En medio de un contexto económico marcado por la volatilidad cambiaria y los retos del comercio internacional, el gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), Germán Bahamón, encendió las alertas sobre el impacto que la apreciación del peso colombiano está teniendo en los ingresos de los caficultores.
En entrevista con Blu Radio, Bahamón explicó que, aunque el fortalecimiento del peso suele percibirse como una buena noticia para consumidores e importadores, para el sector cafetero representa una amenaza directa a la rentabilidad.
“El tema de la apreciación del peso definitivamente tiene un impacto en el valor de la carga que se le está pagando al cafetero”, afirmó el gerente, al señalar que existen variables macroeconómicas que escapan al control del sector, pero que están incidiendo de manera clara en el precio interno del café. Según Bahamón, en los últimos 12 meses el peso se ha apreciado cerca de 46 pesos frente al dólar, lo que se traduce en una pérdida aproximada de 500.000 pesos por carga para el productor, pese a que el esfuerzo productivo sigue siendo el mismo.
El dirigente cafetero fue enfático en aclarar que no se trata de un señalamiento directo, sino de una advertencia. “Esto no es un reclamo a nadie, pero sí es una necesidad de que el Gobierno tome medidas para proteger”, sostuvo. En su análisis, identificó factores estructurales como el aumento de las remesas y la entrada de dólares asociados al narcotráfico, así como factores coyunturales, entre ellos el contexto global y el endeudamiento externo del país en dólares, que presionan la tasa de cambio a la baja.
Bahamón explicó que la rentabilidad del café depende de dos variables clave: la tasa representativa del mercado y la cotización en la Bolsa de Nueva York. Actualmente, esta última se mantiene por encima de los 3,50 dólares la libra, lo que permite sostener la rentabilidad. Sin embargo, advirtió: “El problema sería si la otra, que es la cotización, empieza a caer”. Para el sector, una tasa cercana a los 4.000 pesos por dólar ofrecía mayor estabilidad tanto para exportadores como importadores.
Más allá de las preocupaciones, la entrevista también dejó espacio para noticias alentadoras. Una de ellas es la creciente presencia del café colombiano en China, un mercado estratégico por su tamaño y potencial de consumo. Aunque aclaró que aún no existe una tienda oficial de Juan Valdez en ese país, Bahamón destacó que ya se están vendiendo productos empacados de café colombiano a través de distribuidores locales. “China es un mercado a desarrollar… si lo conquistamos tendríamos la posibilidad de crecer enormemente”, señaló.
El gerente subrayó que el consumo de café en China sigue siendo incipiente, con menos de 0,2 kilos per cápita al año, muy por debajo de Colombia o países europeos. No obstante, esta baja base representa una gran oportunidad de crecimiento. “Vemos una potencialidad enorme de seguir construyendo una demanda”, concluyó.
Así, entre la incertidumbre cambiaria y la exploración de nuevos mercados como el asiático, el sector cafetero colombiano enfrenta un momento clave, en el que las decisiones macroeconómicas y las estrategias de internacionalización serán determinantes para el futuro de miles de productores en el país.