Texas vive uno de los episodios más trágicos de su historia reciente. Más de 80 personas han muerto y al menos 41 siguen desaparecidas tras las inundaciones provocadas por lluvias torrenciales durante el fin de semana del 4 de julio. En especial, la región afectada alrededor del río Guadalupe, en el condado de Kerr, ha concentrado el mayor número de víctimas, entre ellas 27 niñas y guías de un campamento cristiano que fue arrasado por la corriente.
Uno de los testimonios más impactantes fue el de Felipe Tapia, residente de la zona, quien en entrevista con Mañanas Blu, con Néstor Morales, relató cómo logró escapar con vida junto a su esposa.
El agua subió muy rápido. Me parece que fueron 8 metros lo que subió, y en realidad llevaba una fuerza tremenda
El desastre en Kerr: una tragedia que crece
Los efectos de la tormenta fueron especialmente severos en el condado de Kerr, donde se han reportado al menos 68 de los 82 fallecidos confirmados hasta ahora. Entre las víctimas se encuentran las hermanas Harbert, de 11 y 13 años, halladas sin vida con las manos entrelazadas a 24 kilómetros de donde fueron arrastradas por la corriente.
Tapia, quien llevaba más de dos décadas trabajando en un área recreativa de la región, describió la escena con dolor.
Nunca en 24 años había visto algo así. El agua llegó al segundo piso de la casa principal. Subió demasiado rápido. En cuestión de minutos todo estaba cubierto
El relato de Tapia revela la magnitud de la tragedia: “Salimos, logré sacar a mi esposa de la mano en la oscuridad y corrimos hacia el vecino que estaba más alto. Ahí nos refugiamos hasta que amaneció”.
Pérdidas humanas y materiales
Aunque Felipe y su esposa sobrevivieron, su vida ha cambiado para siempre. “Perdimos los vehículos y todo lo que teníamos dentro de la casa. Era una vivienda provista por nuestros empleadores, pero todo lo nuestro quedó destruido”, contó. El vehículo de Tapia fue arrastrado por un arroyo y el de su esposa quedó completamente inundado.
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Más allá de lo material, Tapia lamentó la pérdida de personas cercanas. “Ayer encontraron el cuerpo de mi amigo entre los escombros. Trató de salvar a su esposa. Nosotros somos cristianos, testigos de Jehová, y confiamos en Dios. Le damos las gracias porque estamos vivos”.
Campamentos arrasados: “Todo estaba en la ribera del río”
Uno de los factores que agravó el desastre fue la ubicación de los campamentos infantiles en las orillas del río Guadalupe. “Prácticamente todos los campos están en las orillas del río, porque es la atracción de esta zona turística que se llama Hunt”, explicó Tapia.
Entre los afectados se encuentra el campamento “Mystic”, que confirmó la muerte de 27 personas entre niñas y guías. “La dueña del campo de los Corazones, que conocíamos muy bien, también murió. No sabemos si fue tratando de sacar a las niñas”, añadió el testigo.
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Críticas a la respuesta institucional
Mientras el país sigue en duelo, han surgido fuertes críticas a la administración del presidente Donald Trump por los recortes al Servicio Meteorológico Nacional, que perdió cerca de 600 empleados. Sin embargo, la agencia sí emitió alertas tempranas, aunque según Tapia, estas no siempre se toman en serio.
Mi esposa dice que sonó la alarma, pero muchas veces el río no sube tanto. Pensamos que sería otra falsa alarma. Esta vez fue diferente
Las autoridades continúan las labores de búsqueda y rescate. Hasta el momento, se han rescatado a más de 850 personas. Meteorólogos advierten que podrían venir más lluvias y que el terreno saturado podría provocar nuevas inundaciones.