Frontera Colombia-Ecuador se paraliza: de 2.000 camiones a cero, alerta Camecol
Mientras se afectan exportaciones clave como los productos farmacéuticos, Colombia también enfrenta riesgos por la caída de importaciones esenciales como el atún, los aceites y el calzado rural.
La Cámara de Comercio Colombo-Ecuatoriana lanzó una fuerte alerta sobre la actual situación comercial entre Colombia y Ecuador, que calificó como insostenible. Según el gremio, las medidas adoptadas entre ambos países están generando sobrecostos que los empresarios ya no pueden absorber completamente, lo que abre la puerta a un aumento de precios que terminaría afectando directamente a los consumidores, en especial en Ecuador, donde muchos productos de primera necesidad dependen del mercado colombiano.
Uno de los sectores más sensibles es el de medicamentos e insumos hospitalarios. La Cámara recordó que Ecuador tiene una alta dependencia de Colombia en este rubro y que cambiar de proveedor no es una tarea sencilla debido a las estrictas normas sanitarias. Esto significa que cualquier encarecimiento o interrupción en el comercio podría impactar de forma directa la atención en salud y el bolsillo de los ciudadanos.
El impacto de estas medidas ya se siente con fuerza en la frontera. A finales de enero, cerca de 2.000 camiones cruzaron entre ambos países, pero en los últimos días no se ha registrado el paso de ninguno. Esta problemática representa un golpe directo a la balanza comercial y pone en riesgo miles de empleos, tanto formales como informales, especialmente en zonas fronterizas y en departamentos como Antioquia, Valle del Cauca y Cundinamarca.
Camara de Comercio Cali
En cuanto a las exportaciones de Colombia hacia Ecuador, el sector más afectado es el de minerales y combustibles, que representa el 25,5 % del total. Este rubro es clave si se tiene en cuenta que Ecuador depende en gran medida de la energía colombiana, más aún después de los apagones prolongados que enfrentó en 2025. A este se suman otros sectores como cosméticos, perfumería y productos de aseo personal, plásticos, vehículos y autopartes, además del farmacéutico, que representa cerca del 9 % de las exportaciones y del cual Colombia abastece aproximadamente el 14 % del mercado ecuatoriano.
Del lado contrario, Colombia también enfrentaría consecuencias importantes por la reducción de importaciones desde Ecuador. El caso más crítico es el del atún, ya que casi el 99 % del consumo colombiano proviene de ese país. A esto se suman aceites y grasas vegetales, madera y tableros, camarón y mariscos, además de minerales, metales, papel, maquinaria y alimentos procesados. La Cámara también advirtió sobre el impacto en el calzado popular, como las botas de uso campesino fabricadas en Ecuador, puesto que su encarecimiento afectaría directamente a los productores rurales colombianos.
El gremio asegura que está pagando las consecuencias de fallas en el control fronterizo. Mientras tanto, advierte que el contrabando y las economías ilegales se ven favorecidas, debilitando aún más la producción, el empleo y el bienestar económico en ambos países.
Tensión entre Colombia y Ecuador.
Foto: tomada de X, @eluniverso.
“Estas medidas obviamente le dan vía abierta a todo el contrabando y el transporte ilegal de mercancía. Entonces, ¿quiénes ganan en este momento? Los contrabandistas de frontera, pero el gran ganador es China. Probablemente haya una transición de proveedores de otros países. ¿Y quién es el perjudicado? Pues la sostenibilidad y el aparato productivo de ambos países”, señaló Oliva Díazgranados, directora de la Cámara de Comercio Colombo-Ecuatoriana.
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Según la Cámara, en un esfuerzo contrarreloj, empresarios colombianos lograron exportar mercancía antes de la entrada en vigencia del arancel del 30 %, con el objetivo de mantener estables los precios en Ecuador el mayor tiempo posible. Sin embargo, esta estrategia solo ofrece un alivio temporal.
Mirando hacia adelante, el panorama es preocupante. La Cámara advirtió que, de mantenerse esta situación, el comercio bilateral podría estancarse gravemente durante febrero, con pérdidas significativas y un riesgo latente para más de 200.000 empleos, especialmente en Ecuador.
Finalmente, el gremio hizo un llamado urgente a los gobiernos de ambos países para retomar el diálogo diplomático, coordinar mejor los controles fronterizos y evitar decisiones que, según advirtió, representan un duro golpe al aparato productivo y al empleo en las dos naciones.