captura contra Castro por el delito de “feminicidio en el grado de tentativa”.
De acuerdo con el testimonio de una hermana de Kenede, la joven fue atacada por su ex pareja luego de negarse a tener relaciones íntimas, hecho que enfureció a Castro, quien procedió a desprenderle el cuero cabelludo con el cuchillo, lo que por poco le ocasiona la muerte.
Horas después de la salvaje agresión y gozando de libertad, Castro envió mensajes intimidantes por redes sociales a quienes cuestionaron su brutal proceder.
En un comunicado la barra de Los Kuervos, que acompaña al equipo Junior, admitió que Castro es uno de sus integrantes, pero sostuvo que no tiene ningún liderazgo dentro del grupo.
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El ataque salvaje a Kenede Susana Vega es, por desgracia, uno más contra una mujer en Barranquilla. Todos los días se conocen en la ciudad agresiones físicas y psicológicas contra mujeres por parte de sus parejas o ex parejas. Se trata de ataques constantes y crecientes.
Las cifras lejos de disminuir, aumentan cada día. El caso de Kenede Susana, o de Keny, como la llaman sus familiares, no puede ser una fría estadística más.
Las autoridades civiles y de Policía, así como la sociedad en general, deben intensificar los programas de prevención de ataques sexuales, así como las acciones policiales y judiciales en contra de los agresores.
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El ultraje a la mujer debe ser rechazado sin ningún tipo de contemplación por parte de la sociedad, al igual que su revictimización.
Convertir a la mujer en objeto sexual, o referirse a ella en términos denigrantes y ofensivos, también constituye una agresión que debe ser rechazada por toda la sociedad.
Está bien, además, que uno de los delitos imputados a los victimarios, como es el caso de Armando José Castro, sea el de “feminicidio en el grado de tentativa”.
Pues no se trata de simples agresiones o meros episodios de maltratos físicos, sino de intentos de homicidios y como tal deben ser juzgados y penalizados.