Este hombre, de acuerdo con las autoridades, era el encargado de mover el dinero en efectivo para coordinar todas las actividades de narcotráfico y de multicrimen, además del sostenimiento familiar de Jovanis de Jesús Ávila Villadiego alias ‘Chiquito Malo’, máximo cabecilla del Clan del Golfo.
La captura de este delincuente se dio en plena madrugada mientras se transportaba en una camioneta blanca por la vía Medellín-Montería, a la altura del corregimiento Los Manguitos, municipio de Planeta Rica. En varios audios obtenidos por las autoridades, se escucha a ‘Chiquito Malo’ ordenando pedirle recursos a ‘Patilla’ para distintas actividades, incluso para comprarle una sala-comedor a una mujer y girarle mensualmente 2 millones de pesos.
“Incluso, cada mes, le llevaba a la familia del capo $100 millones para su manutención y hasta se encargaba de comprarle las alforjas y sillas de sus mulas y caballos. En 3 allanamientos se incautaron $366 millones, 9 memorias, 3 celulares, munición y un arma de fuego”, dijo el general William Salamanca, director de la Policía.
Tanta era la confianza de ‘Chiquito Malo’ en ‘Patilla’, a quien conoce desde hace 20 años, que le confiaba desde llevarle mensualmente 100 millones de pesos a la familia del capo para su manutención, hasta comprarle las alforjas y sillas de montar de mulas y caballos que usa para sus desplazamientos.
En varios allanamientos, la Policía encontró 366 millones de pesos en efectivo, nueve memorias, tres celulares, munición y un arma de fuego. ‘Patilla’ direccionaba una red de colaboradores ubicados estratégicamente en municipios de los departamentos de Córdoba y Antioquia.
Este delincuente, además, coordinaba el transporte de dinero en efectivo para todos los cabecillas y componentes de redes de narcotráfico asociados con dicha organización, entre las ciudades de Medellín, Montería y la región del Urabá principalmente, empleando la modalidad de caletas en vehículos de gama alta.
De igual forma, contaba con una red de inmuebles ubicados en zonas estratégicas de Medellín, principalmente apartamentos en conjuntos residenciales de alto estrato social, donde instalaba cajas fuertes para el acopio de dinero en efectivo, buscando tener disponibilidad financiera para el cabecilla y su núcleo familiar.