La Amazonía colombiana presentó una reducción del 25 % en la deforestación estimada durante los primeros nueve meses de 2025, según datos consolidados entre enero y septiembre. En ese periodo, la pérdida de cobertura boscosa pasó de cerca de 48.500 hectáreas registradas en 2024 a aproximadamente 36.280 hectáreas en 2025, lo que evidencia un descenso sostenido en comparación con el año anterior.De acuerdo con la información oficial, este comportamiento está asociado a la articulación entre el Gobierno nacional y las comunidades locales, mediante acciones orientadas a la restauración ecológica, la implementación de acuerdos voluntarios de conservación, el fortalecimiento de cadenas productivas sostenibles y el manejo forestal en distintos territorios amazónicos. Estas estrategias buscan reducir la presión sobre los bosques y promover alternativas económicas compatibles con la conservación ambiental.No obstante, los reportes advierten que persisten focos de alerta temprana en el arco noroccidental de la Amazonía, donde se concentran los principales núcleos de deforestación. Los departamentos de Meta, Caquetá, Guaviare y Putumayo continúan siendo las zonas con mayor atención por parte de las autoridades ambientales, debido a la recurrencia de eventos asociados a la pérdida de cobertura forestal.Las entidades encargadas del monitoreo señalaron que, aunque la tendencia general muestra una disminución, el seguimiento permanente y la continuidad de las acciones territoriales siguen siendo necesarios para mantener los resultados y atender las áreas donde se presentan mayores riesgos.
La transición energética en Colombia suma un nuevo hito con la entrada en operación de la planta solar flotante YurbaQua, un proyecto de 2,8 megavatios (MW) ubicado en el departamento de Bolívar, que se consolida como la mayor instalación de este tipo en el país. Detrás de esta iniciativa, desarrollada por ENEXA y el Parque Central Zona Franca, está el aporte tecnológico de Huawei, que suministró soluciones clave para garantizar eficiencia, confiabilidad y monitoreo inteligente del sistema.El proyecto está ubicado en Turbaco (Bolívar) y se instaló sobre cerca de 18.000 metros cuadrados de un reservorio de agua artificial dentro del Parque Central Zona Franca. Allí operan alrededor de 5.000 paneles fotovoltaicos, con una capacidad de generación estimada de 4,6 gigavatios hora (GWh) al año, suficiente para cubrir una parte significativa de la demanda energética del complejo industrial y reducir de forma sustancial su huella de carbono.La contribución de Huawei se centra en su portafolio de soluciones Smart PV, especialmente en inversores solares de alta eficiencia y sistemas de gestión digital que permiten monitorear en tiempo real el desempeño de la planta. Estas tecnologías optimizan la conversión de energía e incorporan analítica avanzada y capacidades de diagnóstico remoto, fundamentales en una infraestructura flotante donde la seguridad, la estabilidad operativa y el mantenimiento predictivo son determinantes.Con su entrada en operación, YurbaQua supera a Aquasol, la planta flotante de 1,5 MW inaugurada en 2023 en el embalse de la hidroeléctrica Urrá, en Tierralta (Córdoba), consolidándose como un referente nacional en energías renovables no convencionales.Con este proyecto, Huawei refuerza su presencia en el sector energético colombiano y su apuesta por la digitalización de la energía, demostrando cómo la tecnología puede ser un aliado estratégico para acelerar la transición hacia fuentes limpias, innovadoras y sostenibles, incluso sobre el agua.“Desde Huawei vemos en proyectos como Yurbaqua una muestra clara de cómo la tecnología puede acelerar la transición energética de manera sostenible e innovadora. Nuestras soluciones para plantas solares flotantes permiten maximizar la eficiencia, mejorar la seguridad operativa y asegurar una gestión inteligente de la energía, incluso en entornos complejos como los cuerpos de agua artificiales. Colombia tiene un enorme potencial en energías renovables y queremos seguir siendo un aliado tecnológico clave en ese camino”, señaló Diego Tang, Director de Digital Power para Colombia.
Colombia se consolida como uno de los países líderes emergentes en la transición energética de América Latina. En medio del impulso regional por las energías limpias, el país proyecta un crecimiento del 400 % en su capacidad de generación solar y eólica para 2030, una meta ambiciosa que no solo transformaría su matriz energética, sino que también abriría la puerta a miles de empleos verdes en distintas regiones.El avance ya es visible. En los últimos cinco años, Colombia cuadruplicó su capacidad instalada en fuentes no convencionales de energías renovables, al pasar de menos de 50 megavatios en 2020 a más de 250 megavatios en 2025. Este crecimiento refleja el alto potencial del país en energía solar, eólica e hidráulica, y marca un punto clave para acelerar la transición hacia un modelo más diversificado y sostenible.No obstante, el desafío sigue siendo significativo. De acuerdo con la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), el 66 % de la matriz energética nacional continúa dependiendo de fuentes hídricas, altamente vulnerables al cambio climático. Esta dependencia refuerza la urgencia de fortalecer fuentes más estables como la solar y la eólica, que permitan reducir riesgos y garantizar seguridad energética a largo plazo.El desempeño de Colombia también ha sido reconocido a nivel internacional. Según el informe Bloomberg NEF Climatescope 2024, el país ocupa el cuarto lugar mundial entre los mercados emergentes que más impulsan la transición energética y se ubica entre los tres mejores de América Latina, junto a Chile y Brasil. El reporte prevé que para 2025 las energías renovables no convencionales representen cerca del 12 % de la capacidad instalada, impulsadas por políticas públicas, inversión privada y el compromiso de empresas locales.Más allá del impacto ambiental, la transición energética representa una oportunidad económica. “Por cada megavatio instalado en energías renovables se generan entre cinco y siete empleos directos”, aseguró Edwin Hernández, CEO de Ecoled, empresa colombiana reconocida a nivel nacional e internacional por su aporte al desarrollo sostenible. Con una visión que integra innovación, crecimiento económico y responsabilidad ambiental, Colombia avanza hacia un modelo energético más limpio, resiliente y con mayor autonomía frente a los combustibles fósiles.
