La Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda) manifestó su desacuerdo con el aumento del IVA del 5 % al 19 % a los planes de medicina prepagada incluido en la ley de rescate fiscal. Al mismo tiempo, el proyecto dejaría excluidas del impuesto a las pólizas de salud y a los planes complementarios. Su presidente, Gustavo Morales, cuestionó en Mañanas Blu el tratamiento diferencial entre productos que, según dijo, compiten en el mismo mercado, y pidió conservar el régimen vigente para todos.El Gobierno radicó la ley de rescate fiscal, que contempla el aumento del 5 % al 19 %, a partir del 1 de enero de 2028, para los vehículos híbridos y eléctricos, los planes de medicina prepagada, los servicios de aseo y vigilancia, el café y la avena. Según el texto del proyecto, la medicina prepagada sería la única de las tres categorías de planes voluntarios de salud que pasaría a la tarifa general. Fasecolda no encuentra argumentos para la diferencia en el IVAMorales dijo que el gremio desconoce de dónde salió la propuesta: “Estamos tan sorprendidos como ustedes de que se haya introducido una norma que en temas tributarios, sin argumento alguno porque no lo hemos encontrado, introduzca una diferenciación entre prepagadas y pólizas”.Reconoció que entre las dos figuras hay diferencias. Sin embargo, sostuvo que hoy son sobre todo técnicas: quién regula, cómo se manejan las reservas y los capitales y qué entidad ejerce la supervisión. Para el usuario y para las empresas que contratan estos servicios para sus empleados, en su opinión, se trata del mismo mercado. Las personas comparan coberturas, costos, red de prestadores y hospitales afiliados antes de decidir.La propuesta: mantener el IVA del 5 % para todos los planes voluntariosAnte las opciones que tiene el Gobierno, Morales fijó dos puntos. El primero es que el gremio rechaza introducir distinciones dentro de la categoría de planes voluntarios de salud, que reúne los planes complementarios, la medicina prepagada y las pólizas. El segundo es que el gremio considera adecuado el régimen que ha venido rigiendo, con una tarifa del 5 %.“Claro que contribuimos tributariamente, no nos eximimos de la obligación ciudadana y cívica de contribuir, pero de una manera diferenciada, preferencial, que le permita a cada vez más familias acceder a este tipo de productos”, sostuvo. Agregó que ese tratamiento “debe ser igual para planes complementarios, para prepagadas y para pólizas”.El presidente de Fasecolda también señaló que estos planes alivian la carga fiscal del sistema público. Por eso, a su juicio, lo conveniente es mantener un estímulo para que lleguen a más segmentos de la población.“Empezamos lentamente a morir”: el argumento contra la ventaja tributariaSi la reforma se aprueba como está, las pólizas quedarían sin IVA frente al 19 % de las prepagadas. Morales rechazó que esa diferencia beneficie a las aseguradoras y explicó que el sector prefiere competir en igualdad de condiciones con las empresas de medicina prepagada. Esa competencia, dijo, ha obligado a innovar, bajar precios e incorporar nuevas tecnologías.“El día que por una decisión regulatoria tributaria que no tiene nada que ver con la calidad de nuestros productos podamos vender un poco más, es el día en que empezamos lentamente a morir en términos de calidad, de competitividad, de innovación”, advirtió.Añadió que busca acercamientos con el sector de la medicina prepagada para fijar una posición común. “A nosotros no nos gusta competir con privilegios, nos gusta competir en franca lid”, puntualizó.Exento o excluido: un detalle técnico que no cambia la posición del gremioMorales admitió que la diferencia entre un servicio gravado y uno excluido de IVA podría tener efectos poco evidentes. Las empresas con productos excluidos no pueden descontar el IVA de su cadena de costos, lo que en la práctica podría encarecer las pólizas. “Puede que sí, hay que mirarlo bien”, respondió.Para él, eso no cambia el fondo del asunto: “Sea cual sea la razón o sea donde esté la pepa, lo que creemos es que debe promoverse una competencia con la cancha igual para todos, ni privilegios para unos ni privilegios para otros”.Copagos, preexistencias y relación con las EPSSobre los copagos y bonos, el dirigente gremial explicó que en su lectura inicial de las 336 páginas del proyecto no encontró una norma específica. Aclaró que no ha estudiado a fondo ese punto. Según explicó, los copagos buscan desincentivar conductas riesgosas, con una lógica similar a la del deducible en un seguro de automóvil.Frente a quienes piensan trasladarse de una prepagada a una póliza para evitar el impuesto, advirtió que el manejo de las preexistencias depende de cada compañía y de cada producto. “Usted puede, escarbando un poco, encontrar productos que le dan un manejo distinto a las preexistencias. Por ejemplo, se las cubren, pero la prima suya será un poco más cara”, explicó.Sobre una posible competencia con el sistema de salud, recordó que en Colombia, por el principio de solidaridad, quien compra un plan voluntario debe estar afiliado a una EPS. Por eso, en su opinión, la elección de los usuarios no es entre EPS y planes privados, sino entre los distintos planes voluntarios que complementan el servicio público.Fasecolda asegura que no ha hecho lobbyAl cierre de la entrevista, Morales negó gestiones de su gremio ante el Gobierno: “En el caso de Fasecolda no hemos hecho lobby para este efecto en ningún sentido. De hecho, yo desde que se posesionó el ministro no he conversado con él para ningún efecto, y mucho menos para este”. El proyecto de ley de rescate fiscal inicia ahora su trámite en el Congreso, donde se definirá si se mantiene la diferencia de tarifas entre la medicina prepagada y las pólizas de salud.
