En medio del debate por los ajustes económicos de cara a 2026, el presidente Gustavo Petro planteó la posibilidad de que el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) deje de ser un seguro y se convierta en un impuesto.
La propuesta generó preocupación en el sector asegurador y en el sistema de salud. Desde Fasecolda, el gremio de las aseguradoras, su presidente Gustavo Morales advirtió en Mañanas Blu que esa idea tendría consecuencias negativas para la atención de las víctimas de accidentes viales y para el flujo de recursos del sistema.
¿Qué plantea Petro sobre el SOAT?
Morales explicó que el planteamiento presidencial tiene dos componentes. El primero, relacionado con los subsidios cruzados —que los vehículos grandes paguen más y las motos y carros pequeños menos—, no es nuevo.
Según dijo, ese esquema existe desde la creación del SOAT en 1986 y ha sido incluso reforzado por el propio Gobierno con un decreto expedido a finales de 2022, que puso topes al incremento de las tarifas para motos y vehículos de servicio público.
Sin embargo, la mayor preocupación de Fasecolda está en la idea de convertir el SOAT en un impuesto. Para Morales, “eso sería un gran error”, porque el SOAT funciona hoy como uno de los pilares del sistema de salud en la atención de accidentes de tránsito.
Principales consecuencias de convertir el SOAT en un impuesto, según Fasecolda
De acuerdo con lo expuesto por Gustavo Morales, estas serían las principales consecuencias:
- Riesgo para el flujo de recursos al sistema de salud: el SOAT es hoy uno de los mecanismos que más recursos aporta a la atención de accidentes de tránsito. Morales explicó que el siniestro promedio del SOAT es de cerca de 3 millones de pesos, casi el doble de la UPC del sistema general de salud.
- Dificultades para las IPS: más de 12.000 clínicas y hospitales atienden accidentes de tránsito con cargo al SOAT. Convertirlo en un impuesto dejaría en el aire a quién le cobrarían las IPS, cómo se tramitarían los pagos y con qué tiempos se les girarían los recursos.
- Pérdida de eficiencia en los pagos: según Morales, las aseguradoras del SOAT son “las mejores pagadoras del sistema de salud” gracias al manejo técnico de reservas, supervisado por la Superintendencia Financiera. Ese esquema desaparecería al pasar los recursos al presupuesto general.
- Mayor carga burocrática: el presidente de Fasecolda advirtió que los recursos quedarían “enredados en una maraña burocrática”, lo que afectaría la rapidez en la atención y el pago de servicios médicos.
- Impacto directo sobre las víctimas de accidentes: para Morales, cualquier retraso o dificultad en el pago terminaría perjudicando a las personas lesionadas en accidentes de tránsito, que hoy cuentan con una atención inmediata gracias al SOAT.
- Problemas en la transición del sistema: actualmente los conductores pueden acreditar de forma inmediata que tienen su SOAT vigente. Morales cuestionó cómo se haría ese control si el SOAT se convierte en un impuesto y cómo se garantizaría el cumplimiento durante el cambio de modelo.
- Agravamiento de la evasión: Fasecolda advierte que la evasión, que hoy ya es alta, podría aumentar. Según cifras del gremio, el 47 % de los vehículos y el 57,3 % de las motocicletas no tienen SOAT vigente.
Cifras a tener en cuenta del SOAT 2025
En cuanto al impacto financiero, el presidente de Fasecolda entregó cifras que, a su juicio, muestran la magnitud del riesgo. Con corte a octubre, se registraron cerca de 1.154.000 víctimas de accidentes viales y se pagaron alrededor de 23 billones de pesos en siniestros con cargo al SOAT.
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En el caso de las motocicletas, indicó que hay 13,3 millones registradas y que el 88 % de los siniestros viales involucran a una moto. También reveló que la evasión sigue siendo alta: el 47 % de los vehículos y el 57,3 % de las motos no tienen SOAT vigente.