La selva amazónica está pasando lentamente a un nuevo clima ‘hipertropical’, más cálido y con sequías más frecuentes e intensas, unas condiciones que no se habían visto en la Tierra desde hace decenas de millones de años y que exponen a los árboles a un estrés mortal.Un estudio encabezado por la Universidad de California en Berkeley (EE. UU.) prevé que si se siguen emitiendo altos niveles de gases de efecto invernadero, las condiciones de ‘sequía cálida’ podrían volverse más frecuentes en toda la Amazonía para 2100, hasta 150 días al año, incluso en la temporada húmeda.¿Qué pasaría si la Amazonía se vuelve hipertropical?Esta nueva situación podría provocar la muerte generalizada de árboles y afectar a la capacidad de la Tierra para hacer frente al aumento de los niveles de dióxido de carbono atmosférico, ya que los bosques tropicales de todo el mundo absorben más emisiones de carbono humanas que cualquier otro bioma.Informes recientes han detectado un aumento del dióxido de carbono atmosférico tras las graves sequías en la Amazonía, lo que demuestra que el clima en los trópicos tiene un impacto cuantificable en el balance de carbono del planeta.Los científicos se refieren al nuevo régimen climático, o bioma, como los hipertrópicos, que está surgiendo debido al calentamiento global, el cual prolonga la típica estación seca de julio a septiembre, puesto que origina temperaturas más altas de lo normal.“Cuando se producen estas sequías cálidas, ese es el clima que asociamos con un bosque hipertropical, porque supera los límites de lo que consideramos actualmente un bosque tropical”, señaló el director del estudio, Jeff Chambers, en un comunicado de la Universidad de California en Berkeley.El estudio que publica Nature documenta que las condiciones de sequía y calor estresan a los árboles y aumentan su tasa normal de mortalidad.Los investigadores descubrieron por qué los árboles mueren en condiciones hipertropicales, que ahora solo se producen durante unos pocos días o semanas durante sequías extremas.Una vez que el contenido de humedad del suelo por volumen disminuye a aproximadamente un tercio, los árboles dejan de capturar carbono, mueren de inanición o desarrollan burbujas de aire en su savia.“Demostramos que los árboles de crecimiento rápido y baja densidad de madera eran más vulnerables y morían en mayor número que los árboles de alta densidad de madera”, precisó el investigador, que investiga sobre la Amazonía desde 1993 y en buena parte con el Instituto Nacional de Pesquisas da Amazônia (INPA) en Manaos.Además, es probable que las condiciones hipertropicales aparezcan fuera de la Amazonía, en las selvas tropicales del África occidental y en todo el sudeste asiático.El investigador hizo hincapié en que se prevé el peor de los resultados si la sociedad hace muy poco para reducir las emisiones de dióxido de carbono que provocan el cambio climático.“Depende de nosotros hasta qué punto vamos a crear realmente este clima hipertropical”, indicó Chambers, y advirtió de que si se sigue emitiendo gases de efecto invernadero sin control: “Entonces crearemos este clima hipertropical antes”.
El pasado 29 de diciembre, el presidente Gustavo Petro aumentó por decreto el salario mínimo para 2026, el cual fue del 23,7% quedando en $2.000.000 con el auxilio de transporte.El monto anterior se desglosa de la siguiente manera: el ingreso mensual quedó en $1.750.905, más $249.095 del auxilio, que incrementó el 24,5%. No obstante, muchos se preguntan si los peajes y las multas de tránsito se verán afectadas por el aumento del salario mínimo.Pero no todos los costos de la vida cotidiana están atados directamente a ello, pues en los últimos años, varias tarifas dejaron de calcularse con base en este indicador y hoy dependen de otros factores, principalmente la inflación y unidades de valor definidas por la ley.¿Suben los peajes y las multas de tránsito con el salario mínimo?De acuerdo con la ley, el aumento del salario mínimo para 2026 no implica un incremento automático en los peajes ni en las multas de tránsito.En el caso de los peajes, tanto en vías nacionales como en carreteras concesionadas, las tarifas se ajustan principalmente con base en la inflación, Índice de Precios al Consumidor (IPC), o según lo estipulado en los contratos de concesión vigentes.Esto significa que el costo de viajar por carretera no está ligado directamente al salario mínimo, sino a condiciones contractuales y al comportamiento del IPC.Por su parte, las multas de tránsito tampoco se calculan en función del salario mínimo. Estas sanciones están expresadas en unidades de valor básico, las cuales se actualizan anualmente de acuerdo con la inflación reportada oficialmente.¿Qué es el IPC y cómo se calcula?Según el Banco de la República, el Índice de Precios al Consumidor es lo que mide la evolución de los precios de diferentes bienes y servicios que más consumen los colombianos y se conoce como la canasta básica de referencia, que cuenta con más de 400 artículos, los cuales se dividen en 12 grupos de gastos:Alimentos y bebidas.Prendas de vestir.Arriendos.Servicios públicos.Artículos para el hogar.Salud.Transporte.Servicios de información y comunicación.Recreación.Cultura.Educación.Restaurantes y hoteles, y otros bienes o servicios. Para su cálculo, el banco “consulta mensualmente más de 55.000 fuentes de información en 38 ciudades del país, tales como tiendas de barrio, supermercados, plazas de abastos, grandes superficies, y establecimientos especializados en la venta de artículos y en la prestación de servicios”.Asimismo, para facilitar la medición, todos los precios recolectados se agrupan “ponderadamente (dependiendo de su importancia en el gasto de un colombiano promedio) en este indicador, lo que permite fácilmente hacerles seguimiento a los precios a lo largo del tiempo”.Retomando los servicios que suben con respecto al IPC, a los peajes y multas de tránsito, se suma también el SOAT, cuyo valor aumenta por este índice y de la Unidad de Valor Tributario (UVT), y no del salario mínimo.Aumentos de servicios y bines que sí podrían ocurrirAhora bien, aunque la ley eliminó la relación directa entre el salario mínimo y varias tarifas esenciales, sí podrían ocurrir aumentos indirectos en algunos servicios y bienes.Sectores que dependen de mano de obra remunerada con salario mínimo pueden enfrentar mayores costos operativos tras el ajuste salarial. Estos incrementos, aunque no son obligatorios por norma, podrían trasladarse parcialmente a los consumidores.Entre los rubros que podrían registrar ajustes se encuentran los servicios de vigilancia y aseo en conjuntos residenciales, así como otros sectores intensivos en trabajo humano. De igual forma, algunos servicios privados, como consultas médicas particulares o trabajos profesionales independientes, podrían encarecerse debido al aumento general de costos, pese a no estar legalmente obligados a ajustarse con el salario mínimo.