Las reclamaciones a las aseguradoras por el terremoto del pasado 10 de agosto podrían alcanzar los 7 billones de pesos, una cifra superior a la estimada inicialmente por el sector y el Gobierno. Así lo indicó Gustavo Morales, presidente de la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda), en entrevista con Mañanas Blu. Según explicó, el valor de las reclamaciones recibidas hasta ahora ya se estima en 5,7 billones de pesos, y el plazo para presentar nuevas solicitudes sigue abierto.De acuerdo con Morales, el sector ha recibido "poco más de 90.000 reclamaciones o 90.000 siniestros ya reportados". El dirigente gremial pidió leer esa cifra con cautela, porque incluye otros ramos, como automóviles y seguros de vida. Aun así, señaló que, por los pagos realizados, entre el 85 % y el 90 % de las reclamaciones corresponden a daños en inmuebles y otros activos físicos causados por el sismo.Fasecolda reconoce que la estimación inicial se quedó cortaEl presidente de Fasecolda recordó que el primer cálculo, que calificó como "muy preliminar" y elaborado con información "absolutamente precaria" en los días posteriores al terremoto, ubicaba la siniestralidad total entre 4 y 6 billones de pesos. Esa proyección ya fue prácticamente alcanzada con las reclamaciones recibidas."Sí puede ser que nos hayamos tanto gobierno como aseguradoras descachado porque habíamos estimado siniestros por 6 billones y a esta altura ya tenemos una estimación de 5.7 con solo las reclamaciones que hemos recibido", afirmó.Morales evitó dar una cifra definitiva, aunque hizo una inferencia sobre el comportamiento esperado de las solicitudes: "Con seguridad por lo menos va a ser superior a 6 billones. Una cifra de 7 billones empieza a ser, parece más realista". También advirtió sobre la incertidumbre de cualquier proyección en esta etapa: "No me quiero casar con una cifra". Durante la entrevista se recordó que el cálculo ha crecido en cada reporte: comenzó en 500.000 millones de pesos y luego pasó a uno, tres, cinco y seis billones, hasta acercarse a siete.Pagos de las aseguradoras se aceleranSobre los desembolsos, Morales indicó que las aseguradoras han pagado un poco más de 400.000 millones de pesos. Precisó que esta cifra es un 46 % superior a la registrada en el corte estadístico de la semana anterior."A medida que van pasando los días vamos acelerando los pagos", señaló. Explicó que el Código de Comercio otorga a las aseguradoras un mes para pagar una vez formalizada la reclamación, por lo que prevé "un incremento sustancial en ese volumen de pagos" en las próximas semanas.El dirigente recordó además que los asegurados tienen, según la misma norma, dos años para presentar una reclamación. Anticipó que el crecimiento de nuevas solicitudes probablemente se moderará, porque "ya el grueso de las personas han presentado su reclamación".Solidez del sector asegurador y el papel de los reasegurosAnte la pregunta sobre la capacidad financiera de las compañías para cubrir los daños del sismo y los demás siniestros del país, Morales fue categórico: "El sector asegurador entero está muy sólido y firme, listo a responder por este siniestro y por todos los demás que ocurran en la vida cotidiana del país".Atribuyó esa fortaleza a décadas de adopción de estándares internacionales, impulsadas por decisión propia del sector y por regulaciones cada vez más rigurosas del Gobierno Nacional y de la Superintendencia Financiera en materia de reservas técnicas, patrimonio, capital y gobierno corporativo.Destacó también el papel de los reasegurados, que las normas y las buenas prácticas de la industria exigen para los riesgos catastróficos. Según explicó, las compañías trasladan parte de ese riesgo a grandes reaseguradoras globales. "Esa es la magia del seguro", dijo, y agregó que, en la práctica, el riesgo de una póliza de terremoto en Colombia también lo comparten asegurados de otros países, como Singapur, Sudáfrica o Argentina, a través de esas bolsas internacionales. "Estamos respondiendo, no hay ninguna preocupación sobre la solidez de la industria aseguradora para responder", concluyó.Falta de ajustadores, el cuello de botella en las reclamacionesEn la entrevista se mencionó que Sura reporta pagos de más de 80.000 millones de pesos por pólizas relacionadas con el terremoto, pero también la falta de expertos para evaluar unas 12.000 reclamaciones pendientes. Morales explicó que la evaluación de daños corresponde al proceso de ajuste, a cargo de profesionales conocidos en el sector como ajustadores. "En esta semejante catástrofe no todo puede ser color de rosa. Ahí hemos tenido un cuello de botella", reconoció.Para atender la demanda, varias aseguradoras han traído ajustadores del exterior con apoyo de firmas multinacionales especializadas. El gremio también ha promovido medidas de eficiencia. Por ejemplo, en edificios con apartamentos asegurados por distintas compañías, se ha acordado que un solo ajustador revise todas las unidades. Morales mencionó otras dificultades. En Cali, la restricción de pico y placa afectó la movilidad de los ajustadores, hasta que la Alcaldía la levantó para ellos. Además, la dispersión geográfica del sismo obliga a distribuir al personal entre varias ciudades: "Cuando los ajustadores están en Cali, pues no pueden estar en Pereira".Como lección, propuso tomar como referencia el modelo peruano, que desde hace algunos años entrena a estudiantes de ingeniería como "una especie de ejército en reserva" para activarse ante catástrofes como terremotos, huracanes o tsunamis.Reparaciones antes del peritaje: consultar la pólizaSobre los asegurados que necesitan reparar daños urgentes, como un muro caído, antes de la visita del ajustador, Morales recomendó revisar las condiciones de cada contrato. Advirtió que reconstruir sin una evaluación previa puede dificultar la cuantificación de la pérdida. "Cada póliza tiene sus propias reglas y la invitación es a consultar antes de proceder", indicó.Aumenta el interés por los seguros contra terremotoSobre la demanda de pólizas después del sismo, Morales dijo que aún no tiene cifras procesadas. El corte trimestral más reciente se hizo el 30 de septiembre. Sin embargo, aseguró que el sector ha detectado más preguntas y consultas sobre las coberturas disponibles.Según el presidente de Fasecolda, estas catástrofes "generan más conciencia en las personas de la importancia de asegurar su patrimonio y sus bienes". Añadió que el deber del sector es ofrecer a personas, empresas y al Estado pólizas "cada vez más asequibles, cada vez más costeables".El gremio prevé publicar en los próximos días los datos sobre la compra de pólizas contra terremoto. Esa información permitirá saber si el mayor interés registrado tras el sismo se tradujo en un aumento de la población asegurada.
