El Hospital Universitario de Caldas, en Manizales, se sumará desde este martes 27 de agosto a la lista de centros asistenciales del departamento que suspenden la atención a usuarios de la Nueva EPS, debido a las millonarias deudas que esa aseguradora mantiene con las instituciones de salud.
La semana pasada ya lo habían hecho la Clínica Avidanti, también en la capital caldense, y el Hospital San Félix de La Dorada.
La suspensión en el Universitario cobija procedimientos de alto costo, diversas cirugías, atención coronaria y otros servicios especializados.
El gerente del hospital, Juan Felipe Valencia, ha advertido en reiteradas ocasiones que las deudas de la Nueva EPS están asfixiando financieramente a la institución, aunque no ha revelado el monto exacto.
Por ahora, la aseguradora no se ha pronunciado sobre la situación, que ya golpea a tres de los principales centros de atención de Caldas.
En paralelo, el Hospital San Juan de Dios de Pensilvania evalúa medidas similares: allí la deuda de la Nueva EPS se acerca a los mil millones de pesos.