La juez 79 de control de garantías negó la solicitud de libertad por vencimiento de términos y la sustitución de la medida de aseguramiento, solicitadas por la defensa de Sandra Liliana Ortiz Nova, exconsejera presidencial para las regiones, quien continúa privada de la libertad en el marco del proceso penal que investiga el entramado de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).Durante la audiencia, el despacho abordó el problema jurídico central relacionado con el cómputo de los términos para acceder a la libertad, específicamente frente al delito de lavado de activos. La juez explicó que, conforme al artículo 317 del Código de Procedimiento Penal, en este tipo de delitos deben transcurrir 240 días desde la presentación del escrito de acusación sin que se haya iniciado el juicio oral para que proceda la libertad por vencimiento de términos.Aunque en el caso concreto han transcurrido 342 días desde el 24 de enero, fecha en la que se presentó la acusación contra Ortiz Nova, la juez precisó que del total de ese tiempo deben descontarse 170 días atribuibles a actuaciones de la defensa. En consecuencia, el término legal exigido no se cumple, razón por la cual la solicitud fue negada.Según lo expuesto en la diligencia, dentro de esos 170 días se encuentran aplazamientos solicitados por la defensa y el periodo en el que se tramitó una nulidad promovida por el abogado de la exfuncionaria. Para la judicatura, esos tiempos no pueden ser contabilizados dentro del vencimiento de términos, pues fueron generados por decisiones procesales de la propia defensa.“La ley es clara en señalar que se le atribuye el término a la parte o al sujeto procesal que lo haya propiciado”, sostuvo la juez 79, al señalar que uno de los aplazamientos obedeció a la decisión del entonces apoderado de Ortiz de dar prioridad a otra diligencia judicial, pese a que se conocía que su defendida se encontraba privada de la libertad. En ese sentido, recalcó que lo procedente es permitir que el proceso continúe su curso normal.La juez también fue enfática en señalar que los términos derivados de la resolución de nulidades no pueden ser atribuidos a la judicatura. “No puede ser atribuible a la judicatura, sino a quien postula la nulidad. Porque nulidades contra esos actos de parte, imputación, acusación, pues no son procedentes”, explicó, al indicar que, aunque dichas actuaciones no necesariamente se hayan realizado de mala fe, sí impactan directamente el conteo de los términos.Tras conocerse la decisión, el abogado Mauricio Camacho, defensor de Sandra Ortiz, interpuso recurso de apelación, por lo que la solicitud será revisada en segunda instancia.Ortiz Nova, exconsejera del Gobierno del presidente Gustavo Petro, enfrenta un proceso penal por su presunta participación en el direccionamiento de recursos públicos de la UNGRD. De acuerdo con la acusación de la Fiscalía, habría gestionado y entregado 3.000 millones de pesos al entonces presidente del Senado, Iván Name, con pleno conocimiento de que los dineros estaban destinados al pago de sobornos para el direccionamiento de una orden de proveeduría relacionada con la compra de 40 carrotanques para el suministro de agua potable en La Guajira.
Roberto Carlos, exjugador de la selección brasileña y el Real Madrid, confirmó este miércoles que pasó por un procedimiento "preventivo" en el corazón, pero aclaró que no sufrió un infarto y que se encuentra "bien" mientras se recupera en un hospital de São Paulo."Pasé por un procedimiento médico preventivo, previamente planeado con mi equipo médico. El procedimiento fue un éxito y estoy bien. No tuve un infarto cardíaco", expresó el exlateral izquierdo en un mensaje publicado en inglés y portugués en sus redes sociales.La leyenda del conjunto blanco, de 52 años, dijo que está "confiado", "recuperándose bien" y "ansioso" por recuperar la forma física para reanudar sus compromisos profesionales y personales "en breve"."Agradezco de corazón todos los mensajes de apoyo, cariño y preocupación. Quiero tranquilizar a todos de que no hay motivo para alarmarse. Muchas gracias a todo el equipo médico que cuidó de mí", añadió en su publicación, que acompañó con una foto suya tumbado en una cama de hospital.Roberto Carlos está ingresado en un centro sanitario de São Paulo, donde se encontraba de vacaciones, tras ser intervenido por un problema cardiaco, confirmaron a EFE fuentes del Real Madrid.El exlateral zurdo, que militó en el club merengue durante once años, entre 1996 y 2007, se sometió a una prueba en una pierna en la que padecía un trombo y se le detectó un problema en el funcionamiento del corazón, lo que motivó la intervención.Roberto Carlos, actualmente embajador del Real Madrid, está fuera de peligro, pero como es preceptivo en estos casos, seguirá en observación al menos durante las próximas 48 horas para comprobar que su evolución es positiva.Considerado uno de los mejores laterales izquierdos de la historia, fue campeón mundial con la selección brasileña en 2002, logró dos Copas América y una Copa Confederaciones, así como tres Ligas de Campeones, cuatro ligas españolas y dos copas intercontinentales con el Real Madrid.
