El líder de la República Popular Democrática de Corea, Kim Jong-un, presentó este jueves un nuevo sistema de lanzacohetes múltiples de 600 milímetros que, según afirmó, combina una precisión comparable a la de un misil balístico táctico con la capacidad de disparo simultáneo característica de las plataformas de cohetes de tubos múltiples.
Durante una ceremonia oficial, el dirigente aseguró que el arma representa un salto cualitativo en la capacidad militar del país y sostuvo que su nivel tecnológico no podrá ser igualado por otras naciones en los próximos años. Las declaraciones fueron difundidas por la agencia estatal KCNA.
De acuerdo con la información publicada, el nuevo sistema integra funciones avanzadas de guiado y tecnologías basadas en inteligencia artificial, lo que permitiría aumentar de manera significativa la exactitud de los impactos. Kim destacó que, aunque formalmente se trata de un sistema de lanzamiento múltiple de cohetes, su rendimiento en términos de potencia y precisión lo sitúa prácticamente al nivel de un misil balístico de alta precisión.
El mandatario describió el arma como un instrumento capaz de concentrar una energía destructiva considerable sobre un objetivo específico. Según sus palabras, el sistema puede “reducir el objetivo designado a cenizas” mediante ataques simultáneos y sorpresivos, lo que implicaría una capacidad de neutralización rápida de infraestructuras estratégicas.
En su intervención, Kim subrayó que la combinación de precisión balística y capacidad de lanzamiento múltiple constituye la principal fortaleza del nuevo desarrollo. Esta integración permitiría, en teoría, impactar varios puntos críticos en un corto periodo de tiempo, aumentando la eficacia operativa en escenarios de confrontación.
El líder norcoreano también afirmó que, en caso de utilizarse en una situación real, el sistema podría provocar el colapso inmediato de la infraestructura militar y de los sistemas de mando de sus adversarios. En un tono enfático, aseguró que ninguna fuerza podría “esperar la protección de Dios” frente a un arma de estas características, insistiendo en el potencial devastador del nuevo equipamiento.
La introducción de este lanzacohetes múltiple de 600 mm se enmarca en la estrategia de modernización militar impulsada por Pyongyang en los últimos años. La incorporación de inteligencia artificial y de un sistema de guiado compuesto apunta a reforzar la capacidad de precisión, un aspecto clave en los desarrollos armamentísticos contemporáneos.
Kim sostuvo además que el nivel tecnológico alcanzado por este sistema coloca a la RPDC en una posición avanzada respecto a otros países. A su juicio, ninguna otra nación estaría en condiciones de desarrollar en el corto plazo un arma con características similares.
Con este anuncio, Corea del Norte vuelve a poner el foco en el fortalecimiento de sus capacidades estratégicas, destacando la innovación tecnológica como elemento central de su política de defensa. El nuevo sistema, según lo presentado oficialmente, no solo amplía el alcance y la precisión de sus fuerzas armadas, sino que también refuerza el mensaje disuasivo que el liderazgo del país busca proyectar en el escenario internacional.