El tira y afloja entre el hoy precandidato presidencial Camilo Romero y el magistrado Ariel Torres de la Corte Suprema de Justicia no para, pese a que Romero alegara una supuesta vulneración de su derecho de defensa porque su abogado de confianza, Miguel Ángel del Río Malo, presentó incapacidades médicas y no pudo asistir a las sesiones programadas entre el 8 y el 11 de septiembre.
Ante esa ausencia, la Corte Suprema ordenó que la diligencia continuara con una abogada suplente, decisión que Camilo Romero rechazó y que tiene enfrentado al exgobernador de Nariño con el alto tribunal.
El magistrado Ariel Torres explicó que la Sala actuó conforme a la ley al designar una defensora adscrita a la Defensoría del Pueblo, ante las repetidas inasistencias del abogado principal y la falta de designación de un suplente de confianza.
En la audiencia hubo un “enfrentamiento” entre Romero y Torres, el primero alegando una vulneración, mientras que el magistrado dice que solo necesitan continuar con el proceso. El exgobernador de Nariño incluso aseguró que en el pasado tuvo que “defenderse” de la Fiscalía de Néstor Humberto Martínez y que ahora le tocaba de un magistrado de la Corte que no era “garantista”, dijo Romero.
“Para despejar cualquier manto de duda sobre la supuesta dilación del proceso, las fechas y los tiempos de las audiencias coinciden con las contiendas electorales, pues en el año 2021, en plena época preelectoral, lo citaron durante nueve veces. Por lo cual se pregunta, ¿cuál es la razón para que en los años no electorales no se hable de dilación ni de celeridad del proceso?”, indicó la Corte.
Así las cosas, la Corte Suprema de Justicia ratificó que el proceso contra Camilo Romero continuará, pese a las objeciones del acusado, quien sostiene que solo su defensor de confianza está facultado para representarlo.