Con la llegada del fin de año, muchas personas tienen distintos rituales para empezar el 2026 en abundancia, con viajes, con dinero o pidiendo deseos para que se cumpla la realización de sus proyectos, metas o sueños.Para muchas personas, una meta para el 2026 es conseguir una pareja y poder encontrar el amor. Cabe recordar que para el 2024, según las cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), cerca del 37 % de la población se identificaba como soltera.Por eso, una de las oraciones que se puede realizar para conseguir el amor es pedirle a San Antonio de Padua, conocido como el santo protector de los enamorados.Oración para conseguir pareja en el 2026“Tú que estás lleno de gloria, amor y de infinita bondad, te aclamo hoy a ti que eres bueno con todo aquel que necesita tu ayuda. Que eres piadoso con todo aquel que busca la felicidad de tener un amor ideal a su lado. Tú que estás lleno de amor, te imploro que puedas concederme la dicha y la felicidad de poder encontrar el amor que me acompañará siempre. Te suplico encontrar a esa persona ideal, mi otra mitad, el complemento a mi vida, la pieza que me falta para armar mi mundo.Tú que tienes una gran cantidad de virtudes, te pido que me ayudes, que me des ese milagro de amor. Te entrego mi corazón para alcanzar ese amor verdadero que tanto sueño. Hoy acudo a ti en mi desespero, pero lleno de amor; eres una persona pura, eres una persona buena y confío en ti para conseguir esta ayuda. Tú eres piadoso, tú eres encantador, eres esa persona que siempre está buscando la felicidad de los demás, por eso te pido que me ayudes a encontrar esa alma gemela que espera por mí, que piensa en mí preguntándose también en qué parte del mundo estaré.Solo pienso en el momento en que podamos unir nuestras mentes, nuestro cuerpo, nuestro espíritu y nuestros corazones. Sé que tú me escucharás y me ayudarás con mis plegarias y así mi alma encuentre la felicidad junto a mi amor eterno. Haz que el amor renazca en mí como flor en primavera y permíteme encontrar a ese ser en este mundo. Concédeme la alegría de compartir mi alma y dame dicha y prosperidad cuando eso suceda.Tú que eres experto en los asuntos del amor. Tú que encaminas por buenas sendas nuestros sentimientos y amores. Tú que nos ayudas a cumplir nuestros deseos cambiando nuestras tristezas por felicidad, escucha esta humilde súplica que hago desde lo profundo de mi soledad. Haz desaparecer la soledad que estoy viviendo. Llena este vacío que hay en mi vida sentimental. Deseo con todas mis fuerzas que llegue un amor bueno, un amor verdadero e incondicional. Deseo una persona que me complemente y formar así una pareja llena de amor.Haz, querido San Antonio, que el amor llegue a mi corazón. Quiero que aparezca mi alma gemela y que sea una persona respetuosa, generosa y abierta. Que sea noble, justa y de buen corazón. Que sea un buen ser humano lleno de dulzura, dispuesto a dar y recibir amor. Poderoso San Antonio, no permitas que mis súplicas queden sin respuesta. Yo tengo mucho amor para dar y sé que puedo hacer feliz a la persona que me entregue su amor, por eso te ruego que me concedas tu ayuda. Hoy abro mi corazón al amor y por eso te imploro que se quede conmigo una buena temporada. San Antonio, este favor jamás será olvidado. Siempre tendré presente en mi alma tu misericordia. Amén”.¿Quién es San Antonio de Padua?San Antonio de Padua es uno de los santos más venerados por los fieles católicos y su figura es tradicionalmente invocada en peticiones relacionadas con el amor, la reconciliación y la vida sentimental.
El hecho que se presentó en la vereda Alto Semisa del municipio de Puente Nacional, Santander, fue controlado sin afectar el poliducto, tras un incidente en la infraestructura de Cenit que provocó un incendio de diésel y la propagación del fuego hacia una zona forestal.De acuerdo con Ecopetrol, la explosión fue ocasionada por recipientes ilegales usados para el almacenamiento de hidrocarburo hurtado, “la compañía rechaza las acciones ilícitas que ponen en riesgo la integridad de las comunidades, que generan graves consecuencias al medioambiente y afectan el desarrollo económico del país”, comunicó la empresa colombiana de Petróleo.Con el objetivo de mitigar los impactos generados por el combustible y garantizar la seguridad en el área intervenida, la empresa Cenit desplegó cuadrillas especializadas para las labores de limpieza, control del derrame y evaluación de afectaciones ambientales.Dentro de las acciones tomadas por las autoridades en el Plan de Emergencia y Contingencia (PEC), se aseguró la zona por parte del Ejército Nacional, también se desplegó un equipo multidisciplinario para desmantelar la válvula ilícita instalada por terceros desconocidos en el ducto y por la cual se hurtaba el combustible almacenado.Además, se dispuso de manera preventiva un punto de control en la Quebrada la Honda en la vereda Alto Semisa. Los bomberos de Barbosa en colaboración con los de Tunja y Tocancipá controlaron el incendio que no afectó el poliducto.La recomendación por parte de Cenit a la comunidad es a que no se acerquen al lugar de los hechos hasta tanto culminen las labores de atención y reparación.
