De acuerdo con James Larrea, vocero de la Marcha Patriótica en el Valle, grupos armados cobran desde $2.000 a vendedores ambulantes y pescadores en las comunas de Buenaventura como vacuna para permitirles comercializar sus productos.
Asegura que el monto de las extorsiones aumenta si son comerciantes legalmente establecidos, situación que tiene desesperadas a las víctimas.
“Desde $2.000 se cobra a las personas que salen a vender chontaduros, mangos, chicles y hasta $100.000 en tiendas y supermercados a diario. Por ejemplo, el sector de los pescadores artesanales, lamentablemente han tenido que dejar muchas veces está actividad”, indicó Larrea.
Según el vocero, las comunidades se abstienen de denunciar ante las autoridades porque han descubierto complicidad entre uniformados de la Policía y los grupos armados.
Los afectados no descartan protestas para pedir control a la extorsión en el puerto sobre el Pacífico.