Un mes después del terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto, las aseguradoras han recibido 68.270 reclamaciones y pagado $95.076 millones en indemnizaciones, de acuerdo con el más reciente reporte de Fasecolda, con corte al 7 de septiembre. El valor asegurado asociado a los siniestros reportados llegó a $3,7 billones, un billón de pesos más que en el balance de la semana anterior.Los recursos desembolsados por las compañías aseguradoras registraron, además, un aumento de 121% frente al corte anterior. Estos pagos corresponden a indemnizaciones destinadas a atender los daños ocasionados en viviendas, comercios y copropiedades. Las reclamaciones se concentran principalmente en cinco departamentos. Valle del Cauca registra 28.201 siniestros, con $46.220 millones pagados y $1,35 billones estimados en indemnizaciones. Le sigue Risaralda, con 14.755 reclamaciones, $26.337 millones desembolsados y $1,30 billones estimados.En Quindío se han reportado 8.158 siniestros, con $12.446 millones pagados y $256.000 millones estimados; mientras que Caldas suma 3.998 reclamaciones, $4.677 millones desembolsados y $220.000 millones estimados. Antioquia registra 5.847 siniestros, con $660 millones pagados y $106.000 millones estimados.El presidente ejecutivo de Fasecolda, Gustavo Morales, señaló que el sector asegurador mantiene el acompañamiento a las personas, familias, empresas y copropiedades afectadas y recordó que los damnificados cuentan con un plazo de hasta dos años, desde la ocurrencia del terremoto, para presentar sus reclamaciones. “Recuerden todos que hay un plazo de 2 años contados a partir del 10 de agosto, fecha del terremoto, para presentar las reclamaciones ante las compañías de seguros, y, por lo tanto, estas cifras indican que apenas estamos comenzando el proceso”, concluyó Morales. Fasecolda también dispuso en su página web una guía con información sobre las coberturas y los pasos que deben seguir los afectados para realizar el proceso de reclamación ante las compañías de seguros.
La Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda) expresó su preocupación por el artículo 37 del Proyecto de Ley 277-25S–058 24C, que actualmente cursa su cuarto debate en el Congreso y que propone la creación de una póliza obligatoria de Responsabilidad Civil Extracontractual asociada a la licencia de conducción.De acuerdo con el gremio, la medida tendría impacto sobre más de 13 millones de personas registradas en el Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT), quienes tendrían que asumir esta nueva obligación además del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT).Aunque Fasecolda aseguró compartir el objetivo de fortalecer la seguridad vial y reducir la siniestralidad en el país, considera que la creación de un nuevo seguro obligatorio resulta "inconveniente e inviable", por lo que solicitó la eliminación del artículo.Cuestionan que el seguro esté ligado a la licencia y no al vehículoUno de los principales reparos del gremio es que la propuesta vincula la póliza a la licencia de conducción y no al vehículo. Según explicó, "la aplicación del seguro se hace sobre la licencia de conducción cuando el riesgo asegurable surge del uso del vehículo y de la actividad efectiva de conducción".Asimismo, la entidad señaló que "ser titular de una licencia vigente no significa, por sí solo, que una persona esté generando un riesgo real", debido a que puede no conducir habitualmente, no tener vehículo o no participar de manera efectiva en la circulación vial.Para Fasecolda, esta situación genera una desconexión entre el riesgo y el aseguramiento. En el comunicado, el gremio advierte que la medida "impone la obligación sobre un criterio personal y variable, en lugar de hacerlo sobre quien realmente genera el riesgo", lo que, a su juicio, afecta la coherencia regulatoria del sistema.Advierten mayores costos para los hogaresOtro de los puntos que preocupa al sector asegurador es el impacto económico que tendría la medida sobre las familias colombianas. Según el documento, en muchos hogares un mismo vehículo es utilizado por varios miembros de la familia, por lo que exigir el seguro por licencia y no por vehículo podría incrementar significativamente los gastos."La medida tiene un efecto regresivo y plantea dudas de proporcionalidad", indicó Fasecolda. Además, explicó que "si el seguro se exige por licencia y no por vehículo, cada conductor tendría que adquirir una póliza distinta para cubrir un mismo riesgo, lo que multiplica el gasto de los hogares sin aumentar de manera equivalente la protección".El gremio también cuestionó que el artículo haya sido incorporado sin una discusión técnica previa con el sector asegurador. Según indicó, la propuesta no ha sido analizada dentro de la estructura de costos del mercado y podría generar gastos adicionales que terminarían siendo trasladados a los usuarios.Finalmente, Fasecolda pidió eliminar el artículo 37 y abrir una discusión técnica más amplia sobre la posibilidad de implementar un seguro obligatorio de responsabilidad civil en el futuro. En ese sentido, el presidente del gremio, Gustavo Morales, señaló que una medida de este tipo solo debería avanzar tras una evaluación que permita determinar si realmente genera "un beneficio real y proporcional para los ciudadanos y para el sistema en su conjunto".