La moda sostenible está dejando de ser un concepto aspiracional para convertirse en un interés real entre los colombianos. Así lo revela un estudio de Ipsos Colombia, desarrollado a través de su comunidad cualitativa CONECTAD@S, que exploró cómo están cambiando las formas de consumir ropa, qué valores influyen en las decisiones de compra y de qué manera las personas están integrando la sostenibilidad en su día a día.El estudio, que incluyó a 163 participantes de estratos 2 y 3, encontró una comunidad diversa en motivaciones y comportamientos. Las mujeres representan el 67 % de los participantes, y el grupo etario más numeroso se ubica entre los 35 y 44 años. Pese a las diferencias generacionales, la mayoría coincide en algo: la preocupación por el impacto ambiental está presente, aunque todavía convive con otros factores que moldean las decisiones finales. Muestra de ello es que un 60 % ya contempla opciones como la reventa o el alquiler, mientras que un 30 % asegura que la sostenibilidad influye de manera decisiva en su elección de compra.En materia de durabilidad, las percepciones también están evolucionando. Los consultados entienden este concepto más allá de la simple resistencia física: esperan que una prenda conserve su funcionalidad y estética durante al menos tres años, y el 70 % asocia esa permanencia a la versatilidad, es decir, a que pueda acompañarlos en distintos momentos de la vida. Este hallazgo señala una oportunidad para las marcas, que pueden fortalecer la comunicación sobre materiales de calidad, origen responsable y prácticas sostenibles, aspectos que un 30 % de los encuestados asegura priorizar.El componente emocional aparece como un factor clave en la relación con la moda. Entre el 30 % y 35 % de los participantes afirma conservar prendas por razones sentimentales: regalos, recuerdos personales o piezas que representan hitos de vida. Esta conexión afectiva no solo prolonga la vida útil de la ropa, sino que se convierte en un punto de encuentro entre marcas y consumidores, donde la sostenibilidad no solo se mide en impactos ambientales, sino también en historias que se vuelven significativas.En ese sentido, el estudio plantea que la construcción de marca también está cambiando. Los consumidores buscan cercanía, mensajes claros sobre el propósito y experiencias que trasciendan la compra. Las empresas del sector tienen el desafío de volver tangible la sostenibilidad, traducirla en características visibles y convertirla en un valor cotidiano, deseable y accesible.La moda sostenible en el país, más que una tendencia, es un movimiento cultural en desarrollo. A medida que crece el interés y mejora la comprensión del consumidor, la industria colombiana se encuentra frente a un escenario prometedor: innovar, educar y ofrecer propuestas que armonicen conciencia ambiental, durabilidad y experiencias significativas. El camino, aunque apenas comienza, promete redefinir la manera en que los colombianos se relacionan con lo que visten.
Una buena noticia llegó para el ecosistema marino en medio del cambio climático. Profesores y estudiantes del Laboratorio de Biología Molecular Marina de la Universidad de Los Andes presentaron Seasprout, una tecnología que promete revolucionar la restauración de ecosistemas marinos. Este avance —actualmente en evaluación de patentabilidad— permite recuperar, en cuestión de meses, estructuras naturales que tardan hasta un siglo en formarse de manera espontánea, como los rodolitos y las praderas submarinas que sirven de refugio y soporte para una enorme diversidad de especies.Los rodolitos, algas coralinas que se calcifican hasta formar piedras vivas, desempeñan un papel clave en la creación de hábitats submarinos, la estabilización del fondo marino y la captura de carbono. Con Seasprout, los investigadores diseñaron rodolitos artificiales: sustratos biomiméticos, porosos y altamente estables que permiten que las algas coralinas y comunidades microbianas beneficiosas se adhieran y vuelvan a crecer. Cada nueva capa de calcificación fija carbono, acelerando la regeneración y fortaleciendo la función ecológica de estas estructuras.Esta innovación forma parte de los desarrollos más destacados de Sierra Valley, el primer laboratorio territorial de sostenibilidad del país, impulsado por AJE y la Alcaldía de Santa Marta. El proyecto busca demostrar cómo la ciencia y la tecnología pueden transformar la biodiversidad en prosperidad compartida, posicionando a Colombia como un referente internacional en transición climática. “Lo más poderoso de esta tecnología es que conecta la ciencia con las comunidades costeras. No solo se restauran ecosistemas, sino que también se crean nuevos oficios, se activan cadenas de valor que antes no existían y se promueve una relación más sostenible con el medio ambiente”, afirmó Uriel Sánchez, CEO de Seasprout.Esta tecnología es una invitación a sumar esfuerzos para que Colombia lidere, desde el Caribe, un modelo de desarrollo que inspire a otras ciudades del mundo: uno en el que la biodiversidad se convierte en motor de prosperidad compartida y las crisis ambientales se transforman en oportunidades para innovar y regenerar.
El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible expidió una nueva resolución que reglamenta la Ley 2173 de 2021, una norma que busca promover la restauración ecológica del territorio nacional a través de la siembra de árboles y la creación de Áreas de Vida en todos los municipios del país.Estas Áreas de Vida serán zonas definidas por las alcaldías, en coordinación con las autoridades ambientales, para desarrollar programas de plantación, conservación y mantenimiento de especies nativas. Según la resolución, los municipios tendrán un plazo de seis meses para identificar y delimitar estas zonas, las cuales deberán ser reportadas al Ministerio para su registro oficial.La reglamentación también establece que las medianas y grandes empresas deberán participar en jornadas de siembra, elaborar planes de restauración y presentar informes de cumplimiento. Por su parte, las personas naturales que participen recibirán el Certificado “Siembra Vida Buen Ciudadano”, mientras que las empresas obtendrán el “Siembra Vida Empresarial”, ambos gratuitos y válidos por un año.El documento incluye la participación activa de comunidades indígenas, reconociendo su autonomía en la definición de lineamientos ambientales y el manejo sostenible de los bosques.Con esta medida, el Gobierno busca fortalecer las políticas de restauración ecológica, gestión forestal y lucha contra la deforestación, en línea con el Plan Nacional de Desarrollo “Colombia Potencia Mundial de la Vida”.
