En un escenario de tensión por la posibilidad de decretar inversiones forzosas o imponer nuevos tributos al sistema financiero, Ferrari fue enfático en señalar que el Ejecutivo aún evalúa distintas alternativas para enfrentar la emergencia económica derivada de las fuertes lluvias que han afectado especialmente al norte del país.
“Estamos estudiando otras alternativas conjuntamente con los bancos y con la asociación bancaria, justamente para definir cuáles podrían ser esas otras medidas”, afirmó el funcionario, dejando claro que la inversión forzosa no es la única herramienta sobre la mesa.
Inversiones forzosas: instrumento en evaluación
El Gobierno ha mencionado públicamente la posibilidad de exigir a los bancos que destinen parte de su cartera crediticia a sectores específicos, una figura conocida como inversión forzosa y utilizada en Colombia desde la década de 1960. Sin embargo, Ferrari evitó asumir una postura personal frente a la medida.
“No es un problema si me gusta o no me gusta, es un problema si se requiere o no se requiere dependiendo de las circunstancias”, explicó. Añadió que la discusión debe centrarse en la eficacia y eficiencia del instrumento, más que en consideraciones ideológicas.
El superintendente recordó que este mecanismo ha sido empleado por distintos gobiernos a lo largo de las últimas décadas, aunque insistió en que actualmente se analizan opciones que podrían resultar igual de efectivas sin alterar de manera estructural el funcionamiento del mercado financiero.
La reunión sostenida entre líderes bancarios, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, y la Superintendencia Financiera se desarrolló —según Ferrari— en un ambiente de “suma cordialidad, de suma simpatía mutua”, con el objetivo de construir una propuesta consensuada antes del viernes o, a más tardar, el lunes siguiente.
Alivios crediticios y nuevos desembolsos
Uno de los puntos centrales de la conversación fue la implementación de alivios crediticios para las poblaciones afectadas por la ola invernal. Ferrari hizo una distinción clara entre dos frentes de acción: el manejo de créditos ya otorgados y la necesidad de nuevos préstamos para reactivar la economía regional.
Son como dos temas fundamentales: alivios, nuevos créditos
puntualizó.
En cuanto a los alivios, explicó que muchos productores y familias damnificadas han visto inundados sus cultivos y viviendas, lo que les impide cumplir con sus obligaciones financieras. Frente a ello, los propios bancos propusieron medidas concretas.
“Sugirieron condonación de intereses, prórroga de plazos y cosas por el estilo que les corresponde a ellos como un contrato privado entre el banco y el cliente”, detalló. Incluso reiteró que la propuesta de condonar intereses nació directamente del sector financiero durante la reunión y fue presentada por escrito al ministro.
El funcionario calificó esta iniciativa como “un apoyo importante, un sacrificio importante por parte de los bancos”, orientado a aliviar la carga de quienes hoy no cuentan con recursos para responder por sus deudas.
En paralelo, se estudian mecanismos regulatorios desde la Superintendencia, como la posibilidad de reducir provisiones bancarias mediante circulares externas, decisión que —según aclaró— depende exclusivamente de su despacho y no requiere decreto presidencial.
Debate tributario: tema aparte
Otro de los asuntos que ha generado controversia es el anuncio del presidente Gustavo Petro sobre un eventual impuesto a las ganancias extraordinarias o una sobretasa que podría elevar la carga tributaria efectiva del sector financiero hasta el 50%.
Ferrari fue cuidadoso al separar esta discusión del ámbito financiero tratado en la reunión con los bancos. “Son dos temas distintos porque además este es un tema tributario y yo le estoy hablando de tema financiero”, señaló.
Aunque reconoció que la propuesta presidencial es “una de las variables” consideradas dentro del marco de la emergencia económica, aclaró que no fue objeto de debate específico en el encuentro reciente con el gremio.
La distinción resulta clave en un momento en que el sector bancario también enfrenta retos internos. El Grupo Sura, propietario de Bancolombia, reportó utilidades por 3,8 billones de pesos, lo que representó una caída del 39% frente a 2024, impactado por la venta de Banistmo en Panamá a un precio inferior al de su adquisición.
Pacto por el Crédito y balance de cumplimiento
Sobre el Pacto por el Crédito 1.0, que está próximo a concluir, el superintendente ofreció un balance positivo. Indicó que, con corte al 31 de enero, el programa registraba un avance del 89%, con expectativas de alcanzar entre el 95% y 97% al finalizar febrero.
“Me parece un avance bastante significativo”, expresó. No obstante, advirtió que replicar un esquema similar implicaría considerar que el pacto original tuvo una duración de 18 meses y que el actual Gobierno se encuentra en su recta final.