Niño de 12 años murió tras ser obligado a beber agua hirviendo por su madrastra
El menor, antes de fallecer, señaló a su madrastra como responsable. Autoridades investigan el caso de presunto maltrato infantil.
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Un niño de 12 años falleció luego de permanecer varias horas en estado crítico en un hospital, tras sufrir graves lesiones internas y externas que, según las primeras indagaciones, habrían sido provocadas por actos de violencia al interior de su propio hogar.
Antes de morir, el menor alcanzó a entregar un testimonio que ahora es pieza clave dentro de la investigación y que comprometería directamente a su madrastra como presunta responsable de las agresiones.
El caso ocurrió en Indonesia, donde la víctima, identificada como Nizam Syafei, fue trasladada de urgencia a un centro asistencial tras presentar múltiples heridas, entre ellas quemaduras internas de consideración.
Durante su permanencia en el hospital, el menor fue interrogado por personal médico y, en medio de su delicado estado, señaló a la pareja de su padre como la persona que le habría causado el daño. Horas después de esa declaración, falleció debido a la gravedad de las lesiones.
El niño residía en el distrito de Jampang Kulon, en la región de Sukabumi, donde convivía con su padre, su madrastra y otros integrantes del núcleo familiar. Según información conocida por las autoridades, el menor había sido enviado previamente a un internado islámico tras presentarse conflictos en el entorno familiar. No obstante, debido al cierre temporal de la institución por el periodo religioso del Ramadán, regresó a la vivienda donde, presuntamente, continuaron los episodios de maltrato.
Las autoridades ordenaron una autopsia que fue practicada en el Hospital Bhayangkara, cuyos resultados preliminares confirmaron que el menor presentaba quemaduras en varias partes del cuerpo, incluyendo extremidades y abdomen, así como lesiones causadas por golpes. El informe forense también evidenció heridas en el rostro, específicamente en la zona de los labios y la nariz, lo que refuerza la hipótesis de agresión física reiterada.
Pese a las pruebas conocidas hasta ahora, la mujer señalada, identificada con las iniciales TR, negó cualquier responsabilidad en la muerte del niño.
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La madrastra aseguró que las acusaciones en su contra son falsas y afirmó que el fallecimiento estaría relacionado con problemas de salud del menor. Sin embargo, los hallazgos forenses contradicen esta versión y apuntan a que las lesiones fueron producto de factores externos.
La Policía de Sukabumi confirmó que abrió una investigación formal y que ya se adelantan entrevistas y análisis de pruebas para esclarecer lo ocurrido.