En un esfuerzo por reducir el impacto ambiental y promover un consumo más responsable, la compañía Mabe, junto a Red Verde y Orinoco E-Scrap, lidera una iniciativa nacional que busca incentivar el cambio de electrodomésticos antiguos por equipos más eficientes. La propuesta incluye beneficios tributarios para los hogares de estratos 1, 2 y 3 que entreguen su nevera vieja y adquieran una nueva con mejor rendimiento energético.De esta alianza nació el programa Green Cycle, que no solo promueve el reciclaje responsable, sino que también educa a los consumidores sobre la correcta disposición de los residuos eléctricos y electrónicos (RAEE), una problemática que ha crecido un 82% a nivel global desde 2010, según el Global E-Waste Monitor 2024.Gracias al incentivo tributario, quienes participen en el programa podrán pagar solo el 5% del IVA en la compra de su nueva nevera, siempre que entreguen la antigua en un punto autorizado y que el valor del electrodoméstico no supere los 30 UVT. Este mecanismo busca facilitar la sustitución de equipos ineficientes y garantizar que las unidades recolectadas sean tratadas bajo normas ambientales seguras.En el corazón del proceso se encuentra Orinoco E-Scrap, una planta ubicada en Funza, Cundinamarca, donde se realiza la recolección, desmantelamiento y procesamiento de los electrodomésticos desechados. Allí opera Fiona, una de las máquinas más avanzadas de América Latina, capaz de procesar hasta una tonelada de residuos por hora, separando metales, plásticos y gases de manera automatizada.En lo corrido de 2025, Mabe y Red Verde han gestionado más de 1.600 toneladas de residuos electrónicos, con la meta de alcanzar 2.000 toneladas al cierre del año y 22.000 para 2030, consolidando un modelo de economía circular que combina innovación tecnológica, responsabilidad empresarial y compromiso ciudadano.Durante el conversatorio “Cómo deshacerte de tu electrodoméstico viejo sin dañar el planeta”, los voceros de Mabe y sus aliados destacaron que la transformación empieza en casa. Cada nevera entregada representa un paso hacia la sostenibilidad y una oportunidad para que más familias colombianas accedan a tecnología eficiente sin sacrificar el medio ambiente.Así, esta iniciativa demuestra que una acción pequeña —como reemplazar una nevera— puede generar un impacto colectivo en favor del planeta.Escuche aquí de qué se trata:
Bajo la premisa de lograr un Tumaco limpio, justo y lleno de vida, niñas, niños y adolescentes de la Red Nacional de Participación Lideramos el Cambio se unieron para investigar, analizar y proponer soluciones frente a uno de los mayores desafíos ambientales del municipio: la contaminación por residuos plásticos en los cuerpos de agua.Durante varios meses, este grupo juvenil identificó cómo la acumulación de basura en playas, mares y puentes de Tumaco refleja una grave deficiencia en los sistemas de recolección y disposición de residuos, una situación que pone en riesgo su derecho a un ambiente sano y el bienestar de toda la comunidad.Según los participantes, la falta de educación ambiental, la ausencia de infraestructura para depositar adecuadamente la basura y la poca articulación institucional han provocado una “emergencia silenciosa” que afecta directamente los ecosistemas costeros. “Podríamos contar con un espacio más limpio, pero con la ayuda de nuestra comunidad y de las autoridades, para así mantener un ecosistema y preservar la riqueza biocultural de nuestro territorio”, expresó Milagros, una participante de 13 años.Con el objetivo de generar conciencia y movilizar acciones concretas, los jóvenes lanzarán este jueves 16 de octubre la campaña “A cuidar y reciclar porque Tumaco merece brillar”, un proyecto que combina creatividad, liderazgo y educación ambiental. El proyecto, desarrollado junto a un equipo creativo bajo la metodología SHIFT de Save the Children, permitió que 32 niñas, niños y adolescentes construyeran una campaña de incidencia ambiental desde su propia experiencia. En el proceso crearon una canción original, una caja de herramientas digital con identidad visual, afiches, un mural colectivo, videos y contenido para redes sociales, todo con un mismo propósito: inspirar a Tumaco a cuidar el agua y actuar frente al cambio climático.
Pese a sus 12 años y 1,40 metros de estatura, el colombiano Francisco Javier Vera es una gran figura en la COP26, donde defiende medioambiente y derechos humanos con una inusual elocuencia que le valió amenazas de muerte.Ya se ha subido a una mesa en plena calle para dirigirse a los manifestantes o dando una entrevista a los periodistas que lo abordan por los pasillos de la conferencia climática de Glasgow, este activista con gafitas y hoyuelos en las mejillas desprende carisma."Yo creo que los niños y las niñas, a diferencia de lo que la gente dice, que somos el futuro, somos el presente y tenemos una opinión y una voz como ciudadanos", dijo con su hablar rápido y apasionado acompañado de mucha gesticulación y una dulce sonrisa."Pero no nos permiten expresarlo", agrega, mostrando a su alrededor que dentro de la COP26 no se ve a muchos más niños.Francisco pide a los líderes mundiales "que gobiernen para la vida y no solo para el clima, para una vida digna, una educación, la salud, los derechos humanos" y "que tengan compromisos reales".Vino invitado por el programa Euroclima+ de la Unión Europea, que lo designó "embajador de buena voluntad" por su lucha medioambiental."Fluir con tus ideas"Todo comenzó en marzo de 2019 cuando este gran defensor de los animales tenía 9 años y vio arder la Amazonía y los bosques de Australia. Inspirado por la joven activista sueca Greta Thunberg, pero también por figuras como la paquistaní Malala Yousafzai, salió un día del colegio y dijo a sus padres que quería fundar un movimiento."Cuando llegué por la noche, ya tenía toda una base de datos de la gente del barrio, con nombres, cédulas, toda la información" que había recogido casa por casa de personas dispuestas a ayudarle, recuerda su madre, Ana María Manzanares, una trabajadora social que hace 20 meses lo dejó todo para asistir a este hijo único que "desde chiquitico siempre fue un líder".Su padre, abogado, se opuso en un principio por temor a las reacciones, pero acabó comprándole un megáfono para las marchas.Francisco empezó con seis amigos dando un discurso frente a la alcaldía de Villeta, su pequeña