“Mi papá cayó en un hueco”: el hecho que marcó al ‘Elefante Blanco’ que hoy es senador
El personaje, que durante años se mantuvo en el anonimato en redes sociales, reveló su identidad apenas dos días antes de las elecciones.
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La política colombiana sumó una figura atípica al Congreso para el periodo 2026-2030. Se trata de Luis Carlos Rúa Sánchez, ingeniero industrial de la Universidad Tecnológica de Pereira, quien fue elegido senador tras obtener 121.000 votos luego de una campaña inusual: durante cuatro años denunció obras inconclusas y presuntos casos de corrupción disfrazado de “elefante blanco”, símbolo que en varios países representa proyectos estatales costosos que terminan abandonados o sin utilidad.
El personaje, que durante años se mantuvo en el anonimato en redes sociales, reveló su identidad apenas dos días antes de las elecciones. La estrategia despertó curiosidad entre los votantes y consolidó una campaña digital que combinó activismo ciudadano, denuncias sobre infraestructura pública y contenidos virales en plataformas como TikTok e Instagram.
En entrevista con Néstor Morales en Mañanas Blu, Rúa explicó que el personaje surgió como una forma de continuar su labor de veeduría ciudadana sin exponerse a ataques personales. “Yo quería seguir haciendo veeduría después de lo que me había pasado con unas denuncias previas, pero no quería seguir sufriendo el linchamiento mediático ni que buscaran destruir a mi familia”, relató.
El ahora senador aseguró que la idea del disfraz nació mientras vivía en Santa Marta, alrededor de finales de 2021, cuando decidió documentar obras inconclusas en distintas regiones del país.
“Se sabía que el sector donde más se roban la plata es en infraestructura. Entonces dije: hagámoslo con un elefantico blanco y denunciemos las obras inconclusas”, contó durante la conversación radial.
Lo que comenzó como una actividad esporádica —visitar obras y grabar videos de denuncia— terminó convirtiéndose en una plataforma de activismo digital. Sus publicaciones comenzaron a viralizarse, acumulando miles de visualizaciones y posicionándolo como una voz visible contra el despilfarro de recursos públicos.
Rúa explica que el proyecto creció de forma orgánica. “Inicialmente era más como cumplir un deber moral de hacer veeduría. Lo hacía una vez al mes o cada dos meses, nunca pensé que tuviera el alcance que terminó teniendo”, afirmó.
Ese trabajo fue el que finalmente llamó la atención del partido Alianza Verde, que lo incluyó en su lista al Senado con el número 39. Contra los pronósticos, terminó siendo la segunda votación individual del partido, solo superado por el senador JP Hernández.
Aunque el personaje del elefante blanco nació años antes, una tragedia familiar reforzó su lucha contra los problemas de infraestructura pública. En noviembre del año pasado, su padre, de 85 años, murió tras caer en un hueco mientras se movilizaba en bicicleta en una calle deteriorada de Pereira.
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“Yo estaba esperando a mi papá para ir a comer cuando una vecina me dijo que había un señor tirado en la esquina. Salí corriendo y era él”, recordó con emoción.
El senador electo relató que su padre era un ciclista experimentado, pero la vía estaba en mal estado. “Él bajaba una loma y había muchos huecos. Se deslizó con el pavimento y cayó. Cuando llegué ya no podía hacer nada”, dijo.
La situación fue aún más dolorosa porque, semanas antes del accidente, su padre había liderado una petición ciudadana para que la alcaldía arreglara la vía. “Mi papá fue casa por casa recogiendo firmas para pedir que arreglaran la cuadra. Era una carta muy bonita porque decía que se sentía orgulloso de la ciudad y quería que el alcalde la arreglara”, relató.
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Para Rúa, la tragedia personal confirmó la urgencia de combatir la corrupción y el abandono de la infraestructura pública. “No fue el origen del personaje, pero sí ratifica la necesidad de que no haya huecos en las calles y de que no se sigan robando la plata de las obras públicas”, afirmó.
Antes de convertirse en senador, Rúa trabajó como asesor legislativo en el Congreso durante cerca de nueve meses. Sin embargo, asegura que perdió su cargo luego de denunciar presuntas irregularidades en el manejo de recursos dentro de una Unidad de Trabajo Legislativo (UTL).
“Yo hice denuncias contra un congresista que superó el tope de salarios permitidos en la UTL. Un mes después de esas denuncias me despidieron”, aseguró. Tras perder ese empleo, decidió fortalecer su proyecto de veeduría ciudadana y recorrer el país documentando casos de obras inconclusas.
Tenía dos opciones: quedarme triste por lo que había pasado o seguir con el proyecto del elefantico. Elegí continuar
De cara a su llegada al Senado, Rúa insiste en que mantendrá una posición independiente frente a los bloques políticos tradicionales. “Estoy más cercano a mis ideales que a cualquier corriente política. Haré veeduría desde el Congreso”, dijo.
Entre sus principales banderas están el control a la contratación pública, la transparencia en las obras de infraestructura y la revisión de concesiones viales, especialmente en lo relacionado con peajes. El senador electo considera que algunos contratos deben revisarse y que los peajes deben mantenerse solo cuando sean necesarios para el mantenimiento de las vías.
No tengo problema con que existan peajes, pero sí con que estén demasiado cerca o que se mantengan sin justificación técnica