Colombia despidió el 2025 con un dato que no se registraba desde hace 24 años: en diciembre, el desempleo cayó al 8 %, la cifra más baja para ese mes desde 2001. Este resultado no fue aislado. A lo largo del año, 603 mil personas lograron conseguir trabajo, lo que representó un crecimiento del 2,6 % en el número de ocupados. Al mismo tiempo, 272 mil colombianos dejaron de estar en condición de desempleo frente a diciembre de 2024, reflejando un avance sostenido del mercado laboral.
En el balance general del año, la tasa promedio de desempleo se ubicó en 8,9 %, una mejora importante frente al 10,2 % registrado en 2024. Además, la tasa de ocupación subió hasta 59,2 % en diciembre, lo que significa que más personas en edad de trabajar efectivamente encontraron una oportunidad laboral. Es decir, no solo bajó el desempleo, sino que aumentó la proporción de ciudadanos activos dentro de la economía. Entre los jóvenes también se registró un alivio, puesto que el desempleo en este grupo bajó a 14,2 % en el trimestre octubre-diciembre.
Sin embargo, el panorama no es completamente alentador. Aunque hay más empleo, el 55,5 % de quienes trabajan lo hacen en la informalidad, sin contrato estable ni acceso pleno a seguridad social. Aun así, este indicador mostró una leve mejoría al disminuir 1,2 puntos porcentuales frente al año anterior. Por sectores, la industria manufacturera lideró la generación de puestos con 510 mil nuevos empleos, seguida por la administración pública, educación y salud, y las actividades artísticas y de servicios. En contraste, el sector agropecuario perdió 42 mil empleos.
Las brechas regionales, siguen siendo evidentes. Quibdó encabezó las cifras más altas de desempleo en el último trimestre con 23,1 %, aunque mejoró frente al año anterior. Cartagena, Valledupar, Cúcuta y Sincelejo también presentaron tasas elevadas. Por el contrario, Bogotá, Manizales, Medellín, Villavicencio y Pereira reportaron los niveles más bajos. En el balance anual, Quibdó, Tumaco y Buenaventura fueron las ciudades con mayor desempleo, mientras que Leticia, Rionegro y Mitú registraron las menores tasas.
Más colombianos están trabajando y menos están buscando trabajo. Sin embargo, el gran reto sigue siendo transformar esos empleos en oportunidades formales, estables y con garantías, que realmente se traduzcan en una mejor calidad de vida para millones de familias.