localidad del departamento de Cundinamarca, a unos 90 km de Bogotá, con una elocuencia nada corriente para su edad."Mucha gente me pregunta si me educan para hablar de esta forma, si tengo clases para mejorar mi léxico, pero yo creo que lo más importante es fluir con tus ideas", asegura, reconociendo una voraz pasión por la lectura.A los 8 años ya dio una charla sobre el astrofísico inglés Stephen Hawking a alumnos mucho mayores que él en su colegio y le encanta leer al estadounidense Carl Sagan, explica su madre, que contempla hacerle pruebas para determinar si es superdotado."Un niño totalmente normal"Su grupo fue creciendo y los viernes ya no iban a jugar sino a hacer acciones como recoger basura. Ahora le siguen unos 400 niños y participa en eventos con figuras como el premio Nobel de la Paz timoreño José Ramos-Horta.En diciembre de 2019 habló contra la fracturación hidráulica y los plásticos de un solo uso en el Senado colombiano donde, recuerda, legisladores expresaron su desaprobación golpeando sus curules."Me entristece que los políticos no escuchen a los ciudadanos", dice, acusándolos de ignorar la realidad, de permitir un calentamiento global que amenaza a las poblaciones rurales colombianas.Hablar en la COP26 "es muy diferente a vivir en donde está sucediendo el cambio climático", dice, asegurando que en sus pocos años ha percibido la pérdida de diversidad en las exuberantes cascadas de Villeta.Ahora mismo debería estar en el colegio, pero prefirió "perder una semana de clase por estar con todos los presidente del planeta" en Glasgow."Lo dijo Greta (...) si no tenemos ni presente ni futuro no podremos estudiar, así que esto también es algo prioritario", afirma.Su madre le hace de "barrera de contención" ante el alud de personas que se acerca a él.También en las redes sociales, donde recibió amenazas de muerte por simplemente pedir conectividad para que todos los niños pudiesen estudiar a distancia."Uno en Colombia siempre sabe que eso es una posibilidad" pero "la vida nunca volvió a ser igual, porque tienes miedo", explica Ana María.Francisco no quiere hablar de las amenazas y considera más importante el apoyo que recibió a raíz de ellas, "porque permitió ver que cuentas con respaldos".De mayor le gustaría ser político, pero de momento asegura ser "un niño totalmente normal" que practica baloncesto con sus amigos y desafía a quiera a jugar con él en línea a videojuegos como Minecraft, Assassin's Creed o GTA5.Entérese de los hechos más importantes de Colombia y el mundo:
Los ojos de Bernardo Guarachi se iluminan cuando recuerda los días gloriosos del Chacaltaya. Con 68 años y tras haber escalado los picos más altos del mundo, este montañista boliviano contempla las ruinas de lo que fue la pista de esquí más alta del mundo. Hasta que se quedó sin hielo."Hoy es un cementerio", dice Guarachi, de tez cobriza y pelo azabache, mientras frunce el ceño bajo el sol abrasador.Señala hacia arriba: solo quedan los postes y cables oxidados de las aerosillas. Recorre con la mirada la rampa de 400 metros por la que antes se deslizaba a toda velocidad. El castillo de hielo se transformó en un mar de rocas."Aquí estaba lleno de esquiadores entre sábado y domingo", comenta.A unos 5.300 metros de altitud, el complejo Chacaltaya era un paseo obvio de fin de semana para muchas familias de La Paz, a 30 kilómetros. Pero para 1998, solo quedaba el 7% de su extensión de 1940.En 2009, cuando desapareció, se transformó en un testimonio aterrador del avance acelerado del cambio climático.Bolivia ha perdido aproximadamente la mitad de sus glaciares en los últimos 50 años y estudios indican que la situación empeorará si la temperatura del planeta continúa en aumento.Según el Atlas de Glaciares y Aguas Andinos, publicado en 2018 por la Unesco y la fundación noruega GRID-Arendal, "el calentamiento previsto provocaría la pérdida del 95% del permafrost (suelo permanentemente congelado) en Bolivia para 2050", así como "la pérdida de casi todos los glaciares".Pocos lo tienen tan claro como Edson Ramírez. Este glaciólogo de la estatal Universidad Mayor de San Andrés realizó uno de los estudios más ambiciosos sobre el impacto del calentamiento global en los Andes bolivianos. Además, fue el primero en inventariar sus glaciares y, en algunos casos, "documentar su muerte"."Todos los glaciares que son similares a Chacaltaya (...) están sufriendo el mismo proceso de derretimiento, de muerte", asegura el experto.A fines de los noventa, Ramírez y otros científicos midieron la parte más gruesa del glaciar, que entonces era de 15 metros."Sabíamos que, en los siguientes 15 años, el glaciar podría desaparecer".Para su sorpresa, desapareció 11 años después.- Irrecuperable -"La temperatura del planeta ha subido al punto en que ya no podemos tener nieve en estos sitios", explica Ramírez, de espaldas al vacío de un valle antes ocupado por un gran macizo de hielo.De acuerdo con algunas previsiones, las temperaturas andinas podrían aumentar entre 2 y 5 grados antes del fin del siglo XXI.La altura a la que se encuentra el Chacaltaya, agrega el científico, es una "línea de equilibrio": debajo de ese umbral ya no se acumula la nieve que "alimenta" los glaciares al transformarse en hielo.El paisaje da cuenta de ello: unas pocas copas blancas se divisan entre las sierras de rocas ocre.La cordillera de los Andes concentra casi la totalidad de los llamados "glaciares tropicales", ubicados en una gran franja alrededor de la línea del Ecuador, y el 20% está en Bolivia.Como los gigantes de hielo que se derritieron no resurgirán, el desafío es preservar los que siguen ahí."Debemos tomar acciones urgentes entre todos los países para que logremos bajar la temperatura del planeta", advierte Ramírez.