La fuerte expansión de Tesla en Colombia y el crecimiento acelerado del mercado de autos eléctricos comenzaron a mover los precios de varios modelos en el país después de conocerse un reporte basado en cifras de Fasecolda, que reveló cuáles son los carros que más han bajado su precio entre 2025 y 2026, con caídas que en algunos casos superan los $80 millones.El ajuste de precios se da en medio del auge de los eléctricos en Colombia, un segmento que este año ha tenido cifras históricas. Entre enero y abril de 2026 se matricularon 14.541 vehículos eléctricos, lo que representó un crecimiento del 207 % frente al mismo periodo del año pasado. Además, en abril se registraron 5.192 unidades eléctricas vendidas, equivalentes a casi el 20 % del mercado mensual.En ese mismo contexto, Tesla se convirtió en protagonista del mercado colombiano luego de su llegada oficial en noviembre de 2025. Incluso, el Tesla Model Y logró convertirse en el carro más vendido del país en marzo y abril de este año, superando modelos tradicionales de combustión.¿Cuáles son los carros que más bajaron de precio en Colombia?De acuerdo con el reporte basado en cifras de Fasecolda, estos son algunos de los vehículos que más redujeron su precio entre 2025 y 2026:Porsche Taycan: pasó de $686,9 millones a $600,3 millones (-12,6%)JAC E J7 Pro: de $86,9 millones a $76,4 millones (-12,1%)Foton Tunland V9: de $195,2 millones a $172,7 millones (-11,5%)Porsche Macan eléctrico: de $652 millones a $578 millones (-11,4%)Honda ZR-V: de $158,4 millones a $140,9 millones (-11%)Ram 700 Big Horn: de $86.5 millones a $77,1 millones (-10,9%)BYD Sealion 7: de $207,8 millones a $185,5 millones (-10,7%)Foton Tunland BJ1037: de $139,1 millones a $125,1 millones (-10,1%)Kia EV5 Light: de $167,4 millones a $151,1 millones (-9,7%)BYD Tang EV: de $291,6 millones a $265,1 millones (-9,1%)BYD Yuan Up EV: de $106 millones a $97,2 millones (-8,3%)Porsche Macan 4S EV: de $510.5 millones a $470,4 millones (-7,9%)Opel Crossland GS: de $133 millones a $123,7 millones (-7%)Karry Q51: de $83 millones a $77,2 millones (-7%)Kia EV5 Light+: de $184 millones a $170,3 millones (-6,6%)Mercedes-Benz A250 AMG Line: de $207,9 millones a $195,2 millones (-6,1%)Ford Maverick Lariat: de $192 millones a $180,5 millones (-6%)Porsche Macan 4 EV: de $469,6 millones a $443,6 millones (-5,5%)¿Por qué podrían estar bajando los precios de los carros eléctricos?Uno de los factores que podría estar influyendo en la reducción de precios es la llegada de Tesla y otros modelos con la misma agresiva estrategia de precios (Chery E5 y MG S5 EV) a Colombia, que pisaron fuerte en el mercado local con valores competitivos.Estos vehículos comenzaron a ubicarse en rangos similares o inferiores a los de SUVs y sedanes híbridos o de combustión en segmentos medios y altos, especialmente entre los $150 millones y $300 millones, donde actualmente coinciden varias marcas.El ajuste de precios también podría responder a estrategias comerciales propias de cada fabricante, en medio de una competencia cada vez más fuerte en el mercado de vehículos electrificados, donde marcas tradicionales, fabricantes chinos y Tesla buscan ganar participación.El contexto coincide además con un crecimiento acelerado de las ventas de eléctricos en Colombia. Según cifras de Fenalco y la Andi conocidas este año, los vehículos eléctricos crecieron 267% en marzo frente al mismo mes de 2025.En ese mismo periodo, Tesla logró convertirse en la tercera marca más vendida del país gracias a la entrega masiva de pedidos acumulados desde su llegada al mercado colombiano.Además, el Tesla Model Y alcanzó un hecho inédito al convertirse en el carro más vendido del mercado colombiano durante algunos meses de 2026, siendo el primer vehículo eléctrico en ocupar esa posición en el país.
