Las comunidades asentadas en el sur del Atlántico encendieron las alarmas ante la incertidumbre que para ellos representa la suspensión de las obras de reforzamiento del muro de contención aledaño al Canal del Dique, en donde ha crecido más de 1.8 metros el nivel del río durante el último mes.
Precisamente, esta es la zona en la que el 30 de noviembre de 2010 se abrió un boquete que causó la más grande inundación de la que se tenga historia en el Caribe, que dejó más de 120 mil damnificados y 14 poblaciones sumergidas en las aguas.
Actualmente, en la Estación de Monitoreo ubicada al sur del Atlántico se registra una cota de 4,8 metros de altura, lo que impide que se pueda trabajar en el reforzamiento del muro por el riesgo que representa para la estabilidad del material utilizado.
Aunque la cota máxima es de 9 metros, las constantes lluvias en el interior del país y el crecimiento de los afluentes del río Magdalena hacen temer a la población sobre un alto riesgo de que se repita la tragedia de hace unos años.
La alerta la hizo la comunidad luego de notar que desde hace dos semanas no se adelantan más las obras de reforzamiento en la zona, lo que hace parte del macro proyecto de Fondo Adaptación y que cuenta con una inversión de $20.000 millones.
De acuerdo con el reporte del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), la temporada de lluvias comenzó este mes y podría extenderse hasta mayo, por lo que las obras no podrían ser reanudadas sino hasta que cesen las lluvias.