Los Bolsonaro afirman que ataque de EEUU es "el inicio de la liberación" de Venezuela
Flávio Bolsonaro criticó a los que defienden la soberanía de Venezuela y dijo que la sociedad venezolana "no era soberana"; por su parte, Eduardo Bolsonaro aseguró días terribles para Lula, Petro y "el resto de integrantes del Foro de Sao Paulo".
El senador brasileño Flávio Bolsonaro, precandidato presidencial e hijo del exmandatario ultraderechista Jair Bolsonaro, afirmó este sábado que el ataque de EE.UU. a Venezuela supone el "inicio de la liberación del pueblo venezolano".
Bolsonaro criticó a los que defienden la soberanía de ese país y dijo que la sociedad venezolana "no era soberana" desde hacía tiempo debido a la política represora del Gobierno.
"Defender la soberanía de un país es muy diferente a defender la supremacía de los intereses de un régimen autoritario", señaló.
Asimismo, aprovechó para criticar al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, aliado de Maduro antes de que se produjera un distanciamiento a raíz de las elecciones de 2024, cuyos resultados Brasil no reconoció.
"Lula será delatado", afirmó el senador, y añadió que la captura del mandatario venezolano supone "el fin" del Foro de São Paulo, una organización que reúne a líderes de izquierda de Latinoamérica y que fue fundada por el Partido de los Trabajadores (PT).
En esa misma línea, el exdiputado Eduardo Bolsonaro, que actualmente reside en Estados Unidos, aseguró que el Gobierno de Maduro es el "pilar financiero, logístico y simbólico" del Foro de São Paulo y auguró "días terribles" para Lula, el presidente colombiano, Gustavo Petro, y el resto de integrantes de la organización.
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La crisis venezolana, un tema que la derecha brasileña ha usado de forma recurrente para criticar a Lula en el pasado, vuelve con fuerza al debate público a menos de un año de las próximas elecciones presidenciales de Brasil, a las cuales el actual mandatario ha dicho que se presentará.
Durante la presidencia de Jair Bolsonaro (2019-2022), Brasil redujo a mínimos las relaciones diplomáticas con el país vecino, una situación que Lula buscó revertir al inicio de su mandato.