El sector asegurador colombiano cerró el 2025 con cifras que reflejan tanto crecimiento como desafíos críticos. Durante el año pasado, las compañías de seguros desembolsaron 27,6 billones de pesos en reclamaciones, cubriendo accidentes, enfermedades, fallecimientos y otros siniestros.“Las emergencias derivadas de la temporada de lluvias, el sismo de Paratebueno, los accidentes viales, las afectaciones al agro y las atenciones en salud, entre otras contingencias, evidencian que el seguro no es un gasto opcional. Es una herramienta de protección que debe adquirirse de manera oportuna y que resulta fundamental para sostener las actividades económicas, no solo de las personas, sino también de las empresas”, señaló Gustavo Morales, presidente ejecutivo de Fasecolda.Uno de los segmentos que más destacó fue el de seguros de salud, cuyas primas crecieron 21 %, alcanzando 871 mil millones de pesos. Las aseguradoras pagaron 3,3 billones en servicios médicos, un reflejo de las dificultades que enfrenta el sistema público de salud y del creciente interés de los colombianos por asegurar su bienestar.Hoy, 1,8 millones de personas cuentan con cobertura privada, 200.000 más que en 2024. En respuesta, Fasecolda creó la Cámara Técnica de Seguros de Salud, con el objetivo de fortalecer el acceso a servicios y articular esfuerzos entre el Estado, prestadores y aseguradoras.Los seguros de vida también mostraron un crecimiento sólido. Las primas de vida individual aumentaron 14%, hasta 1,8 billones de pesos, reflejando la intención de muchas familias de proteger su respaldo económico frente a cambios demográficos y necesidades emergentes. Según Gustavo Morales, presidente de Fasecolda, este fenómeno responde a la transición poblacional y a la necesidad de soluciones de aseguramiento adaptadas a la realidad colombiana.En cuanto a seguridad social y rentas vitalicias, cerca de 8,2 millones de personas estuvieron cubiertas por seguros de invalidez y sobrevivencia. Durante el año, se registraron 12.075 reclamaciones por 4,3 billones, y las mesadas de rentas vitalicias alcanzaron 2 billones de pesos. Además, el sector constituyó reservas matemáticas históricas por 17 billones, elevando el stock total a 58,7 billones.Por otra parte, los seguros para autos subieron 5,1%, con 2,48 millones de vehículos protegidos, mientras que los pagos por siniestros alcanzaron 3,48 billones, un leve descenso respecto a 2024 debido a la menor gravedad de los accidentes. No obstante, 8.697 muertes y 1,27 millones de víctimas por siniestros viales resaltan la urgencia de fortalecer la seguridad vial y combatir el fraude al SOAT.Los seguros de propiedad cobraron relevancia ante eventos extremos, como el sismo de 6,5 grados en Paratebueno, que generó pagos por 62.100 millones de pesos. Con 2,6 millones de propiedades aseguradas, el valor asegurado alcanzó 2,432 billones, equivalente a casi 1,5 veces el PIB de 2024.Por último, el seguro agropecuario confirmó su papel como herramienta estratégica de política pública. A pesar de una disminución en primas del 18,1%, los pagos cubrieron pérdidas por fenómenos climáticos, beneficiando a 75.419 productores, principalmente pequeños agricultores. Los incentivos del ISA priorizaron a los sectores más vulnerables, reforzando la protección del ingreso rural y la sostenibilidad del campo colombiano.
Hoy en día el sistema de salud pública en Colombia atraviesa una crisis, las deudas acumuladas, las demoras en citas con especialistas y las dificultades para acceder a medicamentos han generado una sensación de incertidumbre en millones de usuarios.Frente a esto, cada vez más familias enfrentan una decisión compleja, esperar dentro del sistema público o destinar parte de sus ingresos a alternativas privadas que prometen mayor rapidez como la medicina prepagada.La constante congestión, trámites extensos y autorizaciones demoradas ha ido debilitando la confianza en el modelo tradicional de las EPS, por ello más colombianos están optando por seguros médicos privados ante la desconfianza en la salud pública.Crece la demanda de seguros médicos privados y medicina prepagadaEn medio de la incertidumbre que rodea al sistema estatal, la demanda de seguros voluntarios y planes de medicina prepagada registra un crecimiento del 23 %, siendo la principal alternativa para quienes buscan atención oportuna y de mayor calidad.Según el más reciente informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), durante 2025 el gasto en salud de los hogares colombianos aumentó 3,2 %, alcanzando los $128 billones.De acuerdo con la firma Raddar, el incremento se debe a la compra de medicamentos de venta libre, consultas particulares y mayor aseguramiento privado mediante pólizas complementarias y medicina prepagada.Felix Ricardo Garzón Rojas, especialista en seguros, explicó que este comportamiento se debe a que, ante la incertidumbre, quienes tienen capacidad económica buscan pagar por una atención más ágil.“El seguro funciona como un complemento que mejora la base obligatoria de la EPS, sin reemplazarla, pero que permite acceder a una red de clínicas más amplia y menos tiempo de espera para ver a un especialista”, afirma.Por su parte, Fasecolda confirma esta tendencia, la salud es el segundo sector de mayor expansión en el ámbito de las aseguradoras, con un crecimiento entre el 24 % y el 25 % anual. “En medicina prepagada, que ya suma 1,4 millones de afiliados, el incremento ha sido del 37 % en los últimos tres años. Además, a julio de 2025 el sector había pagado $15,3 billones en siniestros”.Las modalidades más buscadasEn el mercado colombiano existen tres opciones principales:Medicina prepagada: acceso ágil a redes privadas definidas.Plan complementario: mejora la experiencia dentro de la misma EPS a menor costo.Póliza de salud: contrato técnico que puede incluir reembolsos y mayor libertad de elección.No obstante, el acceso depende del ingreso familiar. Las primas varían según edad, ciudad y preexistencias médicas, y muchos trabajadores ingresan a estos planes a través de pólizas colectivas empresariales.La advertencia de los expertosAunque el crecimiento es grante, expertos en seguros advierten que tener un seguro privado no significa cobertura total. Es clave revisar carencias, exclusiones, topes, copagos y deducibles, así como las clínicas incluidas en la red.Estos seguros no prometen resolver los problemas estructurales del sistema de salud colombiano, pero para muchos usuarios representan algo esencial: tiempo, previsibilidad y tranquilidad.