- ¿Culpa de quién? -Guarachi mira hacia el horizonte. A lo lejos se adivina el terracota de las casas de adobe insignia de El Alto, ciudad vecina de La Paz. Se queja de la espesa capa de smog que las envuelve.En el puesto 80 de emisión de gases de efecto invernadero entre 181 países, Bolivia presentó este año una iniciativa a las Naciones Unidas para que los países con mayores emisiones aumenten "entre cinco y diez veces" el financiamiento a los países más afectados y eleven sus metas de reducción de emisiones.Para Ramírez, no obstante, el país sudamericano no está libre de responsabilidad.El hielo que los glaciares acumulan surge de la humedad que viene desde la cuenca amazónica, destaca. Y asegura que los millones de hectáreas que se queman cada año en Bolivia "también influyen en el estado de los glaciares" y aceleran su derretimiento."Al medioambiente se lo veía de manera inerte porque era una limitante para el crecimiento económico, pero si tú lo impactas, ¿a quién impactas? A ti mismo", afirma la economista y bióloga Karina Apaza.Ese impacto podría dejar a millones de bolivianos sin agua. En épocas de sequía, el deshielo aporta hasta el 85% del agua que consumen los paceños, que han debido racionar su uso varias veces en los últimos cinco años.Los agricultores de las tierras altas también están sintiendo el efecto y ofrendas a la Madre Tierra entre plegarias por el agua se han vuelto moneda corriente.Como si no se enterara de la fatiga que la altitud provoca, Guarachi se pasea alrededor de la caseta del Chacaltaya, un refugio de montaña estilo alpino edificado a fines de los años '30 al borde de una cornisa. Más de una década después de haber hospedado al último esquiador, la cabaña está en franco deterioro.El veterano del alpinismo se abre paso montaña arriba. Se aleja dando pasos firmes sobre el ínfimo manto de nieve que todavía se forma en invierno."Debemos cambiar de mentalidad. Dejaremos de ser ambiciosos, dejaremos que la Tierra aguante más, porque yo preferiría tener agua que tener mucho dinero. ¡De verdad! Puede que tenga mucha plata, pero no va a poder ni comprar agua porque los glaciares están acabándose", sentencia.Entérese de los hechos más importantes de Colombia y el mundo:
La pandemia del COVID-19 fue tan solo un paréntesis para el clima y para las emisiones mundiales de CO2, el principal gas de efecto invernadero, que volvieron a acercarse a niveles récord, según un estudio publicado el jueves.La pandemia había frenado brutalmente la economía mundial, y con ello la contaminación del planeta a causa del consumo de energía fósil. Las emisiones totales cayeron un 5,4% en 2020.Pero esas emisiones volverán a subir en 2021, nada menos que un 4,9%, hasta situarse a menos de un 1% del récord de 2019, según este estudio del Global Carbon Project, un consorcio internacional de científicos, publicado durante la COP26.Las emisiones de gas y de carbón son especialmente preocupantes, ya que crecerán este año más de lo que cayeron en 2020.El informe constata que la reactivación económica vuelve a basarse en las energías fósiles.Las emisiones debidas al petróleo aumentan un 4,4% en 2021. No vuelven a los niveles de 2019, pero los autores señalan que el sector de transportes no ha recuperado aún los niveles previos a la crisis, y por lo tanto, ese repunte puede acelerarse."Este informe es un jarro de agua fría", explicó una de sus co-autores, Corinne Le Quéré, profesora de cambio climático en la universidad de East Anglia. "Demuestra lo que está sucediendo en el mundo real, mientras que aquí en Glasgow hablamos de cómo lidiar con el cambio climático", añadió.No hubo "cambo estructural"La consecuencia de este recalentamiento de la economía, y por ello del planeta, es que se aleja cada vez más el objetivo ideal de limitar el aumento de la temperatura a +1,5ºC.El planeta ya ha experimentado un aumento de entre +1,1ºC y +1,2ºC, respecto a la era preindustrial.Al ritmo actual, el mundo solo cuenta con ocho años por delante para tener el 50% de probabilidades de limitar el aumento de la temperatura al +1,5°C.El peor alumno es el país donde surgió la pandemia del COVID-19, China, que ya representa el 31% de las emisiones de CO2.Como su economía salió antes de la crisis mundial, ese porcentaje podría cambiar.La caída de la actividad mundial, a causa de la pandemia "nunca fue un cambio estructural. Dejar el coche [temporalmente] en el garaje, o cambiarlo por un coche eléctrico, no es lo mismo", explicó Le Quéré a la AFP.El repunte "fue más fuerte de lo que se esperaba", añade Glen Peters del Centro Internacional de Investigación sobre el Clima, otro de los autores del estudio.
El pasado mes de septiembre, el presidente de Colombia Iván Duque participó en la cumbre virtual Diálogo de Alto Nivel Sobre Acción Climática en la Américas, donde planteó sobre la mesa una condonación en la deuda externa de los países, como el nuestro, que implementen verdaderas políticas que ayuden a frenar el impacto del cambio climático.Actualmente, en la cumbre de Glasgow COP 26, este es uno de los planteamientos, es por eso que el profesor de economía de la Universidad del Rosario, Mauricio Rodríguez habló en Mañanas BLU 10:30 sobre las posibilidades y el futuro de esta propuesta.El profesor Rodríguez explicó que tras la pandemia, la deuda se incrementó y las posibilidades de cumplir con esta, cada vez se reducen.El docente participó en el trabajo desarrollado para la propuesta, que busca recibir condonaciones por generar verdaderas acciones que ayuden a reducir tanto el impacto climático, como frenar los factores que lo propician.Aunque Colombia es uno de los países que genera menos del 1 % de las emisiones a nivel global, el docente resaltó que el planteamiento está pensado para que varios territorios se unan, y así, el compromiso y las políticas no sean locales, sino internacionales.Otro de los puntos que resalta el docente, y que esperan que juegue a su favor, es que este tipo de condonaciones o beneficios, llevarían a que se actuara de manera inmediata y reduciría el riesgo a futuro.Por supuesto, una propuesta de este tipo genera la necesidad de establecer unos esquemas y parámetros reales para identificar verdaderas acciones "verdes", que cumplan con su cometido. Esto pensando en que no solo se queden plasmadas en "papel", buscando el beneficio y por diferentes razones no se lleguen a efectuar.Hablar por ahora de un porcentaje para la condonación, aún es algo "especulativo", porque los esquemas que se han generado en la historia de este tipo, han sido "tremendamente pequeños"."Donde podemos ser optimistas, es que estas conversaciones están ganando tracción..., el potencial está ahí, básicamente esto va a depender si los acreedores compran o no la idea, los países deudores pueden poner la idea sobre la mesa, pero si los acreedores no se montan en el bus, finalmente la cosa no va a alcanzar la escala que necesita".Escuche las declaraciones del profesor Mauricio Rodríguez en Mañanas BLU 10:30:Conozca más noticias de Colombia y el mundo: