Asopartes revela qué pasará con repuestos en 2026 por “presiones fiscales y arancelarias”
Según el gremio, el inicio de 2026 coincide con el primer ciclo fiscal completo bajo nuevas reglas tributarias.
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El mercado de repuestos en Colombia arranca 2026 con una base sólida de demanda, impulsada por la recuperación que tuvo el sector automotor durante 2025. Sin embargo, el panorama para este año estará marcado por mayores cargas fiscales, ajustes arancelarios y cambios regulatorios que, según el gremio, podrían impactar precios, liquidez y abastecimiento.
De acuerdo con la Asopartes, el entorno económico actual redefine las condiciones de operación para una industria que depende en gran medida de importaciones y que compite directamente con el mercado informal.
Durante 2025 se matricularon 254.438 vehículos nuevos en el país, lo que representó un crecimiento del 26,4 % frente a 2024. En el caso de las motocicletas, las cifras alcanzaron 1’125.540 registros, con un aumento del 35,1 %, que amplió el parque automotor y fortaleció la demanda de mantenimiento y reposición.
Ese crecimiento sostiene la necesidad de autopartes, especialmente en un contexto donde la reparación y el mantenimiento siguen siendo determinantes para la movilidad diaria. Sin embargo, el inicio de 2026 coincide con el primer ciclo fiscal completo bajo nuevas reglas tributarias.
El gremio ha advertido que el decreto 572, que establece un anticipo de impuestos mediante retención en la fuente, afecta el capital de trabajo de las empresas del sector.
La medida entró en vigor el 1 de junio de 2025, pero este año marca el momento en que sus efectos se sienten de manera integral en la operación financiera de las compañías.
Según explicó Carlos Andrés Pineda, presidente de Asopartes, el mercado muestra señales de consumo activo, pero las decisiones fiscales reducen la liquidez en una industria donde cerca del 85 % de las autopartes son importadas y requieren flujo constante para garantizar inventarios.
A finales de 2025, el Gobierno colombiano propuso incrementos arancelarios de hasta 40 % para vehículos de combustión y de hasta 35 % para motocicletas de combustión y sus insumos.
Según Asopartes, estas medidas no solo afectarían el precio de los vehículos nuevos, sino también el costo de piezas mecánicas y repuestos de colisión que no se fabrican localmente. El encarecimiento de estos productos podría ubicarse por encima de la inflación general, elevando el valor final del mantenimiento.
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Desde el sector se ha señalado que aumentos acelerados en el mercado formal tienden a abrir espacio al comercio informal, especialmente en categorías donde el precio es determinante para el consumidor.
En paralelo, el avance de los vehículos híbridos y eléctricos introduce nuevos retos para el sector autopartista. Aunque en 2025 este segmento mostró un crecimiento relevante, existe incertidumbre frente a la continuidad de algunos beneficios tributarios.
Para Asopartes, los vehículos híbridos son estratégicos porque integran componentes tradicionales con sistemas electrónicos que exigen mayor especialización técnica. Esto implica mayores necesidades de capacitación y adaptación tecnológica dentro del sector formal.
En este escenario, el gremio proyecta que el mercado podría expandirse alrededor de un 8 % durante 2026. El envejecimiento del parque automotor y la demanda de mantenimiento preventivo y correctivo impulsarían categorías como lubricantes, filtros, frenos, suspensión y llantas.
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No obstante, el desempeño final dependerá de la evolución de las condiciones fiscales y arancelarias.
“El 2026 será un año de decisiones. El sector tiene demanda, pero necesita reglas claras y estabilidad para crecer de manera formal, proteger el empleo y garantizar la seguridad vial de los colombianos”, concluyó Pineda.