En medio del debate por los ajustes económicos de cara a 2026, el presidente Gustavo Petro planteó la posibilidad de que el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) deje de ser un seguro y se convierta en un impuesto. La propuesta generó preocupación en el sector asegurador y en el sistema de salud. Desde Fasecolda, el gremio de las aseguradoras, su presidente Gustavo Morales advirtió en Mañanas Blu que esa idea tendría consecuencias negativas para la atención de las víctimas de accidentes viales y para el flujo de recursos del sistema.¿Qué plantea Petro sobre el SOAT?Morales explicó que el planteamiento presidencial tiene dos componentes. El primero, relacionado con los subsidios cruzados —que los vehículos grandes paguen más y las motos y carros pequeños menos—, no es nuevo. Según dijo, ese esquema existe desde la creación del SOAT en 1986 y ha sido incluso reforzado por el propio Gobierno con un decreto expedido a finales de 2022, que puso topes al incremento de las tarifas para motos y vehículos de servicio público.Sin embargo, la mayor preocupación de Fasecolda está en la idea de convertir el SOAT en un impuesto. Para Morales, “eso sería un gran error”, porque el SOAT funciona hoy como uno de los pilares del sistema de salud en la atención de accidentes de tránsito. Principales consecuencias de convertir el SOAT en un impuesto, según FasecoldaDe acuerdo con lo expuesto por Gustavo Morales, estas serían las principales consecuencias:Riesgo para el flujo de recursos al sistema de salud: el SOAT es hoy uno de los mecanismos que más recursos aporta a la atención de accidentes de tránsito. Morales explicó que el siniestro promedio del SOAT es de cerca de 3 millones de pesos, casi el doble de la UPC del sistema general de salud.Dificultades para las IPS: más de 12.000 clínicas y hospitales atienden accidentes de tránsito con cargo al SOAT. Convertirlo en un impuesto dejaría en el aire a quién le cobrarían las IPS, cómo se tramitarían los pagos y con qué tiempos se les girarían los recursos.Pérdida de eficiencia en los pagos: según Morales, las aseguradoras del SOAT son “las mejores pagadoras del sistema de salud” gracias al manejo técnico de reservas, supervisado por la Superintendencia Financiera. Ese esquema desaparecería al pasar los recursos al presupuesto general.Mayor carga burocrática: el presidente de Fasecolda advirtió que los recursos quedarían “enredados en una maraña burocrática”, lo que afectaría la rapidez en la atención y el pago de servicios médicos.Impacto directo sobre las víctimas de accidentes: para Morales, cualquier retraso o dificultad en el pago terminaría perjudicando a las personas lesionadas en accidentes de tránsito, que hoy cuentan con una atención inmediata gracias al SOAT.Problemas en la transición del sistema: actualmente los conductores pueden acreditar de forma inmediata que tienen su SOAT vigente. Morales cuestionó cómo se haría ese control si el SOAT se convierte en un impuesto y cómo se garantizaría el cumplimiento durante el cambio de modelo.Agravamiento de la evasión: Fasecolda advierte que la evasión, que hoy ya es alta, podría aumentar. Según cifras del gremio, el 47 % de los vehículos y el 57,3 % de las motocicletas no tienen SOAT vigente.Cifras a tener en cuenta del SOAT 2025En cuanto al impacto financiero, el presidente de Fasecolda entregó cifras que, a su juicio, muestran la magnitud del riesgo. Con corte a octubre, se registraron cerca de 1.154.000 víctimas de accidentes viales y se pagaron alrededor de 23 billones de pesos en siniestros con cargo al SOAT. En el caso de las motocicletas, indicó que hay 13,3 millones registradas y que el 88 % de los siniestros viales involucran a una moto. También reveló que la evasión sigue siendo alta: el 47 % de los vehículos y el 57,3 % de las motos no tienen SOAT vigente.
El mercado asegurador en Colombia atraviesa un momento de notable robustez financiera. Según el último informe de la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda), se proyecta que el sector crezca un 6,5 % para el año 2026.Esta solidez se evidencia en las cifras de julio de 2025, donde la industria respondió a sus asegurados con $15,3 billones, un incremento del 5,7 % respecto al año anterior, respaldado por un recaudo de primas de $33,9 billones y utilidades que alcanzan los $2,96 billones.Sin embargo, a pesar de este panorama positivo, existe un contraste evidente con economías más avanzadas. Mientras el mundo adopta modelos ágiles de gestión, en Colombia la figura de las Managing General Agents (MGA) aún no ha sido regulada, lo que representa un obstáculo para la sofisticación del mercado.¿Qué es una MGA y por qué es vital para el sector?A diferencia de los corredores tradicionales, las MGA poseen facultades extendidas que transforman la operatividad del negocio. De acuerdo con Félix Ricardo Garzón Rojas, especialista en seguros y reaseguros, estas entidades actúan como intermediarios con capacidades que exceden la simple venta.Entre sus funciones principales, las MGA pueden:Suscribir pólizas y fijar primas en nombre de una aseguradora.Evaluar riesgos y administrar siniestros de manera autónoma.Diseñar productos a la medida para nichos específicos.Supervisar de manera directa a agentes y corredores asociados.Como explica Garzón: “En mercados como Estados Unidos o Reino Unido, este modelo permite a las aseguradoras expandirse rápidamente, innovar y atender riesgos complejos sin necesidad de construir toda la infraestructura interna”.La brecha regulatoria en el mercado localHoy en día, la normativa colombiana presenta un choque conceptual con este modelo internacional. La Superintendencia Financiera solo reconoce como intermediarios autorizados a agentes, agencias y corredores.Bajo el marco legal vigente, funciones críticas como la fijación de primas y la suscripción de riesgos son consideradas parte de la "profesionalidad de la aseguradora" y son, por tanto, indelegables.“Esto significa que una entidad que intentara actuar como MGA bajo el modelo internacional estaría operando por fuera del marco jurídico colombiano”, advierte Garzón. Esta limitación obliga al mercado a operar bajo el esquema tradicional, donde las compañías mantienen la responsabilidad central de cada proceso, apoyándose en terceros solo para labores operativas menores.Oportunidades: De la ciberseguridad al campoLa adopción de las MGA no solo es una cuestión de eficiencia operativa, sino de inclusión financiera. En Colombia, estas entidades podrían dinamizar la creación de seguros para riesgos emergentes, tales como la ciberseguridad, las energías renovables y la economía digital.Además, el modelo permitiría llegar a poblaciones hoy desatendidas. Las MGA tienen el potencial de diseñar coberturas para el sector rural y pequeñas empresas (pymes) que actualmente carecen de protección, ampliando la penetración del seguro en regiones con limitada presencia institucional. Al delegar la operación, las aseguradoras podrían reducir costos y ofrecer productos personalizados con mayor agilidad.Por ahora, el debate sobre las MGA en Colombia se mantiene como un ejercicio de análisis prospectivo. Mientras el sector observa con interés el éxito de figuras similares como los coverholders en Lloyd’s de Londres, el país sigue enfocado en consolidar su crecimiento dentro de los lineamientos actuales, a la espera de una evolución normativa que permita dar el siguiente paso hacia la especialización global.
