Según la Cancillería, desde que fue cerrada la frontera con Venezuela en agosto de 2015, el Gobierno colombiano inició una evaluación a profundidad de “los principales problemas de seguridad, delincuencia, desafíos sociales, migratorios y económicos que han afectado históricamente a esta zona del país”. (Lea también: Gobernador de Táchira califica a controles en la frontera como irrespetuosos)
La idea, según el Gobierno, es construir estrategias de largo plazo para solucionar las mencionadas problemáticas y asegurar una frontera moderna que proteja a la población.
Incluso, dice que el Ministerio de Relaciones Exteriores seguirá garantizando “las condiciones de seguridad y orden en los pasos fronterizos, en estrecha coordinación con las autoridades regionales”.
Además, pidió a las autoridades venezolanas trabajar de la mano “para lograr una frontera digna y en paz”.