Mientras el sector asegurador está creciendo al 5.7 %, la expedición de pólizas privadas de salud está rompiendo todos los récords con una expansión del 23 % anual, según datos de Fasecolda.El crecimiento en servicios privados salud venía aumentando desde el año pasado, pero se aceleró durante 2025. En paralelo el sistema de salud general atraviesa una crisis financiera y de atención, mientras el Congreso discute la reforma que ha propuesto el Gobierno Petro desde el inicio de su mandato."Nosotros queremos creer que, y algunas primeras investigaciones que hemos hecho nos indican que no es solo por la incertidumbre que hay en el sistema público de salud, aunque algo de eso debe explicar el fenómeno, sino también porque hay una mayor cultura del seguro. La gente está diciendo, hombre, en vez de comprarme un nuevo sofá, de pronto más bien me compro una nueva póliza de salud que protege mejor a mi familia", explicó el presidente de Fasecolda, Gustavo Morales.Fasecolda está iniciando un estudio especial para hacerle seguimiento al gasto privado en salud, no solo midiendo el costo de las pólizas, sino también el famoso gasto de bolsillo. Los datos del Dane apuntan a que el costo en salud está creciendo más rápidamente que la inflación.Mascotas: la otra razón para contratar seguros privadosNo es la única razón. En Fasecolda creen que, además, hay una tendencia clave para entender lo que pasa y es la creación de pólizas de salud que no solo cubren a las personas sino también a sus mascotas: los seguros multiespecie."Algunas compañías han estado innovando en productos que van relacionados a ofrecer una póliza de salud como el punto principal, pero además dan unas asistencias veterinarias o asistencias en baño para sus mascotas que, en principio, busca capturar esas preferencias de consumo de la gente joven", explicó Fernando Dueñas, director de la Cámara de Salud de Fasecolda.En Colombia, a medida que están naciendo cada vez menos niños, está aumentando la tenencia de mascotas. Junto con la fiebre por los peluditos están surgiendo cada vez más negocios apuntando a ese nicho: guarderías, paseadores, pet shops, seguros de salud y hasta seguros fúnebres.Las empresas y el envejecimiento también están moviendo el mercado de segurosSegún los análisis de Fasecolda, las empresas están impulsando también la contratación de seguros privados como parte del paquete de beneficios para sus empleados.Otra de las razones tiene que ver con el envejecimiento de la población y la famosa economía plateada, lo que está impulsado a las aseguradoras a ofrecer productos específicamente dirigidos a los mayores de 60 años.
Cuatro personas murieron y otras decenas resultaron heridas el domingo tras la colisión de dos trenes al sur de El Cairo, que provocó el descarrilamiento de varios vagones, informaron las autoridades.Según la autoridad ferroviaria egipcia, un tren que cubría la ruta entre Guiza y Fayum impactó por detrás a otro que se dirigía desde El Cairo hacia la ciudad de Asuán, en el sur del país.El Ministerio de Salud informó en un balance preliminar de cuatro fallecidos y 88 heridos que estaban siendo atendidos en hospitales de la región de Guiza.El presidente Abdel Fatah al Sisi afirmó que seguía la situación "con gran preocupación" y ordenó una investigación urgente para "exigir responsabilidades a cualquiera que haya incurrido en negligencia".Los equipos de emergencia recurrieron a grúas para retirar los vagones accidentados, según la autoridad ferroviaria.Las autoridades anunciaron la apertura de una investigación para determinar las causas del accidente, ocurrido en la misma zona donde hace más de dos décadas tuvo lugar el peor desastre ferroviario de la historia de Egipto.En 2002, más de 370 personas murieron cuando un incendio arrasó un tren en el sur de El Cairo. En 2009, varios accidentes ferroviarios en la misma zona causaron decenas de víctimas.
El futbolista chileno Leandro Hernández, del Colo Colo, fue detenido la madrugada de este domingo en Santiago tras protagonizar un grave accidente de tránsito y conducir bajo los efectos del alcohol.Según el cuerpo policial chileno, Hernández "conducía en estado de ebriedad, con 1,2 gramos de alcohol en la sangre".El futbolista, de 21 años, salió ileso del accidente, pero el conductor contra el que chocó tuvo que ser trasladado a un hospital cercano tras sufrir heridas de consideración.De acuerdo con la prensa local, Hernández se habría saltado un semáforo en rojo y colisionó contra otro auto en el capitalino barrio de Providencia.El joven no está convocado al partido de este domingo frente al Ñublense porque se encuentra en recuperación por un esguince medial en el tobillo izquierdo.Colo Colo se mide a las 15:00, hora local, con Ñublense en Chillán, a 400 kilómetros al sur de Santiago, en un partido que podría alzarlo como campeón de la Liga de Primera 2026.
La agente Especial Interventora del Hospital Departamental de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, Marjorie Englehard Archbold, dio a conocer que los recursos asignados al programa equipos básicos de salud no se encuentran disponibles en las cuentas de la E.S.E. en la cuantía que se necesita para atender las obligaciones pendientes.Dijo en un comunicado la funcionaria que ante esta crítica situación por el riesgo que corre la atención a las comunidades en la isla, adelanta la revisión financiera y administrativa relacionada con el programa, con el propósito de establecer los recursos recibidos, los valores ejecutados, los pagos realizados y los saldos pendientes asociados a cada obligación, y que corresponden a hechos ocurridos antes del inicio de la intervención; es decir, bajo la administración del exgerente del hospital, Michael Manuel Cardona.Agregó que esta situación fue puesta en conocimiento de la Superintendencia Nacional de Salud y del Ministerio, como entidad que asignó los recursos del programa.Asimismo, los hechos que así lo requieran serán puestos en conocimiento de los organismos de control competentes.“El Hospital Departamental de San Andrés continuará con la revisión de las cuentas presentadas por los contratistas y dará respuesta a las solicitudes recibidas conforme avance el proceso de verificación financiera”, ratificó la funcionaria.Hay que recordar que la Supersalud ordenó en octubre de este año la intervención forzosa administrativa por un año del hospital, tras una visita que hizo a la Isla el presidente Abelardo De La Espriella.En medio de la visita, se produjo un intercambio de palabras entre el mandatario con la gobernadora de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, Girley Ordóñez Bowie, y la representante a la Cámara por la comunidad raizal Elizabeth Jay-Pang Díaz por la intervención del Hospital Departamental y el manejo de recursos públicos en el archipiélago.La decisión de intervenir el hospital por parte de la Superintendencia de Salud se tomó después de los múltiples incumplimientos en los planes de mejoramiento que, según la entidad, venían siendo exigidos desde 2022.
La agencia internacional Fitch Ratings ratificó la calificación nacional de largo plazo de Medellín en ‘AAA(col)’, la máxima de su escala, con perspectiva estable, tras evaluar el comportamiento de las finanzas del Distrito durante 2025.En su revisión del 5 de noviembre de 2026, la calificadora destacó el crecimiento de los ingresos tributarios, las transferencias nacionales y los dividendos de Empresas Públicas de Medellín (EPM), factores que contribuyeron a mantener márgenes operativos sólidos y aumentar la disponibilidad de recursos de la administración distrital.Según Fitch, Medellín tiene una expectativa muy baja de riesgo de incumplimiento de sus obligaciones financieras frente a otros emisores del país. Además, su perfil financiero ‘AA’ y su perfil crediticio individual ‘BBB’ la ubican por encima de Bogotá, Cali, Barranquilla y el departamento de Antioquia.El alcalde Federico Gutiérrez aseguró que esta calificación refleja la confianza en el manejo de los recursos públicos y permite respaldar la financiación de proyectos de infraestructura mediante créditos, cuyos pagos se distribuyen en el tiempo.“Esta calificación es una buena noticia para Medellín y una muestra de que cuando se administran los recursos públicos con transparencia, responsabilidad y rigor, se construye confianza. Recuperamos la credibilidad en nuestras instituciones y demostramos que la plata de la gente se debe cuidar e invertir bien”, expresó el mandatario.Por su parte, el secretario de Hacienda, Orlando Uribe Villa, indicó que el recaudo tributario pasó de 2,72 billones de pesos a 3,47 billones durante esta administración, lo que representa un crecimiento del 27,56 %.“En la ciudad hay más de 1.800 obras en marcha, avanzamos en la construcción de megacolegios, jardines infantiles Buen Comienzo, el Metro de la 80, escenarios deportivos y espacios culturales. Ese trabajo se financia con distintas fuentes”, afirmó el funcionario.En su evaluación, Fitch también señaló que salud y educación concentran las principales responsabilidades de gasto del Distrito. Sin embargo, indicó que el crecimiento de los gastos operativos ha estado acompañado por mayores ingresos, lo que ha permitido conservar un margen operativo positivo y estable.La ratificación de esta calificación se conoce mientras el Concejo de Medellín discute el presupuesto para 2027 y las fuentes de financiación de los proyectos de la ciudad.
El programa de este domingo, 8 de noviembre de 2026, 'En Blu Jeans' arrancó con la encuesta: ¿En cuáles de estas experiencias prefiere gastar su dinero?'La ciencia detrás de las cosas': Juanca Solarte explicó la anatomía de las orejas y el funcionamiento del oído, respondiendo a por qué nunca dejamos de escuchar.'Tema Central': Se analizó la economía de las experiencias y por qué las personas prefieren gastar su dinero en vivencias (viajes, gastronomía, entretenimiento y aprendizaje) antes que acumular bienes materiales.'Historias de viaje con JuanK': Juanca compartió detalles de su viaje a Egipto, comentando la importancia cultural de los gatos y su recorrido por las pirámides en la meseta de Guiza.'La máquina de la verdad': Se desmintieron mitos sobre Guatapé, explicando el valor cultural e histórico de sus zócalos y sus variadas opciones turísticas más allá de la rumba.